Reto Literario: sexta y última entrega!

Queremos dar las gracias a todos los participantes, que han logrado, contándonos sus vivencias personales, hacer más llevadero el confinamiento. De alguna manera hemos sentido su presencia a pesar de no verles las caritas como todos los días.

¡Ánimo y fuerza para el próximo curso! ¡A disfrutar de unas merecidas vacaciones!

En esta entrega presentamos los últimos relatos que, junto con los anteriores, si aún no los has leído, pueden conformar tu lectura del verano.

JUGANDO AL ESCONDITE

Resulta que un día fui con mi madre a casa de mi abuela para hacerle una visita. Yo era pequeño, tenía 6 años. Fuimos por la tarde en el coche. Cuando llegamos estaban mis primos. Me puse muy alegre porque me lo paso muy bien con ellos. Cuando ya saludé a mi abuela y tíos, mis primos y yo nos fuimos afuera a jugar el escondite. Decidimos a quién le tocaba pillar y a quién esconderse. A mí me tocó esconderme. Mi prima, a la que le tocaba pillar, empezó a contar y yo salí corriendo para encontrar un escondite. No encontraba uno. Hasta que vi un árbol y decidí subirme a él. Mi prima terminó de contar y empezó a buscar. Primero encontró a mi primo, luego a otro y así hasta que solo quedé yo. Pasaron varios minutos y como ya estaba cansado de estar en el árbol empecé a gritar para que me ayudaran a bajar porque yo no podía. Cuando me vieron llamaron a un vecino porque no queríamos que nuestros padres se dieran cuenta. El vecino vino con una escalera y me bajó del árbol. Ya era de noche y fuimos ya a casa de mi abuela y nadie se dio cuenta de lo que pasó.


Anónimo

MI BISABUELA

En mi relato voy a hablar de la historia de mi bisabuela. Mi bisabuela se llamaba Nélida. Tenía 86 años cuando murió, y vivía en El Hierro junto con mi abuela y mi abuelo. Hoy vengo a contar su historia de cuando ella era una niña como yo. Cuando mi bisabuela tenía 3 años y su hermana 1 año, su madre se fue a Argentina a por una vida mejor. Mi bisabuela y su hermana se quedaron con su tía y su abuela ya que su padre había muerto cuando eras más pequeñas. Después de unos años, cuando ellas tenían 6 y 8 años, su madre volvió de Argentina para verlas, pero no para quedarse. Su madre fue a la casa donde se quedaban y se volvió a ir en cuestión de días. Después de que la madre de ellas formara una nueva familia en Argentina volvió a El Hierro cuando ellas tenían 14 y 16 años. Mi bisabuela ya había conocido a mi bisabuelo y se iban a casar dentro de poco. Su madre les dijo que si se querían ir con ella a Argentina dónde les esperaría su nueva familia. La hermana de mi bisabuela dijo que sí, pero en cambio ella dijo que no porque, como ya dije, ya tenía una vida en El Hierro y pronto se iba a casar con mi bisabuelo. Antes de que su hermana se fuera con su madre a Argentina, mi bisabuela le dijo que por favor le mandara cartas y estuviera en contacto con ella, y que no hiciera igual que su madre. Su hermana finalmente se fue a Argentina, pero nunca le escribió una carta, ni estuvo en contacto con mi bisabuela. Tiempo después mi bisabuela se enteró de que su hermana lo había pasado muy mal en Argentina debido a la nueva familia de su madre, y por eso no le guardó rencor. Ella siempre quiso saber el porqué ni su hermana ni su madre le escribieron nunca ninguna carta, y el porqué nunca supo de ellas. Años después (cuando mi bisabuela ya había creado una familia) un hombre le tocó en la puerta a mi bisabuela y le dijo que era hermano suyo por parte de la madre. Él vino con el fin de explicarle el porqué nunca había sabido de ellas. Ella no quiso escucharlo porque todavía estaba dolida con el hecho de que nunca quisieran saber de ella. Así que, diciéndole que no, le cerró la puerta a su hermano por parte de su madre. Y nunca lo supo…
Anónimo

ALBERTO Y SUS ESTUDIOS

Esta es la historia de un amigo mío llamado Alberto. Él y su familia vivían en un pequeño pueblo al norte de Tenerife. Era un alumno ejemplar, muy estudioso, y siempre sacaba las mejores notas en los exámenes: La verdad es que le dedicaba la mayor parte de su tiempo a los estudios.

A su padre le preocupaba mucho que pasara su infancia sin hacer otra cosa que estudiar, por lo que un día decidió ayudar a Alberto en sus tareas para que tuviera más tiempo libre y pudiera jugar con sus amigos. Alberto se pasaba todo el tiempo posible jugando y divirtiéndose. Un día jugaba a fútbol, otro a baloncesto, y así estuvo todos los días. Se había olvidado por completo de sus obligaciones escolares. Su padre, por el contrario, se ocupaba de todas sus tareas, trabajos, etc. Esta situación se repetía día tras día.

Cuando llegó la hora de realizar los exámenes, Alberto desconocía completamente el temario y por tanto, vinieron los suspensos. El padre se dio cuenta de que se había equivocado y aunque tenía muy buena intención, perjudicó a su hijo. Alberto se pasó todo el verano estudiando pero, finalmente, pudo aprobar todas las asignaturas. Comenzó el nuevo curso con muchas ganas de estudiar y se dio cuenta de que hay tiempo para todo.
Anónimo

UNA DESCRIPCIÓN

Su cuerpo es de estatura media, con curvas, sus piernas son finas y gruesas a la vez, la cintura finita, el abdomen no es ni plano ni grueso, el pecho grandito, su cara blanca al igual que su piel. En su rostro tiene pequeños granos, el tamaño de sus ojos es  mediano y el color es como verde y gris. La nariz es chiquita y más o menos gruesa, la boca es grande y sus labios gruesos. Las orejas son medianas y tiene un gran pelo lacio y pelirrojo. Sus manos son suaves y medianas, los dedos largos y a la vez no tanto, los brazos largos. Sus pierna cortitas y sus pies chiquititos y suaves.
Anónimo

PERSONAS IMPORTANTES EN MI VIDA

Hoy en este reto literario voy a hablar de una persona muy importante para mí o más bien son dos. Han influido mucho en mi vida y siempre me han apoyado en todo lo que hago. Me han dicho lo que hago mal y me han ayudado a mejorar. Estas personas de las que estoy hablando son mis padres. Ya sé que no soy una alumna modelo y muchas veces no soy la mejor hija, me despisto mucho y no suelo tener en cuenta lo mucho que me quieren. Si hoy estoy escribiendo sobre ellos es porque en estos últimos días me he dado cuenta de que debería haber dado lo mejor de mí para no decepcionarlos y también que no debería haberme despistado tanto. Sé que esto es una tarea y no una carta de disculpa pero consistía en escribir sobre alguien y yo decidí escribir sobre ellos.
Desde que nací, ellos me han cuidado y me han dado de todo lo que podían para que no me faltara de nada. Se han esforzado y ellos sí que se han dejado piel y alma en conseguir que yo haya llegado hasta aquí. Son las personas más importantes de mi vida y me gustaría que supieran que si hago algo mal no es culpa suya ni de cómo me educaron, es culpa mía por no coger de ejemplo esa educación tan buena que me dieron. Nunca me ha gustado desahogarme con nadie, me cuesta pedir ayuda en las cosas, pero ellos saben cuándo me pasa algo e insisten en que se lo cuente hasta que lo consiguen. Sé que son mi apoyo para todo y que siempre me darán su hombro para llorar aunque no lo suelo aceptar. Me ayudan con los problemas y me han enseñado a ser la persona que soy hoy en día. Me han enseñado a ver lo bueno de la gente y dejar lo malo atrás y a no aferrarme a la tristeza. Son unas personas fantásticas a las que vale la pena conocer. Mi madre es extrovertida y alegre, mi padre es un poco reservado pero cuando lo conoces te ríes mucho con él.
Este texto lo hice sobre todo pensando en que deberíamos fijarnos más en las personas que nos rodean y aprovechar todos los momentos con ellas.
Anónimo

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