Djimon Hounsou: de Benín a Hollywood

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Autor: Yeray Domenech

Djimon Hounsou emigró desde Benin con su hermano destino París a la edad de 13 años, en busca de una educación occidental y de una oportunidad para escapar de la pobreza. Expulsado del colegio, se vio obligado a malvivir algún tiempo como mendigo, durmiendo en la calle hasta que la casualidad quiso que un diseñador de moda se cruzara en su camino y lo reclutara para una agencia de modelos.

La vida de Djimon cambió radicalmente y se ganó la vida como modelo entre París y Londres hasta que en 1992, ya en Estados Unidos, se presentó la ocasión de debutar en el cine con Falsa seducciónStargate y sobre todo Amistad hicieron de él uno de los rostros de color más cotizados de Hollywood. El éxito internacional de Gladiator y sendas nominaciones al Oscar como mejor secundario por En América y Diamante de sangre consolidan su sólida posición en la industria. En los años sucesivos su estrella pierde brillo, si bien se mantiene en la cresta de la ola con films como Guardianes de la galaxiaFast and Furious 7La leyenda de Tarzán o Rey Arturo: La leyenda de Excalibur, entre otras.

Fuente: Guía del ocio de El País / Fotografía: Wikipedia

El Oscar que viajó a África

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Autores: Xabier Luis Boya / Yoel Izquierdo

En el año 2005, la película sudafricana Tsotsi mereció el Oscar a la Mejor Película de habla no Inglesa. Dirigida por Gavin Hood y protagonizada por Presley Chweneyagae, el film cuenta la historia de un joven de 19 años que vive en un barrio marginal de Johannesburgo (Sudáfrica), un mundo de extrema miseria y violencia, dominado por bandas de jóvenes marginados.

La película, además, obtuvo el premio a mejor película en el Festival de Toronto y nominaciones en otros importantes certámenes como los Globos de Oro y los Premios Bafta.

Aïssa Maïga, una actriz de éxito

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Autora: María Bedoya

Nacida en 1975 en Dakar (Senegal), de padre maliense y madre senegalesa, la actriz Aïssa Maïga es de las pocas intérpretes africanas que ha logrado hacerse un hueco en el panorama del cine internacional, sin dejar de trabajar también en producciones de toda África. Ha participado en más de treinta largometrajes, además de haber hecho teatro y televisión. Grandes directores de cine como Claude Berri (L’un reste, l’autre part, 2004), Cédric Klapisch (Las muñecas rusas, 2005) o Michael Haneke (Caché, 2005) han sabido valorar su talento de actriz más allá de su belleza exótica.

En 2007 recibió el premio Cesar a la actriz revelación por su papel en la película maliense Bamako, del mauritano Abderrahmane  Sissako. Desde entonces su carrera se ha visto impulsada y se ha lanzado a la realización, habiendo dirigido el film Il faut quitter Bamako.

Puedes consultar una biografía más detallada de Aïssa Maïga en el siguiente enlace:

Retrato de la actriz maliense Aïssa Maïga, una de las pocas actrices africanas reconocidas también por su talento

Las mujeres en el cine africano

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Autora: Malika Laabaid

El periodista togolés y crítico de cine Charles Ayetan, es el autor de un artículo muy interesante sobre la aportación de las mujeres al cine africano, en el papel de directoras y actrices. La revista virtual Wiriko. Artes y culturas africanas ha publicado una traducción al español que puedes leer en el siguiente enlace:

https://www.wiriko.org/tag/safi-faye/

Argelia tras la cámara

La cineasta Djamila Sahraoui nació en Tazmalt, una localidad de la Cabilia argelina, en 1950. Estudió literatura en Argel y en 1975 comenzó sus estudios en el Instituto de Altos Estudios Cinematográficos (IDHEC) de París, Francia, obteniendo la licenciatura en la especialidad de realización y montaje.

En 1980 realizó su primer cortometraje de ficción Houria, y diez años más tarde llevó a cabo su primer cortometraje documental, Avoir 2000 ans dans les Aurès, en el que retrata una sociedad que no logra recuperarse 30 años después de acabada la guerra. En 1995 realiza La moitié du ciel d’Allah, un largometraje documental en el que muestra la violencia que el islamismo ejerce sobre las mujeres y la resistencia de estas.

Su siguiente documental, Algérie, la vie quand même, rodada en Tazmalt, su ciudad natal, muestra la vida cotidiana de dos hombres jóvenes que viven en un contexto de violencia y terrorismo de Estado. En los años siguientes continuó mostrando la realidad social y política de su país en diversos documentales sobre la vida cotidiana de la gente sencilla.

Cartel Barakat Cartel de la película Barakat!

En 2006 Sahraoui afrontó su primer largometraje de ficción, Barakat!, una road-movie que retrata la diversidad y la belleza de un país, para contar la historia de un viaje de dos mujeres pertenecientes a generaciones diferentes que parten en busca del marido desaparecido de una de ellas. En 2012 estrenó su película Yema, con la que ganó el Etalon de plata en el Fespaco de 2013.

Djamila Sahraoui Yema Fotograma de Yema

Filmografía

  • 1980 Houria (cortometraje ficción)
  • 1990 Avoir 2000 ans dans les Aurès (cortometraje documental)
  • 1992 Prénom Marianne (largometraje documental)
  • 1995 La moitié du ciel d’Allah (largometraje documental)
  • 1998 Algérie, la vie quand même (largometraje documental)
  • 2000 Opération Télé-cités (largometraje documental)
  • 2001 Algérie, la vie toujours (largometraje documental).
  • 2003 Et les arbres poussent en Kabylie (largometraje documental).
  • 2006 Barakat! (largometraje ficción).
  • 2012 Yema (largometraje ficción).

Wakaliwood

wakaliwood

Cualquiera pensará que en África es imposible hacer películas. Pero no, ahí está Wakaliwood, un auténtico estudio de cine.

Prácticamente sin electricidad, sin internet… Ellos lo construyen todo, desde los trípodes hasta los ordenadores que salen en sus películas. Con bates, palos, ramas que encuentran por el suelo, los actores fabrican sus armas, como en un juego infantil.

Ramon Film Productions, la productora que constituye toda la industria de Wakaliwood, nació en 2005. La fundó en Wakaliga -un barrio marginal de Kampala, la capital de Uganda- Nabwana IGG con su mujer y, desde ahí, aprendió de forma autodidacta a grabar y a editar, con la ayuda de su hermano, que tenía una escuela de kung-fu. Los domingos se juntaban e iban a filmar. «Creábamos historias donde unos eran los buenos, y otros eran los malos», menciona el ugandés.

En realidad, él nunca fue muy aficionado al cine. Su hermano era quien iba todas las semanas a la sala de cine, y al llegar, le contaba historias protagonizadas por Jet Li, Arnold Schwarzenegger o Bruce Lee, que aún hoy le inspiran para crear sus propias películas. Nabwana es conocido como el «Tarantino de Uganda», por la violencia gratuita que contienen sus películas, rodadas con presupuestos de menos de 200 dólares.

En muchas ocasiones las películas africanas se dan a conocer por You Tube, ya que es una plataforma digital universal en la que muchos usuarios están constantemente viendo videos de todas partes del mundo.

Para más información sobre las películas de Wakaliwood puedes pinchar en el siguiente enlace:

https://www.elmundo.es/f5/2016/01/29/56a8c2fc22601df1568b4584.html

Y ahí va un video promocional de una de sus películas:

Chinua Achebe, uno de los grandes

Chinua Achebe
Autora: Elena Badea

Novelista y ensayista en lengua inglesa, de etnia y cultura ibo, Chinua Achebe (1930-2013) pertenece a la primera generación de intelectuales africanos educados en su país, Nigeria. En su obra trata la penetración de las costumbres y los valores occidentales en la cultura tradicional africana, así como los conflictos de la sociedad nigeriana tras la Independencia.

En biografiasyvidas.com se señala que «su influencia sobre varias generaciones de lectores africanos ha sido enorme, pues les ha dado el primer gran clásico de su tradición autóctona: una obra que apareció en el momento crucial del nacimiento de los nuevos estados africanos y de la recuperación de sus tradiciones propias».

A continuación te ofrecemos un fragmento de su obra Todo se desmorona, un aperitivo para que te animes a leer a este gran autor nigeriano:

Okonkwo era muy conocido en las nueve aldeas e incluso más allá. Su fama se apoyaba en sólidos triunfos personales. Cuando tenía dieciocho años había honrado a su aldea derribando a Amalinze el Gato. Amalinze fue un gran luchador que se mantuvo siete años invicto, desde Umuofia hasta Mbaino. Le llamaban «el Gato» porque nunca tocaba el suelo con la espalda. Okonkwo había derribado precisamente a aquel hombre en un combate que todos los ancianos decían que había sido uno de los más encarnizados desde que el fundador de su poblado había luchado con un espíritu del bosque durante siete días y siete noches.

Batían los tambores, cantaban las flautas y contenían el aliento los espectadores. Amalinze tenía astucia y oficio, pero Okonkwo era escurridizo como un pez en el agua. Se le marcaban todos los músculos y los nervios de los brazos, la espalda y los muslos, y casi los oías tensarse, a punto de romperse. Al final Okonkwo derribó al Gato.

Eso había sido muchos años atrás, veinte o más, y durante ese tiempo la fama de Okonkwo había crecido como un incendio en el bosque cuando sopla el harmatán. Era alto y enorme, y las cejas pobladas y la nariz ancha le daban un aire muy severo. Respiraba estruendosamente y decían que sus esposas y sus hijos le oían respirar desde sus cabañas cuando dormía. Apenas tocaba el suelo con los talones al caminar y parecía que tuviera muelles en los pies, como si fuera a pegarle a alguien. Y pegaba a la gente con mucha frecuencia. Tartamudeaba un poco, y en cuanto se enfadaba y no conseguía pronunciar las palabras con la suficiente rapidez usaba los puños. No tenía paciencia con los fracasados. No había tenido paciencia con su padre.

Unoka, que así se llamaba su padre, había muerto hacía diez años. En vida había sido perezoso e imprevisor y completamente incapaz de pensar en el futuro. Cuando se encontraba con algo de dinero, que era raras veces, compraba enseguida calabazas de vino de palma, llamaba a los vecinos y lo celebraba. Decía que siempre que miraba la boca de un muerto comprendía que era un disparate no comer lo que tenías mientras estabas vivo. Unoka era un deudor, claro, y debía dinero a todos los vecinos, desde unos cuantos cauris a sumas bastante cuantiosas…

Clásicos literarios contemporáneos

libros africanos
Autores: Abel Laplaza / Yoel Izquierdo

África es un continente rico en cultura y cuenta con escritores y clásicos literarios importantes y con tramas tan increíbles que terminan enganchando al lector.

Libros africanos destacados y sus autores y autoras:

Volver a casa, de Yaa Gyasi, no ha defraudado a casi nadie. Es la primera novela de esta escritora nacida en Ghana y emigrada a Estados Unidos. Se trata de un mosaico repleto de historias, hechos y acontecimientos que abarcan desde el siglo XVIII hasta el comienzo del XXI a partir de la vida de dos mujeres, dos hermanas que serán separadas. Así, una se quedará en África y la otra será llevada a Norteamérica.

Yaa Gyasi homegoing Yaa Gyasi

Canción dulce, escrito por la marroquí Leila Slimani. Myriam, madre de dos niños, decide reemprender su actividad laboral en un bufete de abogados a pesar de las indirectas de su marido. Tras un minucioso proceso de selección para encontrar una niñera, se deciden por Louise, que rápidamente conquista el corazón de los niños y se convierte en una figura imprescindible en el hogar. Pero poco a poco la trampa de la interdependencia va a convertirse en un drama.

Leila Slimani Leila Slimani

Desplazar el centro, de Ngũgĩ waThiong’o. Thiong’o se preocupa de «desplazar» este centro en dos sentidos para liberar no solamente las culturas africanas, sino las de todo el mundo.

ngugi_wa_thiongo Ngũgĩ waThiong’o

El enigma del pájaro azul, escrito por Nii Parkes, ​es la historia de dos protagonistas principales. Por un lado, tenemos a Opanyin Poku, un cazador que ha visto mucho y ha recorrido suficiente mundo, y por otro lado tenemos a Kayo Odamtten, un joven que trabaja en un laboratorio de análisis clínicos. Él proviene de una familia de pescadores y ya de bien pequeño se pasaba horas persiguiendo cangrejos por la playa. Sin querer resignarse a una vida de pobreza y nulas esperanzas decide estudiar y forjarse un futuro. Kayo se decanta por la medicina forense en recuerdo de su abuelo Okaikwei, un pescador experimentado que fu​e​ hallado muerto. Pero todo cambia cuando recibe una llamada del gobierno para que investigue un caso.

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Huesos cruzados, de Nuruddin Farah. Este auténtico titán de las letras cierra con esta novela su cuarta trilogía, la denominada ​»Pasado imperfecto», que inició con ​Nudos y continuó con ​Eslabones. ​A su regreso, Jeebleh, acompañado de su yerno periodista, Malik,  se encuentra un país en el que las milicias de Al Shabab intentan someter mediante el terror a los residentes de Mogadiscio.

Nuruddin_Farah Nuruddin Farah

La huelga de los mendigos, escrito por Aminata Sow Fall. El director del Servicio de Higiene Pública, encarga a su ayudante una misión: liberar la ciudad de los numerosos mendigos y leprosos que ocupan las calles y que pueden dañar la imagen de un país que comienza a basar su crecimiento económico en el turismo.

Aminata Sow Fall Aminata Sow Fall

Premios Nobel africanos de literatura

NobelPrize
Autores: Alejandro Farfán / Joel Borges / Yoel Izquierdo

Desde 1901 se han celebrado 105 ediciones de los Premios Nobel de literatura y en total 109 escritores han recibido el premio. De 109 elegidos a lo largo de la historia solo cuatro de ellos proceden de África, lo cual muchas personas han cuestionado, pues ni siquiera un 4% de los galardonados son africanos, aunque muchos otros defienden que la proporcionalidad no tiene nada que ver con el hecho de recibir este premio. Hemos de mencionar que nunca hasta ahora nadie que haya escrito en una lengua nacional africana ha recibido el Premio Nobel, las obras de todos los premiados han sido escritas en francés o en inglés, a excepción de Naguib Mahfuz quién fue reconocido por sus obras en árabe. Los cuatro galardonados de origen africano son:

Wole Soyinka, escritor nigeriano que ganó el Premio Nobel en 1986, siendo el primer escritor de origen africano en ganar este premio.

Wole Soyinka

 

 

 

 

 

 

 

Naguib Mahfuz, nacido en Egipto, recibió el Premio Nobel en 1988, siendo el único en ganar este premio por su obra en árabe.

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Nadine Gordimer es una escritora sudafricana que recibió su premio Nobel en 1991. Entre sus obras destaca The Essential Gesture.

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J. M. Coetzee es un autor sudafricano, último de los escritores de este continente en merecer el Premio Nobel, el cual recibió en 2003.

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Mariama Bâ, escritora senegalesa

Mariama Ba

Mariama Bâ (1929-1981) fue una escritora y profesora senegalesa. En su obra destaca su defensa de la igualdad y la denuncia de la situación de inferioridad de la mujer dentro de las culturas tradicionales y las religiones africanas. Es una de las escritoras senegalesas más célebres y su obra Mi carta más larga (Une si longue lettre), donde trata la poligamia y el sistema de castas de su país, es una de las más importantes de la literatura africana.

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