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Reggeaton y Machismo

Imágen: Campaña en Colombia contra el machismo.

POR ANÓNIMO

La música es el medio que usamos los jóvenes para expresarnos y es parte de nuestra identidad, de nuestra vida. Las letras de las canciones que escuchamos son un reflejo del mundo en el que vivimos y llegamos a creer que, imitar los valores y opiniones que transmiten, es algo normal.

Ahora bien, si prestamos atención a las letras de muchas de las canciones que escuchamos, vemos que los mensajes que nos transmiten no son apropiados.
Pongamos como ejemplo las letras de algunos temas de reggeaton. Muchos de ellos cosifican y denigran a la mujer e incitan a la violencia. Y lo peor es que, a veces hasta las chicas, cantan estas canciones sin ser conscientes de lo que dicen sus letras. Veamos algunos ejemplos (los más suaves):

“Si sigues en esta actitud voy a violarte” (Maluma)
“Estoy enamorado de cuatro babys, Siempre me dan lo que quiero” (Maluma)
“Agárrala, pégala, azótala, pégala” (Trébol Clan)
«Si te pido un beso ven dámelo, Yo sé que estás pensándolo» (Luis Fonsi)
«Sí, yo hago la comida; sí, yo limpio» o «Sí, tú eres el jefe y sí, y yo lo respeto» (Nicki Minaj, ¡sí, es una chica quien canta esto!)
El año pasado, el ayuntamiento de Tenerife informó en Twitter que no apoyaría a nivel económico ningún concierto de Maluma, por no considerar apropiadas las letras de sus canciones. Sin embargo, la canción Despacito de Luis Fonsi, ha sido número 1 en las listas de varios países, con letras de contenido similar. Está claro que la solución no es prohibir. Los expertos aseguran que la prohibición no sirve, ya que el machismo no es cosa de una sola canción. Estas letras de reggeaton son fruto de una sociedad machista y sexista.
Además, prohibirlo tendría un efecto peor. De hecho, Maluma está encantado con la polémica que ha creado, y jóvenes que no conocían al cantante, terminaron escuchando y cantando las letras de sus temas. El resultado ha sido, claramente, el contrario al esperado.
No vivimos en urnas de cristal, ni podemos dejar de escuchar música. El reggeaton está en todas partes y no sabemos por cuánto tiempo. Pero debemos tener la madurez suficiente para entender que estos mensajes no son adecuados, que son machistas y sexistas, que nosotros no somos (ni queremos ser) así.
Pero no todos tenemos esa madurez. Así que habrá que ver cuál es el resultado de este tipo de canciones y cómo será la sociedad futura, producto del reggaton, en la que nosotros, los jóvenes, vamos a vivir.

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