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Sobre el cómic social y la escuela


Comenzaré esta entrada impugnando la falsa dicotomía entre entretenimiento y seriedad. Ni todo lo trascendente es aburrido ni todo lo liviano es necesariamente divertido: como casi siempre, entre el blanco y el negro existe una larga gama de grises. Digo esto porque se podría considerar materia descabellada siquiera sugerir el uso en el aula de un tebeo que aborde problemas sociales. El precepto de no introducir asuntos deprimentes en las vidas de un alumnado que ya tiene sus propios dificultades ha calado en la práctica docente más de lo que somos conscientes. Para problemas ya está la vida, se contraargumenta.

Sin embargo, debemos recordar que uno de los principales objetivos de nuestros centros educativos es contribuir de forma sustancial a la formación de una ciudadanía crítica y preparar, así, a los futuros ciudadanos y ciudadanas para que sean capaces de participar de forma activa en la vigilancia y construcción de un mundo mejor y más justo (algo que se antoja complicado si en nuestras clases no hacemos visibles las realidades incómodas que nos rodean).

Cambiar el mundo

Existe un tipo de creadores para los que la literatura puede y debe ser un lugar de denuncia de los males de la sociedad, que permite expresarse a los más desamparados y contribuye a transformar el mundo. Al concepto que engloba esta manera de pensar la literatura como acción se le ha denominado tradicionalmente literatura social.

Los vaivenes políticos, sociales y, por supuesto, económicos hacen que esta corriente literaria aparezca y desaparezca periódicamente del foco de la actualidad. Así, cada cierto tiempo, la literatura regresa a las vidas de los periféricos y los invisibles para devolverles a un primer plano, a pesar de las resistencias de aquellos que siguen entendiendo que la literatura es asunto demasiado elevado para mezclarse con el panfleto político, o que debe conducirnos más a la evasión que a la catarsis. En la literatura española contemporánea, interesantes autores como Isaac Rosa, Marta Sanz, Elvira Navarro o Pablo Gutiérrez, entre otros, han vuelto a introducir los conflictos sociales en sus libros.

Cómic social

 

 

 

 

 

 

La irrupción de la denominada novela gráfica también ha traído consigo el auge de un tipo de cómic que aborda aspectos sociales y problemáticas hasta entonces inéditas en la producción tebeística española. El éxito sin precedentes de dos obras esenciales publicadas en 2007, Arrugas, de Paco Roca (Astiberri) y María y yo, de Miguel Gallardo (Astiberri), abrieron las puertas a muchas otras que han recorrido esa senda hasta nuestros días.

El último hito en esta corriente ha sido la concesión del Premio Nacional del Cómic 2019 a El día 3, de Miguel Á. Giner Bou, Cristina Durán y Laura Ballester (Astiberri, 2018), en el que se relata el trágico accidente sufrido en el metro de Valencia el 3 de julio de 2006 y cómo, en aquel momento, los representantes políticos establecieron un blindaje gubernamental que obstaculizaba las investigaciones e intentaba imponer sobre la tragedia una densa capa de olvido, contra la que debieron luchar los afectados y sus familias durante años.

Entre esas dos fechas, son muchas las obras que se podrían mencionar en esa misma línea, pero me voy a limitar a dos cómics que tienen en común la participación de uno de los nombres anteriormente citados, Isaac Rosa, periodista y novelista nacido en 1974. Rosa es coautor, junto a Cristina Bueno, de Aquí vivió: Historia de un desahucio (Nube de Tinta, 2016) y prologuista de El mundo a tus pies, de Nadar (Astiberri, 2015).

 

 

 

 

 

En el primero, tal como indica su título, se aborda la plaga de los desahucios que ha asolado nuestro país desde la llegada de la crisis. Se trata de una novela gráfica que da testimonio de la destrucción de las clases medias y la perversa realidad construida por la burbuja inmobiliaria, pero que también nos adentra en los nuevos modelos de lucha ciudadana que surgen en contraposición y se enfrentan a las ejecuciones forzosas de los desahucios. Un escenario en el que los autores sabrán introducir con pericia diversas soluciones gráficas para ilustrar la convivencia diacrónica de pasado y presente en unos pisos que han sido testigos, por igual, de la ilusión y el drama.

El segundo tebeo, de título irónico, se ocupa de la generación perdida de jóvenes que, a pesar de su preparación y de las promesas con las que crecieron, se ven abocados a enfrentarse a una realidad que no cuenta con ellos: paro, precariedad y emigración forzosa serán las nuevas reglas del juego con las que deberá vérselas toda una generación para la que no ha habido ni soluciones políticas ni salidas.

En definitiva, nuestra propuesta es que, a través de estos u otros títulos, nos atrevamos a trabajar con nuestro alumnado, también mediante el cómic, ese despertar de la mirada crítica al mundo que nos rodea.

En ese sentido, hemos querido recopilar una serie de enlaces a pequeños cómics divulgativos sobre diversos aspectos sociales, entre los que destacan cuestiones como la perspectiva de género, los conflictos armados o los movimientos migratorios. Creemos que pueden ser ideales para trabajar en el aula en una pocas sesiones y sin necesidad de contar con un presupuesto específico, dado que todos ellos están actualmente disponibles en la red con carácter gratuito y algunos hasta vienen acompañados por su propias guías didácticas. Además del interés de los aspectos tratados, estos han sido creados por una estupenda nómina de autores y autoras del cómic patrio (con alguna incorporación foránea).

Si algún lector o lectora de esta entrada conoce otras propuestas similares que se nos hayan escapado, puede remitirnos los enlaces a través de los comentarios. Nos encantaría ir enriqueciendo esta selección con nuevas aportaciones. Gracias de antemano.

Joaquín Ayala

 

1. Puro Perú, Paco Roca, Ana Miralles, Núria Tamarit, Javier de Isusi y otros
La situación medioambiental del planeta, en la selva amazónica y en la sierra del Perú.

2. Pillada por ti, Cristina Durán y Miguel A. Giner Bou
Consecución de una sociedad libre de violencia contra la mujer. Defensa de los valores no discriminatorios, rechazo a estereotipos y la necesidad de respetar a la otra persona.

3. Esclavas, Alicia Palmer y Bosco Rey-Stolle
Lucha contra la trata de mujeres con fines de explotación sexual.

4. Científicas. Pasado, presente y futuro, Raquel Gu
Ofrecer a las niñas y jóvenes referentes femeninos en el mundo de la ciencia para que este no les resulte ajeno por el mero hecho de ser mujeres.

5. Teresa Perales. Comics, David Aja, Purita Campos, Javier Olivares, Manel y Monteys, Calpurnio, Moderna de Pueblo, Luis Bustos, Miguel Ángel Martín, Liniers y otros.
Teresa Perales es una de las deportistas con más medallas en la historia de los Juegos Paralímpicos. Visibilizar el deporte de Personas con Discapacidad.

6. Gaza Amal, Susanna Martín
Gaza Amal es un cómic de la UNRWA (Agencia de las Naciones Unidas para la población refugiada de Palestina) que rompe prejuicios y estereotipos sobre las mujeres de Gaza.

Como apoyo del proyecto Gaza-Amal, esta guía didáctica trabaja los Derechos Humanos y la Igualdad de Género a través de las historias de mujeres refugiadas de Palestina

7. Cuando cierro los ojos, recuerdo, Cristina Bueno
Trata, en clave de género, el viaje forzado de las personas refugiadas y la guerra de Siria.

8. Pasitos en la arena, Brice Reignier
La cuestión de la migración y, en particular, la protección de los niños en movilidad. Abordar las causas profundas de la migración irregular y el desplazamiento forzado. La protección de los niños en movilidad de conformidad con la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño.

9. El conflicto del Sahara en menos de 3000 palabras, Mauro Entrialgo
Este cómic pretende acercar de manera sencilla y resumida el conflicto del Sahara Occidental a adolescentes, jóvenes y personas adultas.

10. Imposible mirar para otro lado, Alfonzo Zapico
Varios relatos sobre la construcción de la paz a través de la sensibilización y la educación para el desarrollo. Conflictos armados.

11. Palestina. Un vistazo al pasado, una mirada al presente, Bernardo Vergara
Una aproximación al conflicto palestino- israelí, que permanece enquistado desde hace más de sesenta años.

12. ¿Qué es el comercio justo?, Iago Araujo
Una mirada al funcionamiento del mercado internacional de materias primas, a los impactos de las grandes superficies sobre la economía local, las tiendas de barrio, el campesinado y el medio ambiente. La alternativa del comercio justo y el consumo responsable.

Actualización: La guionista de Esclavas, Alicia Palmer, nos remite el enlace a otras dos cómics suyos que pueden descargarse en la página de los amigos de Tebeosfera, en el siguiente enlace: https://www.tebeosfera.com/colecciones/hombres_feministas_2017_cepaim.html

Muchísimas gracias por enriquecer esta entrada.

Aprendiendo a narrar con imágenes

Durante mis bastantes años dando clase he probado en muchas ocasiones a que los alumnos dibujen un cómic.

El primer bloqueo surge con su valoración de lo que es un buen dibujo, motivo por el que muchos abandonan sus trazos al verse incapacitados para representar de forma realista el entorno. Como bien decía el ilustrador Puño en una charla, la pregunta no es ¿Cuándo empezaste a dibujar?, sino más bien ¿Cuándo dejaste de dibujar?, ya que todos los niños manifiestan su deseo de dejar su huella en un papel cuando no, directamente en la pared.

La labor del profesor estriba en hacerles ver que el cómic trata de conceptos y símbolos, no de realismo, y que un buen dibujo, al menos en el caso del cómic lo es cuando cumple los objetivos que se ha planteado su autor, lisa y llanamente. La falta de pericia es lo que les provoca inmovilismo. Yo procuro jugar con ellos al Pictionary, del  cual sacamos múltiples enseñanzas. Lo ideal es usar palabras no tangibles, conceptos tales como “repetir”, “empatar”-prohibiendo el uso de números-“divorcio”, “testigo”, “caos”, etc.

Les hablo de la metonimia, cómo usamos una chola con calcetín para representar la palabra guiri, o un volante para un coche.

También del  ruido. En muchas ocasiones el alumno se bloquea y al no tener más recursos para proporcionar información válida al resto de la clase se dedica a pintar un bigote al personaje, por ejemplo. Es entonces cuando hago hincapié en que, usando tan pocos elementos, cualquiera que introduzcamos es elevado a la categoría de crucial y si no aporta nada sino que despista es, simplemente, ruido.

Hablamos, a su vez, de la mayor ambigüedad del lenguaje visual frente al verbal, les hago pensar en otras maneras de representar la misma palabra que el que la ha realizado en la pizarra.

Otra conclusión que podemos sacar de este completísimo ejercicio es el uso simbólico de la imagen. Más de uno dirá que conoce a un guiri que no lleva cholas, pero yo recurriré a los pictogramas de aseos femeninos para demostrar que, aunque ninguna alumna lleve falda en ese instante en la clase, todos interpretan que esa puerta conduce al baño de las chicas, o que un agujero cuadrado con un arco de semicircunferencia encima es percibido antes como una madriguera de ratón que la real. ¿Cuántos ratones manejan el compás y la escuadra y el cartabón?

También cabe desarrollar la exageración de lo expresado gráficamente en aras de la claridad. Normalmente hacen tímidamente una boquita para una persona habladora o no relacionan dos figuras, poniéndolas de frente al espectador, con los brazos caídos.

Les pido que si los monigotes tienen que ver entre sí se toquen o miren, y que el personaje palicoso tenga una boca gigante y 20 bocadillos de texto alrededor.

Luego viene la madre del cordero. Plantear una historia. “No se me ocurre nada” o bien “Va Juan por la calle se encuentra a Ayram. Se saludan. Fin.”

No, no. Hay que plantear un conflicto. Un personaje quiere algo y equis se lo impide. Se resuelve de una forma inesperada.”Ah, ¡Ya sé! Ayram es abducido por los alienígenas. Se escapa. Fin”

“No, no.”

“¡Ya sé! ¡ Al final lo matan!”

Total, que habría que recurrir al uso de anécdotas. Para ellos, a esas edades, todo tiene una importacia crucial y un viaje a Disneylandia les parece la hostia, aunque no tenga ni planteamiento, ni nudo, ni desenlace.

Una idea que surgió de la colaboración con Eduardo González  fue barajar esas ideas en una bolsa y que, cual amigo invisible, ellos sacaran una ajena y trataran de narrarla. Si no funciona, al menos servirá para que se den cuenta de que sus compañeros no han escrito una historia, que no hay un conflicto y que nada avanza y desde luego, no tendrá el carácter emotivo de haberlas protagonizado en primera persona y esa distancia hará que traten de conferirles un nuevo interés.

Los cuentos infantiles funcionaron en una ocasión para 4º de la ESO.

Otras maneras de evitar esto son que cuenten un chiste. Aquí el peligro es que el chiste sea verbal y la omisión de la imagen derive en idéntico significado.

Si tapamos la imagen y leemos el texto, ambos chistes funcionan igual que con ella.

Si tapamos la imagen y leemos el texto, ambos chistes funcionan igual que con ella.

Por supuesto, los aguijoneamos u obligamos a que incluyan una tormenta de ideas con un número mínimo de palabras. Si les digo que 30, se les hace cuesta arriba, a pesar de haberla hecho sin mayor problema e identificando al menos 60 vocablos entre todos, en una relativa a “fútbol” o “peluquería”. Les explico que no lo vean como un trabajo, sino como el material -los ladrillos- con los que podrán edificar la historia; a mayor cantidad de ladrillos, más posibilidades. No cala, pero ayuda.

Deben colocar las palabras en columnas para verlas globalmente y relacionarlas fácil y visualmente. El final ha de ser lógico pero inesperado- les insisto.

En cuanto al miedo a la hora de representar la información se pueden encontrar principalmente dos, diametralmente opuestos: o el alumno sabe dibujar demasiado, con lo cual se luce olvidando lo primordial, esto es, la información a comunicar, e incluyendo cantidades industriales de ruido gráfico, o no sabe dibujar nada y poner un personaje de perfil  le resulta un mundo.

Para el primero podemos optar por simplificar usando las herramientas de Ivan Brunetti  en su libro Cartoooning , me refiero a dibujar el coche que conozcan en 5’ con la mayor cantidad de detalles que recuerden, hacer lo mismo en un segundo y tercer dibujos pero con 30« y 10´´ respectivamente, con la instrucción obligatoria de terminarlo en ese lapso.

Para los segundos mucha gente opta por herramientas existentes en la web, pero que, a mi criterio, son un error. Estas son como cliparts, y estriba en ellas el peligro de que tengan información no deseada, tal como una postura que mola (un escorzo, por ejemplo, cuando en ese plano no sería pertintente) o una vestimenta inadecuada.

Los alumnos se podrían colocar en las posturas de los personajes y fotografiarse con el móvil, aunque el entorno real, plagado de detalles aleatorios , compite de nuevo con la información a transmitir, creando más y más ruido visual. El cómic trabaja con conceptos, la realidad rebosa ruido.

Otro recurso es escenificarlo mediante mímica, algo más próximo al lenguaje del cómic, en la que los alumnos sí estarán pendientes de qué información necesitan transmitir y la recrearán al no estar disponible en su alrededor inmediato.

Yo insisto en la idoneidad de los muñecos de palo, eso sí, con características distintivas que los hagan diferenciarse en el caso de ser deseable o imprescindible. Un bigote, un sombrero, o una camiseta de un color determinado pueden ser más que suficientes para este objetivo.

El uso de un guión gráfico y de unos bocetos se demostrará requisito sine qua non para la realización del cómic. ¡Cuántas veces no me habrán dicho aquello de “Y aquí va un ejército de mil mongoles con las armaduras centelleando al sol” y yo les habré dicho. “Vale, pues dibújalos.”

Cierto, un alumno de la ESO no se expresa así, nunca me lo han dicho, pero sí descripciones carentes de muchas decisiones relevantes, tales como el uso del plano, dónde van los bocadillos, qué elementos están en primer término, dónde van los negros, etc.

No solamente a todos estos inconvenientes se enfrenta el profesor que decide exponer a sus alumnos a la realización de un cómic. El uso de los distintos planos también será soslayado por parte de ellos. Tal y como Segar, autor de Popeye, lógica y sinceramente hiciera en la primera veintena del siglo XX , titulando su tira periodística como Timble Theater (algo así como teatro del dedal) los alumnos usarán solamente un plano general, deudor del que constamente los espectadores observan el teatro, en el que los personajes se moverán a derecha e izquierda. Si algún elemento es demasiado pequeño para ser subrayado o percibido con claridad en un primer plano se perderá en ese otro tan alejado, elegido por  los alumnos por simple y plana falta de costumbre o análisis. Por ello, pienso que sería adecuado obligar a los alumnos al uso de varios planos distintos del general en la narración de su historia.

Otra cuestión que podemos manejar es el orden de los planos. Un sano ejercicio es reordenar los planos de una página ya editada para conseguir que tenga un sentido, seguramente otro del planteado originalmente.

Muchas veces ignoran la información que están comunicando y la dan por sobreentendida, en un “Yo me entiendo” tan propio de ellos en el lenguaje hablado.

“Es que la madre…”-explican…

”¿Quién es la madre?”

”Esta”

”¿Y cómo lo sabemos? ¿Se ha visto o dicho antes?”

Antes que nada, el alumno habrá de colocar los bocadillos de texto, de manera que sean legibles (de izquierda a derecha y de arriba abajo) y se dará cuenta de que el personaje que primero hable debe estar colocado a la izquierda.

Otro ejercicio sanísimo es leer el cómic sin texto y ver qué se desprende de él. Podemos verbalizarlo, describiendo la acción.

Esta página de Yves Chaland es un magnífico ejemplo de ello, en la que prácticamente toda la información está dada mediante el dibujo.

 

 

No sé si todo esto servirá de algo. Hoy he puesto el ejercicio de crear una historia corta en un 2º de la ESO, asignatura de Prácticas comunicativas y creativas. He puesto un guión relativo a las posibilidades que tenían: Tormenta de ideas de un tema que les molara, uso de una anécdota personal, adaptación de un cuento infantil, adaptación de un chiste visual.

Nadie ha hecho nada, sólo el empollón ha escrito algo: “Estábamos tirando petardos cuando uno salió rodando calle abajo. Explotó junto a un coche de policía que pasaba justo por allí.” “Vale. ¿Y cómo acaba?” “Salimos corriendo y llegamos a casa.”

Álvaro Manzanero

El tebeo: una herramienta más en las materias de secundaria.

En Tebeos con clase estamos convencidos de las posibilidades ilimitadas del noveno arte como herramienta educativa. Cada vez son mas los profesionales de la educación que abren una ventana al cómic en sus aulas, algo que coincide en el tiempo con el reconocimiento social del medio (consolidación del Premio Nacional de Cómic, adaptaciones a otros formatos, presencia en medios de comunicación…). Con todo, la falta de información sobre títulos que puedan encajar con nuestra asignatura puede refrenar nuestro entusiasmo inicial hacia los tebeos.

Está claro que la naturaleza híbrida del medio, mezcla de imagen y texto, hace que cualquier cómic sea susceptible de ser objeto de nuestra atención en las materias de Educación Plástica, Visual y Audiovisual, de Lengua Castellana y Literatura y de idiomas (recordemos la importancia de los mercados franco-belga y norteamericano). Pero esto no quiere decir que no haya obras a las que se pueda sacar un partido extraordinario desde otros departamentos didácticos. El de Geografía e Historia sería, sin duda, el mejor posicionado de todos ellos. La vista atrás para recuperar la memoria de lo que Hobsbawn llamara “corto siglo XX” ha dado su fruto en títulos tan indispensables como Maus, de Art Spiegelman, o El arte de volar y El ala rota, de Antonio Altarriba y Kim. La lista de tebeos recomendables para Geografía e Historia es tan amplia que lo mejor será echar un vistazo al blog de Historia y cómic, cuyo responsable, David Fernández de Arriba, es también el coordinador del recién publicado Memoria y viñetas. La memoria histórica en el aula a través del cómic.

Y sin embargo, el universo del cómic es tan vasto que es posible descubrir ejemplares de calidad que aporten nuevos modos de acceder al alumnado desde todas las materias de la ESO. No es nuestro propósito en esta entrada el hacer un extenso catálogo de todos ellos. Mencionaremos unos cuantos como botón de muestra y, si se animan, quedan a su disposición los comentarios para ir engrosando la lista.

Comencemos, por ejemplo, con Feynman, de Ottaviani y Myrick, una biografía del excéntrico Nobel de Física en la que se da cuenta de sus trabajos en el campo de la mecánica cuántica y su participación en la creación de la bomba atómica.

Otro Nobel, en este caso de Literatura, fue el filósofo y matemático Bertrand Russell, cuya larga y ajetreada vida sirve de hilo conductor en Logicómix. Una búsqueda épica de la verdad, de Apostolos Doxiadis y Christos H. Papadimitriou para conocer los avances matemáticos y a sus protagonistas a finales del XIX y comienzos del XX.

Filosofía en viñetas, de Michael E. Patton y Kevin Canon, hace, en cambio, un recorrido por la filosofía basado no tanto en una historia cronológica como en una reflexión sobre los grandes interrogantes a los que se enfrenta esta disciplina y a cómo los han abordado los filósofos más relevantes.

Por último, mencionaremos El increíble viaje de Alexander von Humboldt al corazón de la naturaleza, de Lilian Melcher y Andrea Wulf, un intento de abarcar la vida de quien fue uno de los mayores hombres de ciencia del XIX. Un cómic que une los conocimientos sobre el autor de Wulf a la interesante propuesta gráfica de Melcher.

Lo dicho. Hay un cómic para cada materia. Suma y sigue.

Novela gráfica en clase de Lengua y Literatura

En Tebeos con clase damos fin al parón veraniego, prorrogado forzosamente algunas semanas más, en las que hemos estado sumergidos en el remolino del inicio de curso.

En esta ocasión les ofrecemos el diseño y los recursos utilizados para la propuesta didáctica en torno a un cómic canario: Nela. Una adaptación gráfica de la novela Marianela, de Benito Pérez Galdós. La obra, de Rayco Pulido Rodríguez, estuvo nominada a los PREMIOS DEL 32º SALÓN DEL CÓMIC DE BARCELONA en la categoría de «Mejor obra de autor español en 2013”.

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Esta Situación de Aprendizaje, titulada “Nela sobre Marianela”, fue propuesta en el marco de trabajo del grupo Tebeos con clase, y puesta en práctica por primera vez por Pilar Concepción Marante en el IES Barranco Las Lajas. Supone una invitación para el alumnado de 4º ESO a la lectura en comunidad de aula de Nela. La estructura de una comunidad de lectores y escritores no se limita a la lectura común de un texto: propicia el intercambio de perspectivas y de hipótesis, e indaga con tesón en la búsqueda de la intertextualidad, de aquellos textos y experiencias acumulados en la memoria de los lectores, y también de las fuentes y testimonios diversos con los que puedan construir el sentido de la obra desde un espíritu crítico.

¿Por qué Nela? En primer lugar, porque es una novela gráfica, un género privilegiado para la lectura en comunidad. En segundo término, porque constituye una excelente y declaradamente fiel adaptación de una obra representativa de la literatura realista en España. Por último, porque su autor ha evidenciado, haciendo uso de esa ventana al mundo que es Internet, una conciencia didáctica en torno a su obra que resulta valiosísima para entender, desde el aula, el proceso de creación de una obra, así como para abrir puertas a la comprensión y valoración de lo que llamamos tradición literaria.

Junto al diseño de la Situación de Aprendizaje, ofrecemos los recursos para su puesta en marcha en el aula:

– Un cuaderno-guía del trabajo.
– Una “guía básica para entender el cómic”.
– Algunos enlaces a versiones cinematográficas de la misma obra, dado que la propuesta contempla una “indagación” en la diversidad de perspectivas en torno a una misma obra para su adaptación a distintos lenguajes artísticos y en distintos momentos culturales e históricos.
– El enlace al blog de Rayco Pulido, llamado nuncatrabajessolo, que constituye una muestra certera e interesantísima de una impronta didáctica y reflexiva en torno a la creación artística, que resulta ser afortunadamente muy habitual entre los autores y autoras de novela gráfica.

Por último, les invitamos a ampliar la información de esta entrada con la lectura de un artículo aparecido en un monográfico que la revista cultural LA PÁGINA dedicó a la novela gráfica, en el año 2014, con el título “Nela sobre Marianela: Novela gráfica en clase de Lengua y Literatura».

Ana Muñoz

SA Nela_sobre_Marianela

Cuaderno de trabajo- Nela

Storyboard planilla opcional

Guía básica

Nela sobre Marianela

Astérix y Obélix en Canarias

El cómic… ¡Gran recurso educativo!

En primer lugar, quiero contar y transmitir, lo motivadora, cultural y educativa, que ha sido la experiencia del uso del cómic en el aula.

Soy gran amante y lectora de cómics, y siempre intento transmitirles esto a mis alumnos, porque de verdad me apasiona.

Así que este año he decidido ponerlo en práctica, no sólo con mis palabras, sino trabajando con ellos, leyendo, dibujando y estudiando a través de dicho recurso.

Bueno, después de esta pequeña introducción, me gustaría compartir  mi experiencia:

En primer lugar, solicité al CEP del Norte, el préstamo de la exposición de “Tebeos con Clase” que va dirigida a alumnos de primaria.

A través de esta exposición y tras las correspondientes propuestas y explicaciones personales, los alumnos empezaron a conocer este tipo de lectura (muchos de ellos nunca habían leído uno), las partes que forman un cómic, lo que transmite… Y nos centramos en Astérix y Obélix, ya que la propia exposición viene acompañada de varios ejemplares.

Les presenté a los personajes, tanto físicamente como algunos rasgos de su personalidad. Seguidamente,  dibujamos y escribimos pequeñas historias compuestas de pequeñas viñetas (a nivel individual) trabajando los elementos estudiados.

Como observé que los alumnos se motivaban, decidí llevarlo más allá, y aprovechando un proyecto que teníamos en el centro sobre la Historia de Canarias decidí “plasmar” lo estudiado  en forma de cómic…”Astérix y Obélix en Canarias”.

A los chicos/as les encantó la idea, así que nos pusimos manos a la obra…

Trabajamos en parejas (o grupos de tres), pero como dibujar a los personajes les llevaría mucho tiempo, imprimí varios personajes en diferentes posturas y situaciones, los alumnos deberían poner en práctica lo estudiado (cartela, primer plano, plano americano, bocadillo…), es decir, con todos los personajes entregados a cada grupo, los alumnos tenían que adecuar postura o situación de los mismos a cada viñeta y por lo tanto, crear una historia con sentido.

El resultado final: una exposición de sus creaciones, y como he dicho al principio, la experiencia ha sido de lo más positiva…pero como ”una imagen  vale más que mil palabras” , voy a acabar de contar mi experiencia con imágenes.

Trabajando…

Algunos de los cómics…

¡El resultado final!
Asterix y Obelix 00

Elena García Huerta

Ejercicios prácticos: Qué información proporciono en cada viñeta y qué preguntas se hará el lector con ella.

En el transcurso de la realización de la tira de tres viñetas de los alumnos de 4º de la ESO, poniendo ideas en común, apareció una historia y se me ocurrieron variantes muy ilustrativas, que aclaran mucho qué tenemos que tener en cuenta a la hora de crear la secuencia.

En el primer caso, podemos leer cómo una persona va caminando por la calle, cae en un hueco o alcantarilla y en la tercera viñeta desaparece. Hay una acción, pero no hay una historia.

 

Dibujo01

 

En el segundo caso  la persona va caminando y vemos que tiene una alcantarilla abierta a su paso, y nos adelantamos, presagiando la caída. En la segunda viñeta vemos una segunda alcantarilla y en la tercera que ha caído en una de ellas, no sabemos en cuál  al no figurar las dos alcantarillas dentro del cuadro.

Dibujo02

En este ejemplo , hemos omitido una información crucial para la comprensión de la historia: la existencia de las dos alcantarillas, con lo cual en la tercera viñeta deducimos que ha vuelto atrás, que el salto no ha sido tan largo como el esperado.

Dibujo03

 

La última opción sería la redonda: en la primera viñeta, como ya habíamos dicho, se presagia el batacazo, en la segunda vemos que cómo lo evita, y la última nos encontramos con el gag inesperado; la presencia de una segunda alcantarilla que no vio y en la que cae nuestro desafortunado protagonista, sorprendiéndonos.

Dibujo04

Iván Brunetti, ya nos pone sobre aviso en su maravilloso libro Cartooning que lamentablemente nunca ha conocido edición en nuestra lengua: los «How to»s  de cómic nunca tratan de la verdadera narración, sino de fórmulas para dibujar de manera más o menos realista, haciendo hincapié en lo anecdótico en vez de en lo primordial.

Álvaro Manzanero

La exposición didáctica Tebeos con clase para Secundaria

En el curso 2010-2011 se creó la exposición didáctica itinerante “Tebeos con clase” destinada a Educación Secundaria, de la que actualmente existen copias en todos los Centros de Profesorado de Canarias a disposición de cualquier centro.

La exposición consta de ocho paneles enrollables con el siguiente contenido:

En esa exposición el alumnado puede obtener información sobre el cómic y sus principales escuelas.

Alumnado trabajando con la exposición didáctica itinerante Tebeos con clase

Alumnado trabajando con la exposición didáctica itinerante Tebeos con clase

La exposición contiene también una maleta con una colección de veinticinco obras que recogen la esencia de este arte.

También se incluyen dos maletas básicas de veinticinco ejemplares del mismo título, una de ellas para el primer ciclo de la ESO y la otra para segundo ciclo. Bone, de Jeff Smith para 1º y 2º de ESO y Café Budapest de Alfonso Zapico para 3º y 4º fueron los cómics elegidos para las maletas. Además, se elaboraron una unidad didáctica para cada título y un cuadernillo de trabajo para el alumno y para el profesor, que facilita que quien no esté familiarizado con los tebeos se pueda acercar sin temor.

 

cafe budapest astiberri                                                  bone1bolsillo

Cuadernillo del profesorado

Cuadernillo del alumnado. 1.º y 2.º de ESO (Bone, de Jeff Smith)

Cuadernillo del alumnado. 3.º y 4.º de ESO (Café Budapest, de Alfonso Zapico)

Estos materiales didácticos, se han cedido también a centros del profesorado e institutos de otras comunidades autónomas.

Sin palabras

El Diccionario de la Real Academia define a la historieta como “serie de dibujos que constituye un relato cómico, dramático, fantástico, policíaco, de aventuras, etc., con texto o sin él”. Sin embargo, solemos asociar el cómic a un arte que nace de la combinación de texto e imagen, sin plantearnos siquiera la posibilidad de la existencia de una historieta muda ya que los ejemplos de cómic con texto son legión.

No son tantos los títulos “mudos”, pero sí que pueden resultar muy interesantes a la hora de buscar una aplicación en el aula, ya sea por sus valores gráficos (y secuenciales), o bien por las posibilidades amplísimas de interpretación y de reescritura de lo narrado (esta vez sí, mediante palabras).

Si nos retrotraemos a la protohistoria de los tebeos, podríamos citar los grabados de William Hogarth en el XVIII como referentes claros de una historia secuenciada centrada únicamente en las imágenes. No obstante, la búsqueda de modelos para justificar la llegada de la “novela gráfica” a la cúspide de la legitimación cultural del noveno arte nos ha servido en bandeja otros autores de comienzo del siglo que ofrecen posibilidades de trabajo para varias de las  materias del currículo. Estamos hablando de las xilografías del estadounidense Lynd Ward o del  belga Frans Masereel, de los collages a partir de grabados de Marx Ernst o de esa obra que tan buen resultado puede darnos a la hora de trabajar en el aula para desordenar y narrar historias: Vater und Sohn  de e.o. plauen.

Trailer de La Ciudad en Editorial Nórdica.

01 .- Spiel-am-Strande

 

Más cercanas en el tiempo, de los años setenta, son las historias de Arzach del llorado genio de la historieta francesa Jean Giraud. Su obra firmada bajo el seudónimo de Moebius puede servirnos para introducir a nuestro alumnado en el mundo de lo fantástico, por lo general, maltratado en el ámbito académico.

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Otro clásico del tebeo mudo es la parodia que el genio uruguayo de la historieta, Alberto Breccia, realizó del mito de Drácula en ¿Drácula, Drácul, Vlad?…¡Bah! (Se publicó en 1984 y se conoció en nuestro país por las revistas de cómics. La última edición es de 2006 en Sins Entido).

Imagen 02b - Drácula

 

Los amantes del manga tienen la posibilidad de acercarse a Gon, el simpático cómic de Masashi  Tanaka protagonizado por un pequeño dinosaurio que ha sobrevivido a la extinción de sus congéneres.

Gon Tanaka

 

El reino animal protagoniza también los cómics de Love de Brrémaud y Bertolucci. El dibujo es sencillamente espectacular. Lástima que en español solo se haya publicado en Norma uno de los tres tomos de la serie.

 

Para  acabar con la sección animal, hay que hablar de los animales antropomorfizados del noruego Jason que aparecen en las historias mudas cortas de Chhht!  y en las algo más largas de En pocas palabras (donde sí hay sitio en ocasiones para unos pequeños carteles al estilo de los del cine mudo).

Imagen 03b - en pocas palabras

En pocas palabras

 

A quienes busquen, en cambio, un dibujo cuidado e historias impregnadas de lirismo les recomendamos cualquiera de las obras del australiano Shaun Tan. Por encima de todas (y más en estos tiempos en los que las migraciones vuelven a estar en boca de todos) la historia que nos narra Emigrantes en su cuidada edición española.

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Si se trata de una historieta más experimental, ideal para ver las posibilidades gráficas y las locuras narrativas que nos ofrecen las manchas de tinta, El borrón de Tom Neely.

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Aunque parezca no haber  espacio para este tipo de cómic dentro de los superhéroes, ha habido experimentos notables con iconos famosos y no tan famosos de este género. En Amazing Spiderman 480  de 2002, el dúo Straczynski y Romita Jr. realizaban un episodio completo del hombre-araña sin que ningún personaje pronunciara palabra (lo cual no quiere decir que no salieran textos escritos en libretas o pantallas de ordenador).

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En 2012 en el número 11 de Ojo de Halcón, “Lo mío es la pizza”,  con guión de Matt Fraction y dibujo del español David Aja  la historia está protagonizada por el perro del protagonista. El animal asiste a las conversaciones de los humanos, pero solo escucha ciertos fragmentos que reconoce o que le interesan…. La osadía de los autores le valió de hecho un premio Eisner al mejor número de una serie.

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PD. Este sería un post incompleto si no mencionáramos los cómics sin texto destinados a los primeros “lectores”. La editorial Mamut Cómics está desarrollando una extraordinaria labor en este campo (en Tebeos con clase en Primaria se puede ver una situación de aprendizaje desarrollada para El zoo de Antón de Juan Berrio). Conviene echar un vistazo a sus series (salvan más de un cumpleaños infantil).

Julio Santamaría

Humor gráfico

La última edición del Salón de Cómic de Barcelona presentaba, entre otras exposiciones (nos ocuparemos, espero, de alguna más), una titulada Cifré & Cifré en la que se recuperaban algunas de las obras más significativas de Guillermo y Guillem Cifré, padre e hijo, autores que revolucionaron el cómic español, cada uno con un estilo personal, en dos épocas distintas.

Confieso que para el que esto escribe el gran descubrimiento fue el recientemente fallecido Guillem Cifré, autor de historietas, ilustraciones e instalaciones artísticas a menudo asociadas más o menos a la ligera al surrealismo pero, en cualquier caso, de altísima originalidad. Fue colaborador habitual en prensa y un destacado representante de lo que suele denominarse humor gráfico.

Tecnología, por Cifré

Tecnología, por Cifré

Precisamente conocer parte de su obra me hizo reflexionar sobre el poco uso que los profesores de lengua en particular, y los docentes en general, hacemos de una herramienta de comunicación tan potente como el humor gráfico. Más allá de la mera ilustración de un texto dado, casi nunca presentamos a nuestros alumnos ejemplos de humor gráfico como lo que es, un medio de expresión per se, susceptible de ser por tanto interpretado y analizado.

Max

Es usual que acudamos a las secciones de opinión de los periódicos impresos o digitales en busca de los célebres textos expositivos-argumentativos con que aturdimos a nuestros alumnos y allí están, muy cerca, a mano, las viñetas, impasibles, preñadas de sentido, esperando una oportunidad de visitar las aulas que habitualmente no llega.

Desde mi regreso de Barcelona he empezado a poner en práctica, creo con cierto éxito, esta reivindicación del humor gráfico como medio privilegiado para lograr que los alumnos comenten, rebatan o compartan la opinión de los dibujantes. Junto a Cifré, por ahora han sido convocados a esta fiesta Max y El Roto.

Joaquín Ayala

El miedo al dibujo. Rupturas y conclusiones.

Trabajo con alumnos de la ESO desde el 98, impartiendo clase de EPV. A lo largo de todos estos años he observado que lo que ellos consideran «saber dibujar bien” no es otra cosa que  lograr un dibujo fiel a la realidad. Muy interesante a este respecto es la famosa charla de Puño en el MAD.

Como intento de romper este tópico trato de jugar con ellos al pictionary. Con muñecos de palo tratan de hacerse entender, no hay aún narración, pero sí representación y comunicación. Dependiendo de la edad, el juego resulta pedagógico o se queda en un mero entretenimiento lúdico-competitivo, en el que todos están más pendientes de la broma y el equívoco o de ser ellos los siguientes en salir a la pizarra. Yo trato de calmar los ánimos y de sacar conclusiones de  todas y cada una de las imágenes representadas.

Susurro la palabra al oído del alumno y este trata de representarla sin la ayuda de letras o números. En una ocasión le chivé la palabra “hombre” y esto fue lo que dibujó:

Niño dibujando un hombre

 

La lección estaba clara: Teniendo pocos elementos, cualquier signo gráfico tiene su contenido. Enuncié esta conclusión en voz alta. Si el dibujo hubiera tenido más información, mayor número de líneas, hubiera sido más barroco, posiblemente este detalle se hubiese pasado por alto.

Otra conclusión es que tienen que analizar cuál es la característica por la cual sus compañeros adivinaron el objeto, en el caso de que la palabra a representar sea «boda», podría ser un sombrero de copa.

Un momento álgido se produce cuando susurro al oído de un alumno la palabra «guiri». Después de complicados planos de otros países, gafas de sol, etc, el alumno se da por vencido y entonces dibujo tan sólo un calcetín dentro de una sandalia. ¡No falla!  (la metonimia,  representación de una parte por el todo, así como «volante» puede representar a «coche»)

Otra de las conclusiones es que muchos elementos, más que ayudar al éxito, llevan al fracaso al distraer de la idea base, de manera que pierde fuerza.  Otra, que el ángulo en el que esté dibujado el objeto puede ser esclarecedor, o por el contario, confuso.  Una persona vista en picado cenital, con un dibujo esquemático podría ser cualquier cosa, mientras que vista de frente se nos presenta bien clara y reconocible. Otra, que a veces no hay otra manera que ayudarse por la secuencia para que quede patente la transformación de algo en el tiempo.

También tienen que tener en cuenta que sus dibujos actúan como símbolos. Las mujeres no tienen por qué llevar falda, pero si colocamos una falda a un personaje, difícilmente interpretaremos otra cosa que que se trata de una mujer.

Realmente no hay mejor dibujo que aquel que se adapta a la perfección a su función, en el caso del cómic, que hace de engranaje ideal para que toda la maquinaria de la narración funcione. Por eso a la pregunta de” ¿Este dibujo está bien?”  Siempre les respondo con otra pregunta: “Depende…¿Qué quieres comunicar?.”

Álvaro Manzanero