La montaña

Cerca de mi casa existía una montaña, alta como un castillo medieval, con sus grutas escondidas que nos llevaban a su corazón solitario como un ermitaño. La montaña estaba coloreada de miles de flores de colores  que brotaban de una extensa alfombra verde. La cima de la montaña acariciaba las esponjosas nubes en medio del cielo azul. De repente, un día, la mitad de la montaña desapareció y una inmensa mole de cemento en su lugar se instaló. La montaña que era nuestro castillo desapareció y con ella las infinitas aventuras que disfrutamos en ese maravillo lugar.

Pero jamás conseguirán arrebatar nuestros recuerdos que compartimos todos los del lugar.

Desde mi ventana

Desde mi ventana veo un sinfín de cosas: naturaleza, coches, bicicletas… De vez en cuando se ve pasar a alguna persona paseando, niños jugando,  jóvenes riendo.
Lo que más me gusta ver son los recuerdos de cuando era más pequeña y jugaba a la pelota, al escondite, al pilla pilla y otros muchos juegos; cuando me quedaba hasta la noche divirtiéndome junto a otros niños, cuando me obligaban a irme a casa, cuando lo más valioso era un cromo, cuando no te dejaban salir porque había que estudiar y cuando se podía arreglar todo con un simple abrazo.
A veces me gustaría volver a esos días de felicidad, olvidarme de todas las preocupaciones, pasar de ese estrés de los exámenes y volver a sentir la niñez.

La sombra de Dan

Eran ya altas horas de la noche cuando Michael caminaba por aquel callejón. Él no sabía el peligro que acechaba cuando se adentró en él para no romper el toque de queda de su casa. Él no sabía que la muerte le estaba esperando tras un golpe en la cabeza.

A primera hora de la mañana suena el teléfono en la comisaría de la ciudad. Se trataba de una vecina que se había encontrado el cuerpo de Michael en un contenedor. El agente Raúl se desplazó al lugar del crímen ipso facto. Cuando llegó con su torpe ayudante Julia, examinó el lugar donde se habían encontrado el cuerpo e hizo varias preguntas a los vecinos cercanos para comprobar si alguien había visto algo o reconocía al cadáver. Nadie sabía nada. Entonces mandó que se llevaran el cuerpo a un laboratorio para examinarlo.

En el laboratorio encontraron una nota en sus bolsillos que decía así:
“Cuando encontréis esta nota lo más probable es que ya haya muerto. Sí, me he               suicidado por diversos motivos. Uno de ellos es el asesinato de mi padre. Sé que fue mi   hermana, pero nadie me cree. Adiós.”
Además encontraron en su pelo trocitos de grava, como si se hubiese suicidado lanzándose un ladrillo en la cabeza, lo que resultó muy sospechoso. Llamaron como sospechosa a Marie, su hermana. Ella repetía numerosas veces que no había sido, pero las pruebas que la acusaban eran muy definitivas.

Se acercaba el juicio cuando Julia encontró la prueba definitiva para demostrar que Marie no había sido: encontró el bloque que había acabado con la muerte del muchacho, y también sus huellas. Coincidían con las huellas de un tal Dan, el hermano desaparecido de Michael y Marie. Llevó las pruebas a Jorge, el abogado de Marie. Se pusieron inmediatamente a investigar en la desaparición de Dan y dieron con la respuesta: se había hecho pasar por un chico con el que se casó Marie. Decidieron no decir nada hasta el día del juicio.

Llegó el juicio y, cuando el juez iba a dar su veredicto Jorge llamó a Julia a testificar. Ella explicó todas las pruebas que había encontrado y que estaban dando con el paradero de Dan. El juez decidió posponer el juicio 2 días únicamente. Julia puso todas sus fuerzas para localizar a Dan, pero no daba con él. Fue a pedirle más tiempo al juez, pero él no se lo concedió. Esa misma noche encontró en la red los datos falsos de Dan, y fue a la dirección que encontró, pero él había huido. Encontró una PDA rota y supuso que la había roto para que no le encontraran. Fue a su ordenador e intentó recuperar los datos. Tardaba 6 horas, el mismo tiempo que faltaba para el juicio. No se dio por vencida y dio con un archivo que delataba su paradero, un vuelo a las islas Seychelles. El vuelo salía en un cuarto de hora, así que, después de hablar con Jorge, cogió el coche y salió corriendo al aeropuerto. Llego exhausta y corrió hacia la puerta de embarque. En el control de seguridad no la dejaban pasar ya que se había olvidado la documentación que acreditaba que era policía estatal. Entonces, cuando se iba a rendir, apareció todo un equipo policial. Jorge se había pasado por su casa y, según vio su documentación, llamó a sus superiores. La dejaron pasar y llamaron a la torre de control para que no autorizasen la salida del vuelo. Corrió al avión y, después de ver a Dan, lo arrestó.

Mientras en el juzgado el juez estaba a punto de declarar culpable a Marie cuando Julia irrumpió en la sala con la prueba irrefutable que salvaría a Marie. Llevó a Dan a testificar, y confesó que él lo había hecho, incluído el asesinato de su padre. Explicó que Michael y él habían sido prematuros y que él había nacido sin una mano, por lo que el padre lo consideró una aberración y lo encerró en el sótano. Cuando fue lo suficiente maduro abrió la rendija de ventilación y se escapó. Vivió en las calles hasta que una joven, Marie, le rescató de las calles. Se enamoraron y se casaron, pero luego se enteró de quién era su padre y, para que no arruinara su felicidad, le mató. Michael le descubrió, y le persiguió y él, por miedo, le mató y se intentó fugar. Ahí fue cuando Julia desbarató sus planes, y la amenazó por haber destrozado su vida. Empezó a delirar y a amenazar con un cuchillo a todos los presentes, y dos agentes se lo llevaron. El juez condenó a cadena perpetua a Dan.

Al salir del juicio Julia vio llorar a Marie. Se acercó a ella, y le preguntó porque lloraba, si la habían absuelto del crímen. Ella le contó que Dan había sido el amor de su vida y que ella sabía que era su hermano, aunque nunca le dijo nada por temor a perderle. Cuando se enteró de la muerte de su padre sospechó y siguió en silencio, pero cuando la acusaron de la muerte de su hermano, se mantuvo firme sin decir nada para no ser objetivo de un crímen. Julia le dijo que no pasaba nada, que todo aquel que miente a quien quiere no se merece que se derrame ninguna lágrima por él.

Juego de palabras

A mí los pavos me dan pavor,

las sopas me dan sopor,

los temas me dan temor,
los amos me dan amor,
los días me dan Dior,
las olas me dan olor,
los autos me dan autor,
el Viso me da visor,
las coles me dan color,
los rotos me dan rotor,
las postas me dan postor,
las babas me dan babor,
las señas me dan señor,
las motas me dan motor,
los hórreos me dan horror,
los cantos me dan cantor,
los picos me dan picor,
los timos me dan Timor,
las pintas me dan pintor,
el tenis me da tenor,
los rencos me dan rencor,
las calas me dan calor,
los gestos me dan gestor,
las traídas me dan traidor,
mayo me da mayor,
las actas me dan actor,
el tute me da tutor,
los primos me dan primor,
los dolos me dan dolor,
las rectas me dan rector,
las castas me dan castor,
las menas me dan menor,
los cursos me dan cursor,
las pastas me dan pastor,
las vigas me dan vigor,
los vales me dan valor,
los alces me dan alcor,
los humos me dan humor,
la menta me da mentor,
los retos me dan retor.

(Tomado del blog “Júbilo matinal”)

Podemos empezar por leer “Nada”

Como profesor de Lengua y Literatura, haré un repaso del contexto cultural y literario en el que comenzó a escribir Laforet, para luego presentar su novela cumbre, Nada, e invitar a su lectura. En una reunión posterior comentaremos esa lectura entre los que la hayamos realizado.

La obra puede descargarse copiando y pegando este enlace en la barra de direcciones del navegador: http://ia700308.us.archive.org/13/items/Nada_2/nadalaforet.pdf

En torno a Carmen Laforet

Hay una propuesta de mesa redonda con el Dr. Lezcano para que nos cuente sus recuerdos de la Carmen Laforet que él conoció; podríamos invitar también a Lola de la Fe y conocer mejor a la novelista. ¿Te interesa? Pues deja tu comentario…

Teatro leído para adultos

Descripción de la actividad: reuniones semanales (a las 7’30, en principio), en el día que fije el grupo, para ensayar la lectura de una obra teatral; en mayo, lectura con público y merienda.

¿Quieres apuntarte? Añade un comentario a esta entrada diciendo tu nombre (real o artístico), y ponte en contacto con la responsable mandando un correo aquí con tu nombre real y tu dirección de correo; en cuanto seamos seis, empezamos.

Responsable de la actividad:  Paloma Garrido