Nuestra opinión

Tras la recogida de datos en campo y un posterior análisis estadístico-descriptivo, hemos obtenido ciertos valores que nos han hecho notar un importante incremento de las especies alóctonas presentes en nuestro municipio, Adeje. Estas, en su gran mayoría, soportan muy bien las condiciones del lugar, como puede ser, la sequía, y crecen preferentemente en zonas que han sido alteradas por el hombre. Además, sus semillas, se dispersan fácilmente a través del agua (hidrocoria), del viento (anemocoria) y de las aves (zoocoria), lo que les permite reproducirse rápidamente.

A partir de las resultados expuestos, podemos reunir todas las ideas para realizar algunas ideas generales.

Desde nuestro primer muestreo para analizar las distintas especies, hemos observado que, de los hábitats que deberían estar presentes en el Municipio, como el cardonal tabaibal, o matorrales termomediterráneos y prestépicos , donde sus especies naturales son el cardón y las tabaibas, hay otras muchas especies que de alguna manera están sustituyendo a las especies que deberían estar presentes, como por ejemplo, Opuntia spp y Agave americana, son dos especies que están ocupando mayormente el terreno de estas especies autóctonas.

En los datos obtenidos, las especies alóctonas prefieren asentarse en suelos pedregosos o mixtos y tienen facilidades para crecer sobre todo en las zonas donde la población humana ha realizado algún cambio, es decir, donde hayamos transformado el medio, ya sea construyendo edificios, tirando basura y escombros en lugares inadecuados, o incluso introduciendo venenos para radicar especies que nos “molestan”, aunque no seamos conscientes de la afección o repercusión que pueden tener sobre especies propias. Todo esto que hacemos, desafortunadamente, ayuda a esas especies exóticas, que además tienen un crecimiento y una adaptación mucho más rápida que las especies autóctonas, que son las que se ven afectadas y de las que deberíamos preocuparnos, ya que están desapareciendo, mientras las exóticas, se están incrementando de manera importante.

Hemos observado la cantidad de amenazas y presiones que están presente en los distintos tipos de ámbitos estudiados. Una de las amenazas más importante son las especies alóctonas, pero hay otros problemas como él cambio de pH del suelo, posiblemente generada por la cantidad de residuos que hay en el medio: trozos de plástico, latas, palés de madera con pinturas, e incluso, las pintadas en piedras, plantas, muros entre otros. También hemos de agregar que muchas de las plantas que encontramos están dañadas por las pisadas de humanos y animales, en general por actividad humana.

En consecuencia, las especies alóctonas se benefician hasta cuando utilizamos nuestros coches, ya que al pasar cerca de ellas, los neumáticos del coche rozan con el asfalto y esto hace que se produzca un derivado del nitrógeno, que va a parar a los márgenes de la carretera y el cuál utilizan para beneficiarse, razón por la cual, la mayoría de especies invasoras prefieren estos lugares para asentarse, en los márgenes de la carretera podemos ver un reguero de especies del tipo rabo de gato, por ejemplo. Ocurre lo mismo con los plásticos, los escombros, las construcciones, la contaminación…Pues hemos podido observar que las plantas alóctonas se encuentran en mayores cantidades y variedades, en aquellas zonas, donde se realiza o ha realizado alguna acción humana. Según el análisis realizado anteriormente, el Pennisetum setaceum es la alóctona que se encuentra en mayor cantidad en el municipio y es debido, no solo a esas amenazas y presiones nombradas anteriormente, sino porque sus semillas se pueden desplazar muy fácilmente por el viento, además de que se adaptan a casi cualquier tipo de suelo, aunque las hayamos encontrado mayoritariamente en sustrato pedregoso, y por lo tanto su reproducción es muy rápida. Además, cabe añadir que esta especie es muy difícil de eliminar, debido a esa fácil dispersión de las semillas, y por lo que solo se puede trabajar con ellas cuando están en flor, para evitar que aparezcan más ejemplares.

Dicho esto, podemos decir que las zonas que presentan una mayor cantidad y variedad de alóctonas, son aquellas en las que la actividad humana es más notable, es decir, en las zonas y parcelas, donde la cantidad de presiones encontradas ha sido mayor. Así, mientras sigamos realizando acciones que beneficien a estas especies (a pesar de que también existen las amenazas), no podremos controlarlas y con el tiempo, no solo se modificarán los hábitats, sino que disminuirá, serán modificadas o incluso desaparecerán las especies propias, las autóctonas.

Todas estas presiones que hemos detectado, son acciones que nosotros, los seres humanos, podemos dejar de hacer o limitar, tratando de parar el incremento y dispersión de las especies exóticas.

En definitiva con este trabajo hemos conseguido y queremos conseguir que nos demos cuenta que la gran cantidad de especies alóctonas que están ocupando la mayor parte de nuestra identidad vegetal y concienciarnos de que todos somos responsables pues no participamos ni buscamos una solución para frenar este problema.

Con este trabajo nos damos cuenta de las dimensiones que tiene este problema y de cómo se nos está yendo de las manos. No prestamos atención a nuestro alrededor y pensamos que esta situación no es grave, pero eso es, quizás, una equivocación, ya que si seguimos así, esto cada vez se irá haciendo mucho más difícil de reparar.