CASETA METEOROLÓGICA

CASETA METEOROLÓGICA

Diseño y prototipo de una estación analógica formada por la estructura de madera, la denominada caseta, garita o abrigo meteorológico, y los instrumentos necesarios para medir los parámetros climáticos básicos: temperatura, humedad, precipitación, velocidad del viento y presión atmosférica, llevada a cabo por los Departamentos de Tecnología y de Madera y Mueble del IES Geneto como proyecto de Centro. Una iniciativa promovida en el curso 2012-13 por la Dirección General de Innovación del Gobierno de Canarias con los siguientes objetivos.

Desde el promotor, disponer de estaciones meteorológicas normalizadas y a un precio competitivo para instalarlas en los Centros Educativos. Un objetivo que busca difundir la ciencia encargada del estudio del clima y promover la red canaria de centros GLOBE, el programa educativo y científico que se lleva a cabo a nivel mundial con las escuelas de primaria y secundaria (Observaciones Globales en Beneficio del Medioambiente).

Desde el diseño, aportar una idea innovadora acorde a las prescripciones técnicas, al presupuesto y a la realidad logística de las Islas, en donde la distribución depende del transporte marítimo, por lo que el conjunto debe embalarse por unidades que serán montadas e instaladas in situ.

Una vez logrados, la siguiente fase del proyecto tendrá como finalidad la fabricación de una estación digital automatizada, alimentada por placas solares y monitorizada por WiFi que permita adecuar este instrumento a la realidad tecnológica actual. Un proyecto que depende del diseño de la estación meteorológica digital por el Departamento de Tecnología y el Grupo de Innovación Educativa, un grupo de profesores interesados en la mejora del sistema educativo (GIE).

Boceto y croquis

El diseño partió de una tormenta de ideas entre los alumnos del primer curso del Ciclo de Diseño y Amueblamiento con unas directrices claras. Al estar normalizado, las innovaciones tienen que estar enfocadas al sistema de fabricación y al mantenimiento de la estructura de madera.

En el primer caso, desarrollando un sistema de persianas dobles con un diseño novedoso y combinando el encolado tradicional con las uniones metálicas; en el segundo, mediante paneles laterales desmontables que permitan su limpieza y la renovación del acabado.

A partir de los bocetos y croquis se llegó a una solución constructiva que cumpliera con las prescripciones del promotor y del diseño: los costados tienen que ser rígidos mientras que el frente y la trasera desmontables, de modo que fuera factible su embalaje.

Diseño

El principal inconveniente del diseño fue el presupuesto unitario, que no podía exceder los ciento cincuenta euros, incluidos los anclajes al suelo, las bisagras, el cierre y los acabados, las partidas más delicadas al ser un mueble de exterior. Por este motivo se empleó una madera económica y se hizo hincapié en las soluciones constructivas que evitasen el deterioro del mueble, como impedir las condensaciones, facilitar la evacuación del agua de lluvia o la impermeabilización de la madera.

El diseño de las persianas buscaba cumplir con una premisa ineludible en cualquier abrigo meteorológico: evitar las condensaciones y generar una adecuada ventilación para proteger los instrumentos de medición y no desvirtuar los datos. También conservar el abrigo limpio y mantener en buen estado el acabado protector de la madera.

Para solucionarlo de ideó un sistema de lamas dobles pensadas que, al no estar encoladas, pueden ser desarmadas con facilidad, y de ese modo  facilitar la evacuación del agua de la lluvia, la rotura de las corrientes de aire, su limpieza rápida y la fácil renovación de la pintura exterior.

También el soporte de los instrumentos, que al formar parte de una base deslizante cumple dos funciones: mantenerlos sin contacto con la base o las paredes y evitar colgarlos de la estructura. A su vez, esta base permite ser utilizada como soporte para la toma de datos, uno de los objetivos del promotor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Manual de montaje

Se construyeron 20 casetas meteorológicas que actualmente están repartidas en otros tantos centros de primaria y secundaria de Canarias.