HABILIDADES SOCIALES

Nuevamente en el mes de abril vuelve a ofrecernos su trabajo Pino Morales, dentro del Programa “Habilidades Sociales”. Insiste en el tema de la autoestima y las situaciones de abandono y rechazo sufridos por el adolescente desvinculado de normas y disciplina, de forma que esto lo lleva a perder su norte.

Pino Morales plantea al alumnado situaciones reales hasta acercarse a cada chico/a, alentándolos a tirar hacia adelante y romper con los patrones familiares que han podido influir en sus conductas y que el alumnado comparte con ella.

Partiendo del origen del problema ahonda en sus situaciones y circunstancias, recordándoles que las decisiones dependen de ellos. Hace constantes alusiones a la infancia para centrarlos en las heridas que provocan esa guerra juvenil ofreciéndoles pautas para que se encuentren consigo mismos/as. Con la voz del eco, técnica que utiliza en el desarrollo de sus incursiones, despierta el entusiasmo y abre la esperanza a esta juventud inquieta. “La vida es como un boomerang– les comenta–, y todo te viene devuelto en función de las conductas si no rompes los patrones que provocan esas conductas disruptivas”

Muchas veces en la vida la naturaleza es espontánea, comenta Pino Morales, para quien la cuestión es lo que desean hacer con sus vidas y cuál es la decisión a seguir; qué fuerza les impide seguir adelante y forjarse una vida de superación y progreso.

Pino Morales, ha dirigido sus charlas al alumnado de 2º y 3º de ESO ahondando en los conceptos de autoaceptación que inicia siempre con una interrelación con el alumnado. ¿Qué pasa cuando alguien te critica?- les pregunta.

El alumnado interviene y manifiesta su opinión al respecto, a lo que responde:”Cuando me acepto, soy cariñoso, valioso y me tengo respeto”, insistiendo en que a menudo nos saboteamos a nosotros mismos. Como sugerencia les indica que “no hay que esperar a mendigar el abrazo” porque somos el mejor amigo/a de nosotros/as mismos/as. La dignidad es un factor muy importante unido al respeto, así que desde el momento en que no nos aceptamos se establece una barrera entre nuestro yo y nuestras emociones que impide el crecimiento para acabar sucumbiendo ante las dificultades. De aquí emana la fuente del desequilibrio del ser humano porque se crece físicamente y no interiormente. “La autoaceptación representa el camino hacia la paz interior”. La influencia de la sociedad también es un componente a tener en cuenta ya que la sociedad vende el tener cosas materiales y no el amor.

Agradecemos enormemente a Pino Morales la inquietud que despierta en nuestro alumnado en cada sesión, así como la generosidad y predisposición en cada momento; cada vez que se le pide volver se organiza y lo hace regalándonos su tiempo y su enorme experiencia como agente de ayuda.

Begoña Crespo

(Vicedirección)