Archivo de la categoría: Tebeos

Canarias en las viñetas. Una mirada desde fuera de las islas.

Eneko en 20 minutos (27-12-06)

Las islas Canarias han aparecido en cómics realizados por autores ajenos al archipiélago. En esta entrada vamos a mostrar algunos ejemplos que sirvan para valorar la inclusión del territorio insular en la historieta. En primer lugar, podríamos hablar de la inclusión de las Canarias como mera referencia geográfica. De aparecer una isla, suele ser la de Tenerife para hacer valer la silueta que dibuja el Teide sobre el océano. Esto ocurre, de hecho, en la que puede ser la primera viñeta foránea sobre las Canarias: la viñeta en la que Tintín le habla sobre las islas desde el barco que les lleva de camino a África. Con todo, como se puede observar, la viñeta pertenece a la edición de Tintín en el Congo de 1931. Cuando Hergé rehizo el álbum para su versión a color de 1946, la explicación sobre Canarias no pasó la criba.

Tintin en el Congo (1931)

Canarias entraba dentro del itinerario de los barcos con destino al corazón de África, así que no es raro volverla a encontrar, esta vez siquiera mencionada en el encabezado de una carta, en otra obra: Kongo. El tenebroso viaje de Józef Teodor Konrad Korzeniowski (2014), de Christian Perrissin y Tom Tirabosco. El cómic relata el viaje de Joseph Conrad hasta el Congo, experiencia en la que se fundamenta una obra tan conocida como El corazón de las tinieblas (1899).

Kongo (2014)

Un ejemplo reciente de la vista desde el mar de Tenerife y el Teide (con cartel incluido, por si hubiera dudas) podemos encontrarlo en Ibáñez y su última viñeta de Mortadelo y Filemón. Misión por España (2021).

Misión por España (2021)

Y ya desde tierra firme, el volcán al fondo, bajo un cielo estrellado, abre la aventura de los X-Men en un irreconocible barrio de Punta Brava en el Puerto de la Cruz el número 250 de X-Men Legacy (2011).

X-Men Legacy, de Mike Carey y Khoi Pham (2011)

Aunque podamos pensar en referencias y apariciones demasiado vagas, las viñetas del Teide nos hablan de un referente geográfico preciso. Hay otro grupo de obras, en cambio, en las que las islas canarias aparecen sin que haya ninguna información visual que nos lleve a reconocer a las Afortunadas. A los autores les basta con mencionar en las cartelas el espacio geográfico y dejar todo lo demás a la imaginación de un lector que sabe que las islas Canarias son uno de los destinos turísticos más demandados por los europeos.

Así ocurre, por ejemplo, en La gran odalisca (2013), de Bastien Vivès, o, con un enfoque muy diferente en cuanto a la temática de la historieta, en El viaje. Hombres feministas (2019), de Alicia Palmer y J.J. Mínguez.

La gran odalisca (2013)
El viaje. Hombres feministas (2019)

Llegamos, al fin, a una serie de obras en las que el paisaje (y paisanaje) de las islas cobra ya un cierto protagonismo se abre el abanico de representación a otras islas del archipiélago.

Eso pasa, sin ir más lejos, en la breve historieta “La ira del dedo de dios”, de Joaquín López Cruces (publicada en 1992 y recogida en Obras encogiadas (1997)). Una página con el Dedo de Dios y la costa grancanaria de Agaete como testigos de un envío “aéreo” a la península.

Sin cambiar de isla, sin demasiada concreción gráfica, pero sí con reflexión en torno al modelo turístico canario, Miguel Gallardo pasa sus vacaciones con su hija en el sur en el imprescindible María y yo (2007).

Nos quedamos en la provincia para recalar en Fuerteventura en un cómic que recupera la memoria de la represión franquista sobre los homosexuales. El violeta de Antonio Santos Mercero, Juan Sepúlveda Sanchís y Marina Cochet (2018). Léanlo y descubrirán en sus páginas la reeducación del valenciano Julián en la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía.

Devolviéndonos la fe en el ser humano está la trayectoria vital de Alexander von Humboldt- El polímata berlinés se embarcó desde Galicia para su célebre viaje hacia América en 1799. Un error de cálculo le llevó a hacer escala en La Graciosa y desembarcaría más adelante en Tenerife, en donde consiguió organizar una ascensión al Teide. Apenas unos días, apenas unas hojas dentro de El increíble viaje de Alexander von Humboldt al corazón de la naturaleza (2019) (adaptación al cómic del magnífico libro de Andrea Wulf: La invención de la naturaleza (2016)).

El increíble viaje de Alexander von Humboldt al corazón de la naturaleza, de Andrea Wulf y Lillian Melcher (2019)

Dimos comienzo a estas líneas con la viñeta de Tintín, uno de los grandes de la historieta franco-belga,  dejaremos ahora que el colofón lo ponga Panoramix en El mal trago de Obélix (1996), de Uderzo. En su diálogo con Spartakis (con un “cierto” parecido a Kirk Douglas) menciona a la Atlántida, de la que quedaría como vestigio un grupo de islas (¿las Canarias?). Así, “la más importante sigue ocupada por los últimos atlantes”. ¿Estará el druida en los orígenes del pleito insular?

El mal trago de Obélix (1996)

Concluiremos este recorrido (nada exhaustivo) con un llamamiento para seguir engrosando la lista de títulos con vinculación con Canarias creados desde fuera de las islas. Si se les viene a la memoria alguno más, no duden en compartirlo en los comentarios. Les estaremos agradecidos.

Julio Santamaría

Humor gráfico en tiempos de coronavirus

Eneko

Esta entrada podría tener múltiples enfoques y va a acabar por no tener ninguno. Uno de los términos más usados en este entrañable año 2020 ha sido incertidumbre y, en coherencia, en esta nueva aportación a nuestro blog no vamos a cometer, ni mucho menos, la impertinencia de aportar certezas.

Salvo una: todo hubiera sido aún peor sin el humor gráfico. Los dibujantes y guionistas que aparecerán junto a estas líneas, y muchos otros que no estarán por motivos de espacio, han hecho bastante más digerible el trago de vernos inmersos, sin previo aviso, en semejante distopía.

Raquel Gu

Y es que el humor, y más concretamente el humor inteligente, ha demostrado también en estas lamentables circunstancias, poseer el alquímico atributo de convertir la basura en oro y el oro en basura. De arrojar más luz y serenidad sobre lo que nos está pasando que los ríos de tinta y palabrería que nos han decepcionado y aturdido. El buen humor gráfico ni polariza ni refuerza bandos y fronteras. Al contrario, creo que los difumina y desdibuja.

Mauro Entrialgo

Desde el punto de vista didáctico lo más sensato es que les remita a la magnífica entrada previa de David Coiduras en este mismo blog sobre el uso de viñetas políticas. La actividad allí sugerida sobre análisis y reflexión a partir de viñetas de prensa es perfectamente aplicable a los ejemplos que acompañan este texto y a otros muchos que han protagonizado una verdadera edad de oro del humor gráfico en tiempos de penuria.

La localización del tema, tesis y los argumentos empleados, así como la generación de una reflexión posterior sobre dichos elementos se me antojan actividades no solo potencialmente exitosas sino indispensables para confrontar al alumnado con una tipología comunicativa que con casi toda probabilidad no van a frecuentar por sí mismos.

JL Martín

Pero más allá de ese análisis funcional, me gustaría insistir en la relevancia del papel jugado por el humor gráfico durante lo que llevamos de pandemia. En su elegante forma de afrontar la perplejidad que nos paralizó a todos, de señalar nuestras contradicciones y miserias, de defender la libertad y el espíritu crítico frente a la polarización extrema y las disciplinas ideológicas. Ahí es nada.

Nuestra tesis, en fin, es que los viñetistas de la prensa y de las revistas de humor han sido y están siendo los mejores periodistas de opinión de esta edad oscura. ¿Podemos permitirnos no hacerlos visibles en nuestras aulas? ¿Tenemos alguna herramienta mejor y más efectiva para invitar a pensar sobre el tiempo que nos ha tocado vivir?

Max
Raquel Gu
Mauro Entrialgo
Gallego y Rey
Eneko
Padylla

Al respecto de este último autor no podemos dejar de recomendar la visita a la estupenda exposición Las viñetas de Padylla, enmarcada dentro del programa del Festival Santa Cruz Cómic, y que está teniendo lugar en estos días en la Sala de exposiciones del Parlamento de Canarias.

Joaquín Ayala

Sobre tebeos y setas

La micología, el estudio de los hongos, tiene tantas ventanas como el mundo de los tebeos. Hay aficionados a las setas que solo las buscan para comer, otros las estudian y no las comen, otros solo las fotografían, hay quienes coleccionan sellos de todo el mundo solo de setas, o libros de cocina de setas. Tantas opciones como en los cómics, donde hay quien prefiere el manga, el europeo, el americano, cómic dibujados por mujeres, especialistas solo en Bruguera, etc.

Tio Vivo

Se pueden reconocer autores “tebeomicófilos” y son los procedentes de aquellas regiones del mundo donde existe un conocimiento popular y una tradición “setera” muy antiguas: Francia, Italia, Cataluña, Méjico, América del Sur, Japón o China. 

Fotografía de dibujantes de Bruguera, en la página no oficial de Mortadelo y Filemón. http://mortadelo-filemon.es/

Estos autores micófilos dibujan las setas con un gran realismo y son profundos conocedores de las zonas de recolección y de los momentos de la temporada micológica. Es el caso de Benejam, autor inicial de la Familia Ulises. 

La familia Ulises

Aparte de las historietas centradas en las setas, en las que destacó el citado Benejam, pero también encontramos aportaciones de Vázquez o de Ibañez entre cientos de ejemplos, la mayoría de los autores las utilizan como atrezzo del escenario de la viñeta, algo que es muy común en el cómic europeo y en el japonés. En el caso asiático, su relación con el tema fúngico es muy antigua. El primer hongo cultivado, en China, fue probablemente la oreja de Judas (Auricularia auricula-judae), en troncos de madera, en el siglo XII. De igual manera, se lleva cientos de años cultivando el «shiitake» (Lentinula edodes) en la provincia de Zhejiang y perfeccionando su cultivo hasta la actualidad. Cultivo que se ha propagado por todo el mundo.

Muchos otros autores dibujan sus historias con el objetivo de la búsqueda de setas como recurso principal.

Din Dan

Taniguchi

Hay incluso una especialidad aparte: la cocina de las setas.

Taniguchi, El gourmet solitario

Carpanta

Y, por último, una reflexión sobre los terribles galos que tanto perturbaban la vida de César:

Astérix

 

¿Serán las Amanita muscaria el secreto de su poción mágica?

 

 

 

 

Vicente Escobio

 

Uso de viñetas políticas para trabajar tema, tesis y posicionamiento en bachillerato

COMIC 01

COMIC 02

COMIC 03

COMIC 04

 

En el siguiente enlace encontrarán la actividad de la que se habla en esta entrada. Esta actividad se realizó en el IES Tegueste durante el primer trimestre del curso 2019/2020 en 2º de Bachillerato.

Actividad basada en viñetas para trabajar tema, tesis y posicionamiento en bachillerato (pdf).

También tienen aquí las dos páginas en formato editable:

Aprendiendo a narrar con imágenes

Durante mis bastantes años dando clase he probado en muchas ocasiones a que los alumnos dibujen un cómic.

El primer bloqueo surge con su valoración de lo que es un buen dibujo, motivo por el que muchos abandonan sus trazos al verse incapacitados para representar de forma realista el entorno. Como bien decía el ilustrador Puño en una charla, la pregunta no es ¿Cuándo empezaste a dibujar?, sino más bien ¿Cuándo dejaste de dibujar?, ya que todos los niños manifiestan su deseo de dejar su huella en un papel cuando no, directamente en la pared.

La labor del profesor estriba en hacerles ver que el cómic trata de conceptos y símbolos, no de realismo, y que un buen dibujo, al menos en el caso del cómic lo es cuando cumple los objetivos que se ha planteado su autor, lisa y llanamente. La falta de pericia es lo que les provoca inmovilismo. Yo procuro jugar con ellos al Pictionary, del  cual sacamos múltiples enseñanzas. Lo ideal es usar palabras no tangibles, conceptos tales como “repetir”, “empatar”-prohibiendo el uso de números-“divorcio”, “testigo”, “caos”, etc.

Les hablo de la metonimia, cómo usamos una chola con calcetín para representar la palabra guiri, o un volante para un coche.

También del  ruido. En muchas ocasiones el alumno se bloquea y al no tener más recursos para proporcionar información válida al resto de la clase se dedica a pintar un bigote al personaje, por ejemplo. Es entonces cuando hago hincapié en que, usando tan pocos elementos, cualquiera que introduzcamos es elevado a la categoría de crucial y si no aporta nada sino que despista es, simplemente, ruido.

Hablamos, a su vez, de la mayor ambigüedad del lenguaje visual frente al verbal, les hago pensar en otras maneras de representar la misma palabra que el que la ha realizado en la pizarra.

Otra conclusión que podemos sacar de este completísimo ejercicio es el uso simbólico de la imagen. Más de uno dirá que conoce a un guiri que no lleva cholas, pero yo recurriré a los pictogramas de aseos femeninos para demostrar que, aunque ninguna alumna lleve falda en ese instante en la clase, todos interpretan que esa puerta conduce al baño de las chicas, o que un agujero cuadrado con un arco de semicircunferencia encima es percibido antes como una madriguera de ratón que la real. ¿Cuántos ratones manejan el compás y la escuadra y el cartabón?

También cabe desarrollar la exageración de lo expresado gráficamente en aras de la claridad. Normalmente hacen tímidamente una boquita para una persona habladora o no relacionan dos figuras, poniéndolas de frente al espectador, con los brazos caídos.

Les pido que si los monigotes tienen que ver entre sí se toquen o miren, y que el personaje palicoso tenga una boca gigante y 20 bocadillos de texto alrededor.

Luego viene la madre del cordero. Plantear una historia. “No se me ocurre nada” o bien “Va Juan por la calle se encuentra a Ayram. Se saludan. Fin.”

No, no. Hay que plantear un conflicto. Un personaje quiere algo y equis se lo impide. Se resuelve de una forma inesperada.”Ah, ¡Ya sé! Ayram es abducido por los alienígenas. Se escapa. Fin”

“No, no.”

“¡Ya sé! ¡ Al final lo matan!”

Total, que habría que recurrir al uso de anécdotas. Para ellos, a esas edades, todo tiene una importacia crucial y un viaje a Disneylandia les parece la hostia, aunque no tenga ni planteamiento, ni nudo, ni desenlace.

Una idea que surgió de la colaboración con Eduardo González  fue barajar esas ideas en una bolsa y que, cual amigo invisible, ellos sacaran una ajena y trataran de narrarla. Si no funciona, al menos servirá para que se den cuenta de que sus compañeros no han escrito una historia, que no hay un conflicto y que nada avanza y desde luego, no tendrá el carácter emotivo de haberlas protagonizado en primera persona y esa distancia hará que traten de conferirles un nuevo interés.

Los cuentos infantiles funcionaron en una ocasión para 4º de la ESO.

Otras maneras de evitar esto son que cuenten un chiste. Aquí el peligro es que el chiste sea verbal y la omisión de la imagen derive en idéntico significado.

Si tapamos la imagen y leemos el texto, ambos chistes funcionan igual que con ella.

Si tapamos la imagen y leemos el texto, ambos chistes funcionan igual que con ella.

Por supuesto, los aguijoneamos u obligamos a que incluyan una tormenta de ideas con un número mínimo de palabras. Si les digo que 30, se les hace cuesta arriba, a pesar de haberla hecho sin mayor problema e identificando al menos 60 vocablos entre todos, en una relativa a “fútbol” o “peluquería”. Les explico que no lo vean como un trabajo, sino como el material -los ladrillos- con los que podrán edificar la historia; a mayor cantidad de ladrillos, más posibilidades. No cala, pero ayuda.

Deben colocar las palabras en columnas para verlas globalmente y relacionarlas fácil y visualmente. El final ha de ser lógico pero inesperado- les insisto.

En cuanto al miedo a la hora de representar la información se pueden encontrar principalmente dos, diametralmente opuestos: o el alumno sabe dibujar demasiado, con lo cual se luce olvidando lo primordial, esto es, la información a comunicar, e incluyendo cantidades industriales de ruido gráfico, o no sabe dibujar nada y poner un personaje de perfil  le resulta un mundo.

Para el primero podemos optar por simplificar usando las herramientas de Ivan Brunetti  en su libro Cartoooning , me refiero a dibujar el coche que conozcan en 5’ con la mayor cantidad de detalles que recuerden, hacer lo mismo en un segundo y tercer dibujos pero con 30« y 10´´ respectivamente, con la instrucción obligatoria de terminarlo en ese lapso.

Para los segundos mucha gente opta por herramientas existentes en la web, pero que, a mi criterio, son un error. Estas son como cliparts, y estriba en ellas el peligro de que tengan información no deseada, tal como una postura que mola (un escorzo, por ejemplo, cuando en ese plano no sería pertintente) o una vestimenta inadecuada.

Los alumnos se podrían colocar en las posturas de los personajes y fotografiarse con el móvil, aunque el entorno real, plagado de detalles aleatorios , compite de nuevo con la información a transmitir, creando más y más ruido visual. El cómic trabaja con conceptos, la realidad rebosa ruido.

Otro recurso es escenificarlo mediante mímica, algo más próximo al lenguaje del cómic, en la que los alumnos sí estarán pendientes de qué información necesitan transmitir y la recrearán al no estar disponible en su alrededor inmediato.

Yo insisto en la idoneidad de los muñecos de palo, eso sí, con características distintivas que los hagan diferenciarse en el caso de ser deseable o imprescindible. Un bigote, un sombrero, o una camiseta de un color determinado pueden ser más que suficientes para este objetivo.

El uso de un guión gráfico y de unos bocetos se demostrará requisito sine qua non para la realización del cómic. ¡Cuántas veces no me habrán dicho aquello de “Y aquí va un ejército de mil mongoles con las armaduras centelleando al sol” y yo les habré dicho. “Vale, pues dibújalos.”

Cierto, un alumno de la ESO no se expresa así, nunca me lo han dicho, pero sí descripciones carentes de muchas decisiones relevantes, tales como el uso del plano, dónde van los bocadillos, qué elementos están en primer término, dónde van los negros, etc.

No solamente a todos estos inconvenientes se enfrenta el profesor que decide exponer a sus alumnos a la realización de un cómic. El uso de los distintos planos también será soslayado por parte de ellos. Tal y como Segar, autor de Popeye, lógica y sinceramente hiciera en la primera veintena del siglo XX , titulando su tira periodística como Timble Theater (algo así como teatro del dedal) los alumnos usarán solamente un plano general, deudor del que constamente los espectadores observan el teatro, en el que los personajes se moverán a derecha e izquierda. Si algún elemento es demasiado pequeño para ser subrayado o percibido con claridad en un primer plano se perderá en ese otro tan alejado, elegido por  los alumnos por simple y plana falta de costumbre o análisis. Por ello, pienso que sería adecuado obligar a los alumnos al uso de varios planos distintos del general en la narración de su historia.

Otra cuestión que podemos manejar es el orden de los planos. Un sano ejercicio es reordenar los planos de una página ya editada para conseguir que tenga un sentido, seguramente otro del planteado originalmente.

Muchas veces ignoran la información que están comunicando y la dan por sobreentendida, en un “Yo me entiendo” tan propio de ellos en el lenguaje hablado.

“Es que la madre…”-explican…

”¿Quién es la madre?”

”Esta”

”¿Y cómo lo sabemos? ¿Se ha visto o dicho antes?”

Antes que nada, el alumno habrá de colocar los bocadillos de texto, de manera que sean legibles (de izquierda a derecha y de arriba abajo) y se dará cuenta de que el personaje que primero hable debe estar colocado a la izquierda.

Otro ejercicio sanísimo es leer el cómic sin texto y ver qué se desprende de él. Podemos verbalizarlo, describiendo la acción.

Esta página de Yves Chaland es un magnífico ejemplo de ello, en la que prácticamente toda la información está dada mediante el dibujo.

 

 

No sé si todo esto servirá de algo. Hoy he puesto el ejercicio de crear una historia corta en un 2º de la ESO, asignatura de Prácticas comunicativas y creativas. He puesto un guión relativo a las posibilidades que tenían: Tormenta de ideas de un tema que les molara, uso de una anécdota personal, adaptación de un cuento infantil, adaptación de un chiste visual.

Nadie ha hecho nada, sólo el empollón ha escrito algo: “Estábamos tirando petardos cuando uno salió rodando calle abajo. Explotó junto a un coche de policía que pasaba justo por allí.” “Vale. ¿Y cómo acaba?” “Salimos corriendo y llegamos a casa.”

Álvaro Manzanero

Los tebeos en España hace unos cuantos años…

Muchos lectores de cómic y tebeos de la actualidad, ya maduras y maduros, se iniciaron en los años sesenta y setenta del siglo XX, en la cantera de las revistas semanales, que nunca faltaban en los quioscos, fieles al encuentro de los lectores. Cada siete días se podrían encontrar el TBO, por ejemplo, que dio nombre al resto de publicaciones en toda España, aunque en Canarias tuvimos denominaciones distintas. En la isla de Tenerife se llamaron «colorines», al parecer, por el contraste que supuso la edición en color frente a las revistas en blanco y negro de los años cincuenta. En la de Gran Canaria fue más popular la denominación de «cuentos».

Los años sesenta, acompañando a la tremenda subida de la natalidad en la época, llenaron las calles de niñas y niños con pocas diversiones: la propia calle para jugar con la pelota, a policías y ladrones, la cogida o el escondite; y la lectura en la casa, donde era muy raro que no se pudiesen encontrar ejemplares de las publicaciones de Bruguera, las más populares. La televisión del régimen solo tenía un canal y los niños eran expulsados muy pronto del salón, ya que muchas de las películas eran «para mayores».

En cualquier estanco se encontraban DDT, DinDan, Pulgarcito, y posteriormente Mortadelo, TBO, Pumby, relatos ilustrados, sobre todo de Bruguera, una gran oferta. Los magníficos dibujantes de Bruguera de la época, Escobar, Vázquez, Cifré, Conti, Peñarroya, Segura, y después Ibáñez, llenaban las páginas de las revistas, además de la inclusión de series como El Capitán Trueno, de Víctor Mora, Jan Europa, o de la escuela franco-belga, Astérix, Michel Tanguy, Iznogud, Gastón Elgafe o Spirou.

Y en muchas zonas de las islas, los quioscos cambiaban por muy poco dinero o simplemente una por otra, la mayoría de estas revistas. Muchos compañeros y compañeras recuerdan leer esos tebeos procedentes del cambio en el estanco, lo que generaba una actividad muy grande. No solo se cambiaban tebeos, sino libros de bolsillo de Marcial Lafuente Estefanía o de Corín Tellado, muy populares también.

A partir de la crisis del petróleo de 1973 y de los cambios sociales que la dictadura franquista no pudo prever ni parar, también los tebeos decayeron y desaparecieron junto con muchos de los estancos y de la propia Editorial Bruguera.

Vicente José Escobio García

UNICÓMIC XX

Acaba de celebrarse en Alicante entre los días 27 y 29 de septiembre UNICÓMIC XX, un Congreso Internacional de Estudios Universitarios sobre el Cómic organizado entre las universidades de Alicante, Valencia y Clermont Auvergne y la Fundación SM.

Tres días intensos de congreso en torno al noveno arte en los que parte de los integrantes de Tebeos con clase han podido exponer la labor desarrollada por el grupo desde su creación en el curso 2010-2011. Esta ha sido, pues, una ocasión inmejorable de volver la vista atrás para valorar en su justa medida los hitos en el camino, así como una oportunidad para otear un horizonte de nuevos retos vinculados con el mundo de la historieta y su difusión en las aulas de primaria y secundaria.

UNICÓMIC XX ha servido para confirmar la pujanza que está adquiriendo la investigación sobre cómic dentro del ámbito universitario. Además, el congreso ha logrado ser punto de encuentro entre los teóricos del medio (con Álvaro Pons y Viviane Alary, organizadores, a la cabeza) y los autores. Como representantes de estos últimos se pasaron por allí varios premios nacionales: el grancanario Rayco Pulido y Pablo Auladell; y autores y autoras de larga trayectoria: Laura Pérez Vernetti, Jaime Martín, Sento, junto a otros con un futuro prometedor: Ximo Abadía, Yeyei Gómez… Y hasta hubo un encuentro en el último día con David Lloyd, el dibujante de V de Vendetta.

La conferencia inaugural corrió a cargo de Antonio Altarriba, el mejor exponente patrio de ambas facetas: la de autor (guionista), Premio Nacional de Cómic en 2010 por El arte de volar, y la del erudito responsable de numerosos textos con la historieta como objeto de estudio.

De igual modo, otro autor, como guionista y dibujante, el estadounidense Nick Sousanis, fue el encargado de poner el broche final con una ponencia en la que recogía las ideas fundamentales de su tesis doctoral, una de las primeras en ser realizada íntegramente en formato cómic. Entre medias, conferencias, encuentros, mesas redondas, presentaciones de obras y un número inabarcable de comunicaciones en las que seguir descubriendo nuevas posibilidades en torno a un medio joven sobre el que no está todo dicho (ni dibujado).

En definitiva, una experiencia única para Tebeos con clase, así que no queremos terminar esta entrada sin antes felicitar a la organización de UNICÓMIC por el congreso y por ser capaces de sacar adelante un evento que, así se anunció, seguirá teniendo continuidad en el tiempo.

A vueltas con la literatura y el cómic

9788415979166

Un acontecimiento editorial, la publicación por la editorial Impedimenta de la traducción al castellano de la épica versión en cómic de las Vida y opiniones de Tristram Shandy, caballero, de Martin Rowson sobre el clásico literario Sterne, volvió a reavivar hace un par de años el siempre latente dilema de si las grandes obras literarias pueden y deben ser versionadas en cómic.

El caso que nos concierne es, además, particularmente significativo por cuanto la obra de Sterne, clásico indispensable dentro de la historia de la literatura, arrastra junto a obras del calibre de El Quijote, el Ulises de Joyce o En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, la fama de ser todas ellas inadaptables.

La sacrosanta condición que ha adquirido la literatura en nuestra época (posiblemente en contraste con el auge de sus parientes pobres de la cultura popular) hace que a menudo se confunda el justo prestigio de los clásicos con una fanática defensa ante cualquier contaminación que pudiera producir el acercamiento a ellos del cine o el cómic.

Tristram

Sin embargo, sospechamos que el propio Sterne se hubiera mostrado complacido por las dos magníficas adaptaciones de su criatura. Primero la estupenda película de Michael Winterbottom, y ahora la traducción al castellano de la versión en historieta que Martin Rowson ya había editado en el Reino Unido en 1996.

Ninguna de estas versiones pretende sustituir la lectura del original, ni tampoco se resignan a ser una especie de señuelo introductorio para atraer a legos al gran templo literario. Sencillamente se trata de obras plenas e independientes, capaces de producir su propio placer y beneficio.

Hasta que no entendamos esto, también en nuestras aulas y bibliotecas escolares, seguiremos reproduciendo este estéril debate que en la práctica está impidiendo que se generalice y consolide una práctica editorial que consideramos interesantísima. Desde hace una década, la editorial sm incluye en su catálogo escolar versiones de clásicos de la literatura castellana y universal en versiones de cómic. Entre ellos encontramos magníficas obras de autores de la historieta francobelga, como el Robinson Crusoe, de Christophe Gaultier o La isla del tesoro, de Frédéric Simon y David  Chauvel.

Entre los autores españoles queremos destacar a David Rubín, con obras de Bécquer y Shakespeare, y a Santiago García y Javier Olivares, con su versión de El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde. El primero de ellos es uno de los autores más relevantes del tebeo español, galardonado como Autor Revelación del Salón de Cómic de Barcelona 2006 y creador de obras esenciales como El héroe o Beowulf (otra adaptación literaria logradísima). Los segundos, a su vez, alcanzaron recientemente el doblete del Premio a la mejor obra española en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona 2015 y el Premio Nacional de Cómic 2015, ambos por su obra Las Meninas.

Tebeos con Clase en la Comic-Can 2015

Del 6 al 8 de noviembre se celebró en Las Palmas de Gran Canaria el VI Salón del Manga y la Comic-Can 2015, en las instalaciones de la Institución Ferial de Canarias.

Fue la primera vez que el manga y el resto del cómic participaban juntos, lo que originó que los mangakas temieran que se pudiera ver desplazado el tebeo japonés y toda la gran cantidad de satélites que conlleva, frente a los cómics europeos o americanos. Sin embargo, al disponer de pabellones separados y de un amplio espacio para moverse fuera de ellos, la idea de agrupar todo el cómic en una sola muestra ha sido un éxito.

expo

Alumnos visitando los paneles de Tebeos con Clase

La jornada del viernes 6 de noviembre se dedicó a la visita de los centros escolares de la isla, con la presencia de 1200 alumnas y alumnos, muchos ya en versión cosplay. Ese día se aprovechó para presentar al profesorado que pasaba por la exposición de los paneles de Tebeos con Clase, el proyecto y los materiales que tenían a su disposición. Esto representó una gran sorpresa para muchas profesores y profesores, ya que no conocían los paneles ni el resto del trabajo elaborado, al no haber sido presentado por los CEP´s de la isla a los centros escolares. La exposición de los paneles fue un éxito, siendo visitada y comentada favorablemente por alumnado y profesorado. El domingo 8, último día de exposición, Eduardo Serradilla, crítico y escritor especialista en cómics, nos comentó acerca del gran interés de Tebeos con Clase para su uso en el Plan Lector y en la formación de nuevos lectores con mayor espíritu crítico y miras hacia otros campos del conocimiento. La exposición fue muy bien valorada por la organización de la Comic-Can 2015 y por los autores presentes, como Griffo o Alberto Hernández. Para la ocasión se expusieron los paneles de Primaria y Secundaria, procedentes del CEP Las Palmas.

Durante los tres días, hubo concursos de Cosplay oriental y occidental, Karaoke, Coreografía y de Ilustración. Exposiciones de Videojuegos, Los comics de StarWars desde 1977 hasta 1999, dentro y fuera de nuestro país, Las dos espadas de Kenny Ruiz, Los héroes más poderosos de Marvel Comics, The Last of Us, Herederos del Imperio o el mundo del fandom a escala real, Dragonball… No, DragonFall, DC Cómics se va al cine, Uiverso Star Wars, dioramas Lego y la comentada de Tebeos con Clase.

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Alberto Hernández (de pie), Griffo, Kenny Ruíz y Rubén Candel

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Griffo firmando un ejemplar de Golden Dogs

Tampoco decepcionaron los invitados, Brendan McCaffrey, irlandés, ilustrador de juegos, juguetes y carteles, Herbie Cans, especialista en diseño de peronajes, canaria y una ilustradora a seguir, el conocido y admirado Javier Pulido, Werner Goelen, Griffo, residente en La Palma, muy cercano y gran conversador, los actores Anthony Forrest y Angus Macinnes, ambos de Stars Wars, muy amables con los aficionados en todo momento, estuvieron en la Comic-Can todo el tiempo conversando y sacándose fotos con los seguidores de las películas, Rafa Sandoval, dibujante de Marvel, ahora en Valiant Comics, Jordi Tarragona, el conocido autor del Legado de Prometeo, Rubén Candel, particpante en Malefic Time, con Luis Royo, entre otras autorías, Kenny Ruiz, profesor de Candel, autor del Misterio del Capitán Nemo, Ero Pinku (Verónica González), ilustradora, diseñadora y dibujante de comics. Ganadora de la VII edición del Concurso Internacional de Manga de NORMA Editorial (España) con la publicación del manga “Dae-Hyun y el caldero de monedas de oro». José Gracia, ilustrador y fundador The Force, el primer y único magazine dedicado a Star Wars español. David Daza trabaja para el mercado americano en Stars Wars y otras series.

Con una asistencia cercana a las 20000 personas, todavía el Salón del Manga y la Comic-Can deben de pulir muchos fallos de organización, pero demuestra una buena salud y muchas ganas de ir programando la siguiente edición. Como todos los años, organiza la Asociación Cultural ECOLUCAN, que se dedica a la organización y gestión de actos relacionados con el mundo del Comic, el Cine y los Videojuegos.

Cleo Rodríguez y Vicente Escobio.

Vidas de cómic

Las últimas décadas han convertido en habitual el hecho de que la industria cinematográfica eche mano de su primo pobre, el cómic, para nutrirse de guiones y personajes. No es tan frecuente, sin embargo, que el propio medio y sus autores sean objeto del interés del cine, o al menos del más comercial, siempre limitado por su vocación generalista y taquillera. La excepción es el documental, género minoritario, pero que cada vez más ambicioso, en la medida en que pone en cuestión las viejas convenciones sobre los temas que son o no susceptibles de ser tratados en una película de no ficción.

Nos ha parecido interesante traer aquí un puñado de títulos que han adoptado este enfoque en los últimos años. Todos ellos centran su interés en un autor relevante en la historia del cómic, pero de forma paralela tratan la cuestión de cómo los tebeos se han ido abriendo paso a un reconocimiento social y cultural del que no siempre han gozado.

DocusEn ese sentido, nos parece una tarea del máximo interés visibilizar a los autores más allá de los estrechos márgenes del aficionado tradicional y lograr así que sus nombres suenen a un público más amplio que por fin reconozca  en el cómic un medio de expresión artístico tan válido como cualquier otro.

Se trata de películas como Crumb, de Terry Zwigoff, Tintin et moi, de Anders Østergaard, Tatsumi, de Eric Khoo o Dear, Mr. Watterson, de Joel Allen Schroeder.

El Mr. Watterson que da título a la última de estas películas no es otro que el creador de la genial tira gráfica Calvin y Hobbes. Una creación que pronto contó con el aplauso de millones de seguidores en la prensa diaria de Estados Unidos y cuya fama se expandió rápidamente al resto del planeta, donde desde la década de los años 80 del siglo pasado ha vendido millones de copias de sus libros y conquistado a varias generaciones de lectores.

Dear-Mr-WattersonA pesar de que Dear, Mr. Watterson es formalmente un documental convencional, con multitud de entrevistas yuxtapuestas que van configurando el retrato global del autor y su trayectoria, lo cierto es que, a medida que avanza, Joel Allen Schroeder nos propone una serie de reflexiones sobre los cambios que afectaron al mundo del cómic a lo largo de la carrera de Watterson, la lucha de este por otorgarle el prestigio cultural que merecía, o su quijotesco enfrentamiento contra los intentos de mercantilización de sus personajes.

ExamenMás allá de sus limitaciones, este documental se muestra finalmente como un emotivo homenaje a la relación de los lectores de cómic con sus personajes favoritos, así como a la capacidad de obras tan notables como Calvin y Hobbes de influir en millones de personas y borrar de una vez por todas las falsas dicotomías entre alta cultura y cultura popular.

Joaquín Ayala