La piedra

   Dos hermanos habían recibido como herencia dos terrenos y estaban maravillados, ya que, según los más viejos del lugar, esas tierras eran muy fértiles. El primer día que llegaron a sus huertos, se sentaron sobre una piedra y contemplaron el trozo de paraíso que les había tocado en suerte. Pasaban los días y ambos continuaban embelesados ante la tierra sin que nada brotase de ella. ¿Sería verdad lo que decían de esos terrenos o más bien se trataba de una leyenda?

   Harto de esperar, uno de los hermanos se levantó de la piedra y fue a comprar semillas, herramientas y lo necesario para labrar, mientras el otro seguía sentado. Pronto, las tierras del primero empezaron a dar cosechas tan abundantes que le hicieron prosperar, pero su hermano, que se sentía perjudicado en el reparto, no tardó en exigirle cambiar sus terrenos.

Publicado en la revista Pronto (adaptación).

¿Crees que el hermano tenía razón en sentirse perjudicado? ¿Por qué?

 

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