Helen Keller

   Helen Keller nació en Alabama durante el verano de 1880. A los 19 meses de vida cayó enferma y el médico determinó que no sobreviviría. Unos días después superó la fiebre y entre la alegría general que se extendió por toda su casa nadie intuyó que Helen no volvería a ver ni a oír. Helen quedó para siempre ciega y sorda.

   A los cinco años, su necesidad de expresarse y comunicarse excedía sus posibilidades reales de relación, por lo que caía en constantes accesos de cólera y no pasaba ni una hora de su vida sin sufrir alguna crisis. Parientes y amigos dudaban de que Helen pudiera recibir educación o instrucción alguna. Sus padres no dudaron.

   Así fue como Anne Sullivan apareció en la vida de Helen Keller el 3 de marzo de 1887. La primera tarea de Sullivan, además de acoger cariñosamente a Helen, fue la de enseñarle el lenguaje. Deletreaba palabras con su dedo en la mano de Helen, aunque ésta aún no sabía que cada palabra se correspondía con una realidad determinada.

   Un día, Helen se enfadó mucho porque no acertaba a deletrear lo que Sullivan escribía en su mano, y estampó una muñeca contra el suelo, haciéndola pedazos.

   Sullivan se llevó a Helen a la calle. Alguien sacaba agua de un pozo y la maestra le colocó una mano bajo el chorro. Cogió la otra mano y sobre ella deletreó aguaWater, en realidad. Varias veces. Lentamente. Helen se concentró en el movimiento de los dedos de su maestra:

   «Súbitamente -escribe Helen- me vino un confuso recuerdo, de cosa olvidada hacía mucho tiempo; de golpe, el misterio del lenguaje me fue revelado. Supe ya que “agua” era aquella frescura maravillosa que me bañaba la mano. Al entrar en casa me vino a la mente la muñeca rota, fui a tientas a recoger los fragmentos y traté en vano de volverlos a unir. Se me llenaron de lágrimas los ojos, porque comprendí lo que había hecho y, por primera vez en mi vida, conocí el pesar y el arrepentimiento».

   Helen Keller empezó sus estudios universitarios en 1900. Hoy podemos leer su historia, contada por ella misma, en su libro La historia de mi vida.

ÁLVARO ABELLÁN, en Democresía (08/11/2017) (adaptación).

¿Por qué el episodio del agua fue tan importante en la vida de Helen?

 

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