Reflexiones sobre el concepto filosófico del tiempo.

Les presentamos algunos trabajos del alumnado de Filosofía de 1.º de Bachillerato.

Esclarecer el asunto de el Tiempo ha ocupado a numerosos filósofos:  el tiempo cosmológico nos remite a las preguntas del origen y dirección del Universo. En el tiempo como percepción individual en la vida cotidiana predomina la duración, el cambio, la irreversibilidad. ¿Cuál es nuestra conciencia del tiempo?

REFLEXIONES SOBRE EL CONCEPTO DEL TIEMPO

  • La física, cada vez más, presenta teorías menos accesibles al entendimiento por parte de la gran mayoría del público. La relatividad general, y todo el paradigma de la física contemporánea es algo que muy poca gente comprende.
    Esto no solo se debe a la complejidad del asunto, sino también, desde mi punto de vista, a la educación. Actualmente se estudia la física más básica, la newtoniana, esto quizás es lo que provoca el aburrimiento de los alumnos en la materia. La relatividad, se llega a plantear mínimamente en bachillerato, así como la mecánica cuántica, pero no lo suficiente para lo que lo vas a ver en la universidad en el caso de que estudies físicas.
    El tiempo es otra pregunta sin respuesta en la historia del ser humano, la definición, por parte de la RAE, a este término es lo siguiente (primera acepción): ‘’duración de las cosas sujetas a mudanza.’’ Al leer esta definición, al igual que otras que encontramos, es de esperar que lleguemos a la conclusión de que no se ha conseguido definir el tiempo en sí como lo que es, ya que es un término tan abstracto y tan misterioso, que nuestras mentes colapsan desde que se intenta reflexionar acerca de la existencia real de esta magnitud física. La connotación que cada persona tiene sobre el tiempo es muy diferente, mientras nosotros lo vemos como un transcurso de experiencias, los más expertos e informados en este campo, muchas veces comprenden el tiempo como una dimensión.
    Hay muchos misterios en el universo y en todo lo existente, demasiados para el
    conocimiento humano. El hecho de intentar explicar el todo con una ecuacón matemática es algo realmente imposible, somos humanos, siempre hay algo que se nos escapa, y muchas variables, factores imprevisibles se nos escaparán.
    Esto sumado a que, desde mi punto de vista, en muchos asuntos no existe una realidad y verdad absoluta, y en esto se basa la relatividad. Hay muchos factores, demasiados, y la realidad es subjetiva para cada individuo, por ello quizás la investigación tan profunda a la que se aspira desde la ciencia es algo sobrevalorado, pues va a ser una concepción de la realidad, ya que esta, realmente no existe en un estado absoluto y general.
    Con este último punto descrito, muchos me dirían, ¿pero acaso alguien ve que las vacas vuelan?,a ver, un lenguaje es un código de comunicación para algunos, no para todos, por ello para la otra mayoría de la sociedad que no entiende ese lenguaje, no puede negar que las vacas vuelan. Por otro lado, está la autosugestión, si tu te convences a ti mismo de manera fiable y cierta que las vacas vuelan, acabarás creyéndolo, por ello, tienes una percepción de la realidad diferente, y no hay ningún criterio general que diga quién tiene la razón, pues no hay razón. La inmensidad del universo, y ya no solo del cosmos, sino de todo lo existente, es tan incomprensible, que el conocimiento certero de todo lo existente, es algo imposible. No cabe duda, que es importante seguir investigando y progresando, puesto que es parte de nuestra naturaleza como humanos, y eso es una parte muy a nuestro favor a la hora de investigar. Manuel Martín Galván 1.º Bachillerato
  • Un filósofo griego dijo una vez: “El tiempo es lo más desconocido de lo desconocido.”, y hoy en día considero que es igual. Tan solo intenta preguntarle a alguien qué es el tiempo, se quedará en blanco, incluso si le preguntas a un físico, este como mucho te dirá como se comporta, pero no lo que es en esencia. Las últimas teorías relativistas parecen haber arrojado un poco de luz al asunto, ahora sabemos que lo que consideramos como el paso del tiempo, no es igual para todos, ni siquiera para los propios objetos u elementos en sí. Personalmente, creo que el concepto de tiempo es imposible de entender al cien por cien para el ser humano, simplemente, siente sus efectos, pero es incapaz de saber qué es. Es como una mosca que siente la luz del Sol, ella siente el calor proveniente de un lugar, pero es completamente imposible que llegue a entender el concepto de estrella. Quien sabe, a lo mejor hay una especie que sí sea capaz de entender la naturaleza del tiempo. Por otro lado, tenemos la teoría de la simulación, donde se explica el paso del tiempo como una secuencia de comandos. Similar a cuando ejecutamos un programa, las líneas de código se irán ejecutando en orden. Esto último podría parecer absurdo, pero esta teoría no se puede descartar debido a que todo lo que hemos observado en el universo es perfectamente programable en un ordenador. Si nos damos cuenta, todo en el universo se rige por unas leyes establecidas, relaciones entre diferentes variables lógicas. Pero surge un problema, la mecánica cuántica. Esta teoría se basa en el azar y en las probabilidades, nada está determinado hasta que lo forzamos a ello. Un ordenador no puede aleatorizar nada, todo sigue un orden y una lógica escrita. Por esto último, es por lo que la teoría de la simulación ha perdido peso desde el asentamiento de la mecánica cuántica en la física contemporánea. Esto me resulta realmente curioso, porque te hace darte cuenta de que el ser humano siempre intenta asociar algo que para él es incoherente con algo que conoce y que para él es lógico (mecánica cuántica y el ordenador). A su vez, me hace darme cuenta una vez más de que siempre intentamos colocarnos en el centro de la existencia universal y que todo tiene girar alrededor nuestra, cuando no es así.
    Reflexionando todo lo visto anteriormente, considero que todo lo que percibimos es una ilusión de nuestros cerebros. No estoy diciendo que sea falso y que vivamos realmente en una simulación, no, a lo que me vengo a referir es que el cerebro transforma lo que capta en una ilusión individual. Estoy seguro de que el color verde que yo considero como tal, no es así para otro individuo, y así con todo. Esta idea es reforzada con la Relatividad General de Einstein, donde la experiencia temporal depende de la velocidad y la curvatura del espacio-tiempo del observador. Si algo tan metafísico como el tiempo no es igual para todos, entonces, ¿Por qué iba a ser igual el resto de sensaciones que experimentamos entre personas o animales? Juan Rodríguez Suárez 1.º Bachillerato

  • Muchas veces tememos al paso del tiempo, no solo por la trágica y cada vez más cercana muerte sino también por el miedo de desprendernos de una etapa de nuestra vida, de hecho hay veces que deseamos tanto que ese cambio no pase que nos aferramos a él sin darnos cuenta de que eso hará que no vivamos ni crezcamos como personas. ¿Pero qué es el tiempo? El tiempo es algo tan relativo, cambia constantemente según el lugar en el espacio en el que te encuentres, o sin ir más lejos cambia incluso con respecto a cómo nos sentimos, si estás en un momento feliz o en el que estás contento el tiempo se acelera y parece que han pasado minutos cuando en realidad han pasado horas y del mismo modo pasa lo contrario cuando lo estás mal o estás en una situación en la que no quieres estar. Todo en la naturaleza está en constante cambio, ¿así que no sería ridículo pensar que el tiempo permanece incorruptible? El tiempo se encuentra en constante cambio y nosotros ni nos damos cuenta, preferimos seguir en la monotonía de nuestras vidas intentando no “malgastarlo” o
    “perderlo” ¿Pero que conceptos más absurdos, no? No creo que sea posible perder el tiempo si estamos en constante aprendizaje y crecimiento, e incluso esos momentos en los que pensamos que no sirven para nada son importantes ¿qué se supone que habría que hacer para perderlo? Decíamos que el tiempo es algo relativo pero no solo lo es el tiempo, también lo es lo que consideramos que
    es innecesario y por lo tanto una “pérdida del tiempo”, según a la persona que le preguntes vas a recibir una respuesta u otra en base a lo que le dan más y menos importancia en sus vidas. Sin embargo hay algo en lo que coinciden muchas personas (demasiadas) y es en la pérdida de tiempo que implica el aburrimiento o el no hacer nada. El significado que ha adquirido el aburrimiento en nuestra sociedad es uno muy deformado, entendemos el aburrimiento como algo que no sirve para nada, una “pérdida de tiempo”. ¿Es el aburrimiento algo tan malo como creemos? Actualmente estamos obsesionados con que no podemos malgastar el tiempo así que llenamos nuestras vidas de constantes planes y proyectos innecesarios que realmente no queremos hacer porque nos aterra estar un solo día sin hacer nada debido a que el aburrimiento hace que pensemos y reflexionemos casi sin quererlo. Este estado en el que nos sumimos cuando no tenemos nada que hacer ni en lo que pensar hace que nos planteemos cosas en las que no pensaríamos cuando estamos sumergidos en la rutina del día a día con la cabeza llena de preocupaciones innecesarias, y es a esto a lo que le tememos tanto, a reflexionar sobre las cosas y que eso haga tambalear los cimientos de todo en lo que hemos creído a lo largo de nuestra vida, a pensar en cosas que escapan a nuestro control como la muerte, o
    irónicamente plantearnos cosas que lo son todo en nuestra vida pero que escapan a nuestro entendimiento, como el tiempo.
    En conclusión, tanto el tiempo como la idea de malgastarlo con conceptos completamente relativos, sin embargo hay algo en lo que la mayoría de personas coinciden y es el la pérdida de tiempo que supone no mantenerse ocupado debido al miedo que le tenemos a la reflexión y al estar solos con
    nuestros propios pensamientos. Anónimo.

  • El tiempo pasa inexorablemente para todas las personas. Aunque muchos han intentado frenar su avance o intentar controlarlo, por ahora no hay una solución mágica que lo consiga. Un humano vive alrededor de 80 años, sin embargo, no todas las personas experimentan que esos años hayan sido vividos de la misma manera, pues algunos sienten que su vida ha pasado más rápido que otros o viceversa. ¿De qué depende entonces, que el tiempo parezca más largo más corto?
    Esta pregunta se puede relacionar con otra muy parecida: ¿el tiempo es absoluto o relativo? Muchas personas estarían de acuerdo con que el tiempo es absoluto. El tiempo pasa igual para todo el mundo, si un cronómetro se desplaza de posición y pasa un segundo, ese segundo es igual para todos, independientemente del observador, esto parece algo que se puede saber con el sentido común. En cambio, yo defiendo que el tiempo es relativo, pues comparto completamente los postulados de la teoría de la relatividad especial de Einstein. En esta teoría se defiende que el tiempo y el espacio son variables y no son magnitudes absolutas. Un ejemplo de esta teoría relacionado con el tiempo es la paradoja de los gemelos. En esta paradoja se nos plantea una situación: Dos gemelos, uno que se encuentra en La Tierra y otro que se encuentra en un cohete que se mueve a una velocidad cercana a la velocidad de la luz. Ambos poseen un reloj muy preciso que consiste en hacer rebotar un fotón entre dos espejos, los relojes están perfectamente coordinados. Cada gemelo ve su reloj haciendo tic-tac a la misma velocidad. Sin embargo, debido a un efecto que se produce a altas velocidades, cuando el gemelo que se encuentra en el cohete pasa por delante del que se encuentra en La Tierra, este último verá cómo el fotón del otro gemelo recorre más distancia que el suyo (o sea que le parece que va más lento) y la situación se repite de manera contraria, por lo tanto, se produce la paradoja. Cuando el gemelo que se encuentra en el espacio vuelve a La Tierra, el tiempo que a él le parezca que ha estado en el espacio no coincidirá con el tiempo que ha pasado en La Tierra, pues lo que al gemelo que se encuentra en el espacio le parece un paseo corto, en La Tierra significaría incluso años. Por lo que considero que el tiempo es relativo.
    Como conclusión debo decir que aunque la idea de que el tiempo es relativo es muy difícil de entender, pues supera toda lógica, debemos hacerlo, puesto que se ha demostrado con experimentos que el tiempo, la velocidad y la posición pueden variar debido a unas condiciones específicas. Por todo lo mencionado, por ahora estoy de acuerdo con el punto de vista de Einstein acerca de su teoría de la relatividad especial y solo dejaré de estarlo cuando se realicen los avances y experimentos necesarios como para hacer que mi opinión cambie. Jorge Rodríguez Padilla. 1.º Bachillerato
  • El tiempo cíclico fue el predominante en las civilizaciones asiáticas y en el mundo greco-romano hasta que llegó el cristianismo al mundo, junto con las demás religiones como pueden ser la religión islámica, la hindú… El origen de este modelo es acertado pues se demuestra con sucesos del mundo que son naturales como pueden ser la salida del sol, la luna, y muchos más fenómenos. Entonces ¿Por qué decantarnos por el tiempo lineal? El tiempo lineal se conoce como ‘’Nuestra línea de la vida’’ es decir, que empieza en el nacimiento y termina con la muerte. Pero claro, existe la pregunta de ¿Hay vida después de la muerte? ¿Se rompería el Tiempo lineal, en el caso de que sí? ¿La reencarnación formaría parte de este tiempo también? Jesús Fernández Jérez. 1.º Bachillerato

¿SOMOS LOS/AS MISMOS/AS DE AYER?

¿SEREMOS LOS/AS MISMOS/AS DE MAÑANA? 

  • ¿Qué es aquello que hace que una persona sea quien es y no  otra? la identidad. La identidad es el conjunto de características de una persona que permiten distinguirla de otras en un conjunto. Es por esto que la identidad de una persona es la parte más importante de ella, pues es la que la define. La identidad de las personas se crea a partir de las diversas experiencias a las que dichas personas están sometidas día tras día, sean éstas buenas o malas. Todo el mundo busca y cree haber encontrado su identidad. Pero es cierto que nunca dejamos de experimentar y por ello nuestra identidad nunca llega a concluir. Hacer ese cambio radical no es cuestión de voluntad, puesto que no tenemos el poder necesario sobre nuestra mente para cambiar por completo nuestra identidad. De alguna manera nuestra mente reacciona inconscientemente a los acontecimientos. Por el contrario, si se tratara de algo como la pérdida de memoria, algo que es totalmente involuntario, no recordaríamos esas experiencias que de alguna manera nos han hecho ser como somos. Volveríamos a adquirir nuevas experiencias y por tanto una nueva personalidad, ésta podría ser parecida o completamente distinta a la anterior. Elía Santana. 1.º Bachillerato.
  • Una persona no es cuando nace. Se es gracias al conjunto de experiencias e influencias que nos rodean y que hemos vivido. Una persona que nazca sin afecto tendrá problemas de conducta o le resultará difícil adaptarse a una sociedad en la que eso es lo que sucede como norma general. A la pregunta de «seremos los mismos que ayer», lo serás, pues estas en el punto de HOY porque AYER tuviste una experiencia positiva o negativa, que influenció de manera directa como te relacionas con tu ambiente a partir de ese momento, de la manera que crees más optima según los datos que tienes. Y MAÑANA poseerás un conocimiento que hoy, posiblemente, ni sabías que no sabía. Si perdiésemos la memoria, a nivel completo, posiblemente seríamos diferentes a como lo éramos antes, hay podríamos hablar de un cambio de persona, o al menos de personalidad seguramente. No recordaríamos el ambiente en el que nos criamos, las experiencias más duras por las que pasamos y nos moldearon como somos. Esto sería así con un cambio de memoria radical, con uno parcial, quizás simplemente veríamos las cosas de una manera distinta, y podríamos ser la misma persona, pero con una mentalidad diferente, como siempre, basado en las experiencias vividas. David Hormiga. 1.º Bachillerato
  • Cuando nacemos todavía no tenemos una identidad, sino que la vamos creando a medida que vamos creciendo, las experiencias que hemos vivido son las que nos hacen ser como somos ahora. Con respecto a lo de si seremos las mismas personas que ayer, creo que no. Todos los días aprendemos algo nuevo aunque no lo creamos y esos pequeños detalles son los que nos hacen ser diferentes todos los días. Nosotros podemos pensar que no hemos cambiado porque nos sentimos igual, pero ese nuevo conocimiento va a repercutir en nosotros. Por ejemplo, a mi nunca me había gustado cocinar por miedo a quemarme y hacerme daño, pero después de quemarme y ver la reacción de las personas al probar lo que cocino me voy dando cuenta de que me gusta más cocinar. Soy una persona distinta porque antes no me acercaba a la cocina y ahora puedo estar todo el día en ella, son esos pequeños cambios lo que nos hace diferente cada día. Y finalmente, si perdiéramos la memoria al completo, pues posiblemente no seremos los mismos que fuimos en un pasado. Con el paso del tiempo y con la ayuda de las personas que nos rodean podremos recuperar parte de nuestra identidad, pero siempre habrá algo que haya cambiado en nosotros y no seremos las mismas personas que fuimos un día. Alba González. 1.º Bachillerato
  • Si nos abstraemos de términos físicos, y ocupamos una posición más subjetiva y reflexiva, podemos alcanzar la conclusión de que nuestra manera de percibir y de interpretar el tiempo está directamente relacionada y ligada a nuestra forma de pensar. Después de todo, pienso que nosotros no vemos el paso del tiempo, sino que simplemente sufrimos una serie de experiencias y vivencias que nos curten como persona día a día y que nos construye la manera de percibir el tiempo en nuestra mente consciente. Teniendo en cuenta lo anterior, respondiendo a la pregunta «¿podemos cambiar nuestra identidad radicalmente?», pienso que no, puesto que la personalidad formada por todas aquellas experiencias inolvidables y además incontrolables en nuestra mente. Con esto no digo que no se pueda dar el caso de que una persona cambia de forma radical en un intervalo de tiempo relativamente corto, ya que como he dicho anteriormente los sucesos que nos ocurren nos forman como personas, lo que significa que si en tu vida tiene lugar un acontecimiento trágico o excepcional pueda desencadenar un cambio de identidad lo suficientemente relevante. Daniel Sanfiel. 1.º Bachillerato

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *