QUERIDA MAMÁ

Hoy quiero agradecerte a través de estas palabras todo lo que haces diariamente por mí. Obviamente siempre me reprochas como cualquier otro madre y padre, pero tu lo haces con todo el cariño del mundo. Hay veces que me cuestiono qué he hecho yo para recibir tanto amor tuyo, y ya tengo la respuesta a esa cuestión, que me tocó la mejor madre del mundo. Cada día, segundo, minuto y hora, tú haces como sea para sacarme una maravillosa sonrisa en mi cara, al igual que transformar una lágrima en una risa dulce entre las dos. La verdad, me hubiera gustado que desde pequeña ya fuera consciente de todo lo que hacías, sigues y seguirás haciendo por mí. Eres y siempre serás mi ejemplo a seguir. Has cuidado durante toda tu vida a abuela, y lo mismo haré yo contigo como has y seguirás haciendo por mí siempre. La mayoría de las personas, solo ven lo que hacen las madres en casa,preparan la comida, recogen…pero en eso no hay que fijarse, si no en el interior, en sus sentimientos y en porqué lo hacen diariamente. Mi madre es una persona bastante comprensible a la hora de ayudar a alguien con algún problema.La cuidaré hasta el fin de mis días y jamás me arrepentiré de haberlo hecho, porque es la persona a la que más amo en este mundo. Solo con estar escribiendo esto, noto mis lágrimas cayendo despacio por mi cachetes, y mis ojos llorosos a puntos de reventar.

Ella es la única persona que con tan solo mirarme a los ojos sabe todo lo que siento. Entre nuestros llantos sobre problemas, merece llorar junto a ella, es lo más bonito del mundo. Esas lágrimas junto a ella aunque duelan, me hacen feliz, porque me doy mucho más cuenta de que me quiere y siempre lo ha hecho y siempre lo seguirá haciendo. Voy a finalizar esta carta ya puesto que no existen más palabras para decirte lo mucho que te quiero.

                                                                 Tu hija Salomé.

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