UN AMOR COMPARTIDO, ANA

Alumnado de 2º Bachillerato y de Artes escénicas en la puerta del Teatro Pérez Galdós.

Por Cristina Espino, Nuria Morales, Cristina Moreno e Inés Rodríguez (alumnas de 4º ESO)

El pasado día 10 de octubre las alumnas que cursamos la materia de Artes Escénicas y Danza en 4º ESO, acompañadas del grupo de 2º de Bachillerato y de los profesores Jorge Betancor y José Miguel Perera acudimos al Teatro Pérez Galdós para ver el último ensayo de una obra llamada “Ana”, escrita por la dramaturga Irma Correa.

Ésta estaba inspirada en los años 60, trataba de una chica, Ana, que vivía con su marido Don López. Era un abogado de mucho prestigio que le daba una “vida envidiable” en aquellos entonces: una casa, cocina grande, dinero para que se lo gastara en sus gustos y más micromachismos que pudimos ir apreciando a lo largo de la obra. La protagonista visitaba constantemente a su amiga Satur, una peluquera vasca que, además de ejercer su oficio arreglando a Ana, le ayudaba en sus problemas personales.

El último personaje significativo de la obra es Vivian, una artista francesa que conoce a la protagonista y con el paso del tiempo, ambas se enamoran perdidamente. A causa de la locura que causa el amor entre estos personajes, planean viajar juntas a América, en donde está medianamente aceptada la homosexualidad, pero surge un imprevisto que cambia drásticamente los planes de nuestras chicas: López se entera de este viaje y tiene una fuerte pelea con su esposa la cual termina con una violación.

Ella, muy asustada, acude a su amada para decirle que su sueño no se podrá cumplir y explicarle el por qué. Vivian se arma de valor para hablar con Don López, el cual termina amenazándola y a causa de tanta presión y angustia, Vivian decide suicidarse. Ana, al ver el cuerpo sin vida de su querida amante, rompe a llorar y decide marchar sola a América. Allí tiene a su hija, la cual fue concebida en la ya nombrada violación y es la que nos acompaña durante toda la historia y nos la va narrando.

Al terminar el ensayo, pudimos participar en una sesión de preguntas y respuestas con el director, quien nos resolvía dudas y nos pedía críticas constructivas para mejorar su obra de teatro.

Una de las cosas que más nos llamó la atención fue el aparato con el que se conseguía cambiar de fondo con varias proyecciones y el movimiento de una pieza blanca en la que se abrían solapas que podrían servir tanto de puertas como de escaleras.

La opinión conjunta a la que hemos llegado es que es una manera muy ingeniosa de darnos cuenta de como ha cambiado la manera de pensar de las personas. Lo que antes era impensable hoy está aceptado por la sociedad. Por otra parte nos ayuda a comprender cosas como que las violaciones pasan tanto en la calle como en las casas aunque esto no es algo que haya cambiado.