Escritoras canarias

El próximo lunes 14 de octubre, celebramos el día de las escritoras, por iniciativa, desde el año 2016, de la Biblioteca Nacional de España, la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE) y la Asociación Clásicas y Modernas. El objetivo es reivindicar la labor y el legado de las escritoras a lo largo de la historia, principalmente con la lectura de algunos de los fragmentos más representativos de sus obras.

En palabras de Cecilia Domínguez Luis, este día “Es como todo: El Día de la Mujer Trabajadora, el Día de la Paz… El día que no haya que instaurar este tipo de conmemoraciones podremos decir que algo hemos adelantado”. Para Teresa Delgado Duque puede servir como “una oportunidad de estar más presente y visible. Una excusa para el reconocimiento de las que nos precedieron y para el conocimiento de las que cada día se asoman a esta ventana del mundo. Un lugar de encuentro y una posibilidad de compartir” (Ver entrevistas en: https://dragaria.es/dia-escritoras2017-16-autoras-canarias/2/)

Con tal motivo el Gobierno de Canarias rinde este año homenaje a Isabel Medina Brito, a quien tuvimos ocasión de conocer gracias a nuestro compañero y escritor Damián Hernández. El acto tendrá lugar en Santa Cruz de Tenerife, en el Espacio la Granja, a las 11 horas. Poeta, dramaturga y narradora, Isabel Medina es una escritora comprometida con la igualdad y la defensa de los derechos de la humanidad. En 2015 publica en Francia la novela histórica Olympe de Gouges, la liberté pour bannière, basada en la vida de una revolucionaria francesa, Marie Gouze, considerada como una de las primeras feministas. Así empieza el preámbulo de: Olympe de Gouges, la libertad por bandera

Una voz tenue como de pájaro recién nacido

Llovía. Llovía insistentemente sobre París. El manto negro del cielo se preñó de millones de lágrimas que caían voluptuosas desde el techo del mundo, a sabiendas de que los ojos del mundo se habían clavado como punchas de fuego en la Francia revolucionaria.
Era el día 2 de noviembre de 1793 cuando Olympe de Gouges se dejó caer, como quien se desprende de un viejo vestido, en el jergón de una celda de la Conciergerie, su cárcel ya por poco tiempo. Por una rendija de luz humedecida brillaban los ojos de la guillotina. El silencio, después de tanto alboroto, chillaba en sus oídos decidido a dejarse oír. Ya no eran los gritos, ni los aplausos, ni los insultos, ni su deseo inconmensurable de hablar, explicar, decir… cuando ya todo estaba hablado, explicado, dicho… decidido. Era verdad que nada podía cambiar la historia que se había empantanado en un charco de sangre.

¡Felicidades a Isabel Medina, a todas las escritoras canarias, y mucho ánimo a las jóvenes que se inician en este hermoso oficio de las letras!