UN DÍA INOLVIDABLE

Los alumnos de 2ºESO en Prácticas Comunicativas han realizado composiciones escritas donde hacen fluir su creatividad e imaginación inspirándose por un lado en objetos puntuales y por otro en obras conocidas y acompañadas de ilustraciones. Hemos seleccionado una pequeña muestra de todas ellas donde pueden disfrutar de las destrezas tanto artísticas como literarias de nuestros alumnos.

Ilustración de María Castellano Ramos 2º ESO E

Relato de Mara Pareja del Pino 2ºESO C

-¡Lucy, por favor, levántate! -mi madre llevaba llamándome durante la última hora.

-Vamos que ya es muy Aunque sea verano hay que mantener el ritmo.

Sí, lo sé. Mi madre a veces parece mi entrenadora personal. Al final me levanté por su insistencia y me dispuse a desayunar. Me dirigí a la cocina y cual fue mi sorpresa al ver que aún no había hecho nada.

-Mamá, ¿ hoy no vamos a desayunar?

-Un momento hija, en seguida verás lo que vamos a hacer.

-Pero… «ding dong». Me interrumpió el timbre.

-Yo voy, (canturreó mi madre).

Intrigada me acerqué también a la puerta.

A los segundos apareció detrás de la puerta un señor que a mí me resultó un poco más joven de lo que aparentaba. Llevaba una gorra blanca y roja con un rótulo que indicaba: «los más rápidos». Era rubio, con los ojos azules y se daba unos aires de surfero. En las manos llevaba una caja parecida a las de correos.

-¿Me podría firmar aquí, por favor?- dijo dirigiéndose a mi Ella sin echarle ni una mínima miradita al repartidor, le arrebató el paquete de las manos junto con el papel y el bolígrafo. Firmó y lo miró con desconfianza.

-¿No me cobrarán más por traérmelo a mi casa, verdad?

-No señora, vienen todos los gastos

-Perfecto, le contestó mi madre de nuevo con su típica sonrisa entusiasta.

-Hasta pronto y buena suerte en la búsqueda- dijo, y con la misma cerró la puerta.

-¿Cómo que con la búsqueda mamá ?

-Pues no sé. ¡Ay! ¡Cómo están estos jóvenes!

-Bueno y ¿qué hay en la caja?- pregunté.

-En un rato lo sabrás- lo dejó en el aire ella.

-Pues vale, respondí yo ya rendida.

Fui a mi habitación para vestirme y pensar en lo que haría durante el día cuando sonó mi teléfono.Fui a mi habitación para vestirme y pensar en lo que haría durante el día cuando sonó mi teléfono.

– ¿Sí?

– Hola Lucy soy Erza.

– ¡Hola!- Le respondí contenta.

-Estamos pensando Wendy y yo en ir a la playa que está junto a tu casa e invitar a Grey y a Natzu para que fuesen con nosotras. ¿Te apuntas?

– Me encantaría, aunque primero debo preguntarle a mi madre.

– Vale, nosotras vamos llamando a los chicos.

– Vale hasta luego- dije antes de colgar.

– ¡Lucy!- Gritó mi madre desde la cocina- ven.

– Voy, le respondí mientras bajaba las escaleras corriendo. Cuando llegué, encontré a mi madre con una especie de máquina sobre la mesa.

– ¿Qué haces mamá?

– ¿Es que no lo ves? Estoy armando mi batidora 5.1, lo más nuevo en batidoras.

– Lo que veo es que no tienes ni idea de cómo se monta una batidora.

– En eso tienes algo de razón, ¿podrías ayudarme?

– ¡Claro! A ver las instrucciones, deberían estar por aquí. Metí la mano en la caja y entre corchos y bolsas encontré un papelito. – ¡Lo tengo! ¡Ah! Ya sé que es lo que falla, el vaso de vidrio tiene que ir al revés y la tapa no va ahí, pero creo que con esto ya…»¡bruuuum!»

– Sí ya funciona, ya puedes ir a llamar a tus amigos que voy a hacer un superdesayuno.

– Emm…pues…vale- dije, y me fuí a mi cuarto a vestirme y a llamar a Erza.

Después de hablar con ella y de hacerles la invitación, me comentó que Natzu y Grey se apuntaban.

A los quince minutos aparecieron mis amigos por la puerta. Natzu, como siempre con ese aire infantil y seguro. Grey con aspecto de adolescente incomprendido. Erza sin importarle nada lo más mínimo y su hermana Wendy superándose en sofisticación una vez más. Llevaba un pareo en forma de falda y una pamela de ala ancha. (Vamos, lo más fino que encontró en su armario para ponerse).

Al terminar de desayunar nos encontramos otro papel en el fondo de la caja de la batidora que tenía pinta de mapa, pero no le dimos importancia y seguimos a lo nuestro, yéndonos a la playa.

Al final el papel que encontramos, resultó ser el mapa de un tesoro escondido en una roca. Al abrirlo encontramos unas hojas, una pluma y una nota que decía:

«Para que escribáis la increíble aventura que acabáis de vivenciar».

Y éste es el resultado.

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