Mujeres empaquetadoras de tomate

Domingo Viera, autor de libro que representa a estas mujeres, inicia la charla explicando al alumnado el proceso de empaquetado del tomate. Este trabajo se ha hecho porque sobre estas mujeres no hay nada escrito. Para ello han recorrido Canarias durante dos años y han logrado entrevistar a unas 83 mujeres que han compartido la historia y experiencia vividas en su época. Vemos un documental de cómo vivieron su vida en estas empresas tomateras e impactan los testimonios compartidos.
Se trata de un tomate muy codiciado por los ingleses y exportado de América.
Trabajaban la zafra de octubre a mayo y vivían en espacios muy estrechos sin agua y luz. Vivían a golpe de martillo mientras organizaban los ceretos, clasificando los tomates por tamaño. Organizaban todo por camada y las mujeres empaquetadoras estaban numeradas para, si había una mala clasificación, tenerlas identificadas. Se trabajaba de pie y sin poder hablar dada la presión de los capataces, viviendo condiciones laborales lamentables.
Hoy en día con la incorporación de las máquinas la situación ha mejorado sobre todo porque los trabajos más duros los hacían las máquinas,que cargaron aún más, a las mujeres. Tuvieron muchos problemas de cotización porque no tenían reconocida la seguridad social. De 100 mujeres sólo 30 ó 40 mujeres tenían seguro.
Los encargados eran como eran, según ellas, porque cumplían su papel con absoluto machismo porque recibían órdenes, pero no había consideración.Mujeres esclavizadas que hoy día no tienen un hueso sano porque hacían un trabajo muy duro. Lavaban de noche y no tenían tiempo para ellas; la acequia era el lugar de encuentro de lavado. Toda la familia trabajaba en los almacenes y alguna vez sacaban tiempo para ir al cine o a la fiesta del barrio.
La situación cambió con los años cuando, reunidas en Tafira en un centro de las Javarianas, empezaron a hablar y a adquirir conciencia de clase. Empezaron a ver la explotación a la que fueron sometidas y sintieron curiosidad política. «Forilla» era el código entre ellas en el momento en que empezaron su lucha reivindicativa y su interés político. Organizadas, llegaron a lograr la media jornada laboral y empezaron a verse los primeros atisbos de igualdad sindical y laboral. Hoy día, gracias así lucha y tesón, forman parte de la historia de Canarias, como auténtico referente de lucha para las jóvenes generaciones.
El alumnado de forma espontánea entrevista a estas mujeres y muestra absoluta curiosidad por sus formas de vida, lográndose un final muy ameno al mostrar curiosidad por las situaciones de maltrato y violencia a las que estas mujeres fueron sometidas sin justicia alguna que las amparara.
Agradecemos la presencia y testimonio de Domingo Viera y de sus tres compañeras por compartir un legado que, sin lugar a dudas, queda en la memoria de este alumnado y profesorado como referente de lucha y esfuerzo por la igualdad de condiciones laborales entre ambos sexos, una lucha que han ganado y que reconocemos desde el respeto y la admiración.
(Vicedirección)

Se ha tenido el detalle de realizarse una donación al centro de 15 ejemplares del libro para la biblioteca del centro. Muchas gracias.