JORNADA DE CONVIVENCIA DE 1ºBACHILLERATO B

Parecía un día cualquiera, despertando con las sábanas, y el ánimo, por los suelos y con cara de sueño. Mirándonos al espejo, deseando no haberlo hecho y saliendo de nuestras casas vestidos con nuestros peores trapitos y con la mochila más vacía que el cerebro de algunos. ¡Nos vamos de excursión, cuanta felicidad! Aunque algunos tenían cara de haber ido a un funeral. Llegamos a las ocho de la mañana, más perdidos que Wall-e, esperando a que aparecieran Sandra y Miguel. “¿Hay que subir a clase?” Preguntaban algunos “¿Y yo que sé?” respondían otros. Por fin aparecen después de unos minutos y de ahí, a la guagua que nos llevaría ¿Quien sabe a donde? ¿alguno leyó el papel de la excursión?

Es broma, Sandra nos había metido miedo, digo explicado, cómo iba a ser nuestra experiencia en La Caldera De Bandama (El sitio a dónde íbamos)

Durante el trayecto lo único destacable sería mencionar la batalla de DJ chófer y DJ Luciano, no sabías que grandes éxitos iban a pinchar cada uno.

Al bajar de la guagua, y sintiendo el invierno colarse entre nuestros abrigos, nos dirigimos hasta un mirador donde veríamos desde una altura aterradora el lugar que recorreríamos. Debido a las lluvias nos quedamos allí más de lo esperado así que, improvisando, Sandra tuvo que sacarse los juegos preparados para hacerlos en ese momento. Uno de ellos, y el que más disfrutamos, fue el de ponerle un reto a cualquier persona de clase. La cosa dio un giro inesperado cuando Sandra nos reveló que el reto que habíamos pensado lo tendríamos que hacer nosotros mismos. “No hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti” Dijo ella riéndose de nosotros. Sin embargo, eso hizo que los retos fueran aún más interesantes y humillantes además que divertidos. En mi personal y humilde opinión creo que ese momento nos unió más como clase, unidos por la vergüenza. El otro juego se trataba de averiguar 4 cosas de una persona que además tuviéramos en común con ella, lo cual fue bastante complicado. Tras un rato muerto sin hacer nada y jugando con el humillo que salía de nuestras bocas (Frío polar) nos tocaba ponernos en marcha ahora que parecía que no iba a llover más.

Recorrimos un tramo de carretera que nos llevó hasta una especie de cafetería/tienda de regalos/ estancia de 5 minutos para turistas, porque algunos sentían la necesidad de ir al baño. Sin embargo, consideramos que el pagar cincuenta céntimos es un poco excesivo por evacuar y aunque se nos haya dado una razón lógica de por qué debe cobrarnos creo que más de uno no necesitaría ir al baño después de su larga explicación, sólo una fregona y pantalones nuevos.

Después de aquello, ahora sí, comenzábamos lo que sería el descenso de la caldera. Mis pensamientos podían expresarse con una frase corta aunque precisa de nuestro compañero Nuhaset: “Estoy acongojado”

Temor, terror, pavor, pánico, espanto, horror, susto, sobresalto, recelo, aprensión, canguelo, turbación, desasosiego. Eso sentí mientras bajaba aquel camino estrecho lleno de piedras y tierra y de piedras y tierra. Aunque claro, las opiniones son variadas. A parte de todo eso, no fue tan malo como me lo esperaba y las vistas eran increíbles. Hay que mencionar alguna que otra caída o resbalón antes de llegar abajo del todo pero eso nada, estamos vivos.

Una vez llegado al fondo de la caldera, era tiempo de desayunar, descansar, tomar el sol e investigar el terreno pero sobre todo mirar a nuestro alrededor para quedar maravillado con las vistas y la cantidad de vegetación. Y como no, también hubo otros juegos que hicieron que nos divirtiéramos aún más, a parte de eliminar cualquier barrera que pudiera haber entre nosotros, solo buen rollito y compañerismo.

Tocaba marcharse ya, justo cuando más nos divertíamos, y era en ese momento cuando nos dimos cuenta de que lo peor no lo habíamos pasado aún. Todo lo que bajamos debíamos subirlo con una dificultad añadida: El calor infernal. Todo eran pasos lentos, caras de cansancio, más caídas y resbalones… Así hasta la cima dónde por fin tocaba descansar y volver a la guagua hasta el instituto. Creo que hablo en nombre de todos al decir que ha sido una de las mejores excursiones, saliéndose de la pesada rutina, en las que las peleas y discusiones han quedado fuera para convertirnos a todos en buenos compañeros que se apoyan unos a otros, comparten risas y se lo pasan bien juntos.

Cabe añadir que esta excursión ha dejado imágenes como estas:

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Sheila Basulto y Ana López

1 comentario

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Una respuesta a JORNADA DE CONVIVENCIA DE 1ºBACHILLERATO B

  1. Mapi Rodríguez

    😲😍👍me ha encantado 😀

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