Sobre ascuas

ANTONIO.- Pepa, perdóname. No quiero morirme así.

PEPA.- (Busca el regazo de Antonio). Yo también tengo miedo. Sólo sé cuidarte. Sólo me has enseñado eso. Pero a escondidas he aprendido a vivir sin ti. Mira la lumbre. Mira qué bien tira ahora. (Pausa) (Pepa se mece en los brazos de Antonio) ¿Sabes una cosa? Estoy aprendiendo a leer y a escribir.

ANTONIO.- ¿Sí?

PEPA.- (Orgullosa) Sí. Ya sé escribir mi nombre. P-e-p-a.

(Dibuja su nombre en la pared imaginaria).

ANTONIO.- Pepa, no quiero ir a ese hospital. No me dejes ir.

PEPA.- Tienes que hacerlo.

ANTONIO.- Sabes que ya no volveré nunca más.

PEPA.- Ellos te cuidarán. A lo mejor hasta te pones bueno.

ANTONIO.- Sabes que eso no pasará. Quiero morirme aquí en casa. Sólo te pido eso.

(Pepa se levanta y va hacia la carbonera. Echa otra palada de carbón. Vuelve con un carbón en la mano y juguetea con él. Se sienta frente a Antonio de rodillas).

PEPA.- (Sonríe) ¿Te acuerdas cuando te pedía lapiceros? No querías comprármelos. ¿Te acuerdas? Aprendí a escribir a escondidas, con esto. (Le muestra el carbón en alto).

ANTONIO.- Deja que me quede.

PEPA.- Un día busqué el modo de comprarlos, y sin que te enteraras me puse a fregar estas escaleras. Noventa y ocho peldaños, desde el último piso hasta el portal, todos los jueves, y también a escondidas iba reuniendo el dinero por mi trabajo. Siempre con miedo a que pudieras encontrarlo. Ahora sé escribir mi nombre y estoy aprendiendo a escribir el nombre de mi hijo. (Pepa termina de vestir a Antonio). Si es niña se llamará Pepa, como mi madre y como yo. Y si es niño se llamará Antonio como su padre. Le enseñaré a escribir y le daré todo el cariño que un niño necesita para crecer. Le contaré que su padre era un buen hombre. Que trabajó duro toda su vida porque no supo hacer otra cosa, pero que era un gran hombre. (Pepa va acompañando a Antonio hacia la puerta con la maleta)… Y cuando crezca un poco, le enseñaré a escribir con este carbón. Como yo aprendí. Y cuando sepa escribir su nombre lo pondremos por toda la escalera, en letras muy grandes, desde el sexto hasta el portal. Llegaremos a la calle y correremos hasta que no podamos más. Nos iremos de esta casa, lejos, muy lejos, a buscar la vida que tú te mereciste y que nunca pudiste tener.

(Pepa cierra la puerta y Antonio queda fuera. Se queda inmóvil durante unos segundos apoyada en la puerta. Respira profundamente. Mira el trozo de carbón… la lumbre… sonríe y lentamente se va haciendo el oscuro).

MARGARITA SÁNCHEZ, de Sobre ascuas.

¿De qué trata esta escena?

¿Qué relación hay entre Pepa y Antonio?

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