Memoria rescatada

     En estos últimos años, todo el mundo ha oído hablar de la “Recuperación de la Memoria Histórica”. Para acercar al alumnado del IES San Andrés a este concepto y a la historia de la zona en la que viven, el profeosr de Geografía  e Historia, Jesús Fernández, organizó una charla en el salón de actos de nuestro centro.

     El pasado 10 de mayo, alumnos de la ESO y de Bachillerato escucharon al historiador de la ULL, Aarón León disertar sobre la época franquista en la zona de Anaga.

     Durante la Guerra Civil y también en la postguerra hacían desaparecer a los republicanos, lanzándolos al mar desde barcas, metidos en sacos y con las manos atadas. Se les llamaba “apotalados.” El historiador contó que el mar que baña la costa que va desde San Andrés hasta Antequera, es la gran fosa de los republicanos en Santa Cruz de Tenerife, y explicó a los alumnos el por qué de una represión tan brutal.

memoria rescatada

Esta es la crónica de la charla que realizó una alumna de 3º ESO:

“Los años de la Segunda República fueron de muchos cambios. Por primera vez en la historia de las Islas Canarias, se dio a conocer la existencia de una de las mayores fuerzas sociales capaces de plantarle cara a los controladores del poder. El movimiento obrero fue combatido duramente.

A la conspiración civil se unió la conspiración del ejército. Franco fue un coronel desterrado a las Islas Canarias, donde se convirtió en Jefe de las Fuerzas del Ejército.

La ciudad de Santa Cruz de Tenerife contó con uno de los más terribles campos de represión de las islas. En las semanas posteriores a la sublevación militar del 18 de julio de 1936, cientos de detenidos políticos de la provincia llenaron prisiones improvisadas en Santa Cruz y La Laguna. En Fyffes, una antigua empaquetadora de plátanos, se encerraron a los afiliados a las organizaciones de izquierda. A principios de 1937 había alli unos 1200 encarcelados, cuando su capacidad era de 600 internos. A lo largo de 12 años llegaron a pasar por allí unos 4000 reclusos.

Muchas noches, entre octubre de 1936 y febrero de 1937, los presos eran despertados bruscamente por patrullas falangistas y soldados que leían una lista. Los hombres nombrados se ponían en pie y eran enviados a unas barcazas sin motor, ancladas en el puerto de Santa Cruz, donde eran apotalados. Se les ataban las manos, eran metidos en sacos con piedras y posteriormente, lanzados al mar. A otros, este momento final les llegó en los montes de La Esperanza , Las Raíces o Las Cañadas. Aunque no existen recuentos, se estima que unos 1000 presos desaparecieron de esta manera.

Entre 1936 y los años cuarenta, decenas de presos republicanos, algunos procedentes de Tenerife y de La Isleta, fueron confinados en el Lazareto de Gando (Gran Canaria) y allí sobrevivieron escribiendo textos poéticos, cuentos, relatos e impresiones personales en improvisados cuadernillos. Era su manera de escapar de aquellos muros y de las noches interminables. Esos cuadernillos llegaron clandestinamente a Venezuela.

La cifra de “víctimas de la Guerra Civil” en Canarias se acercó a los 3000 asesinatos causados por la represión franquista y fascista. Fueron tirados, incluso vivos, a fosas comunes.”

                                                                           Eliseth de la Rosa Felipe (3º ESO A)

Si quieres leer el artículo del Diario de Avisos que recoge esta actividad, pincha aquí.

Otro artículo del mismo periódico sobre el tema: “San Andrés: la fosa de la desmemoria.”

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