La escuela en encrucijada

A pesar de que las TIC empiezan a ser habituales en las aulas, los estudios e investigaciones muestran que una gran mayoría de profesorado tiende a emplear la tecnología para hacer las mismas tareas que tradicionalmente han realizado con libros y pizarras: exponer los contenidos de forma magistral o indicar al alumnado que realice ejercicios o actividades repetitivas o de bajo nivel de complejidad cognitiva. Es decir, se incorporan nuevas tecnologías de la información y comunicación al aula, pero son utilizadas bajo un modelo pedagógico tradicional y obsoleto. De este modo, un maestro o maestra que mantenga sus viejas pedagogías neutralizará el potencial innovador de la tecnología. Hemos de tener cuidado, entonces, de que lo relevante debe ser la innovación educativa de nuestras formas de enseñar y de los procesos de aprender, y no dejarnos embriagar por las promesas que acompañan a la entrada de muchas TIC en las aulas.
PEPEEn una investigación reciente (Area y Sanabria, 2014) que desarrollamos en el sistema escolar español, donde fueron encuestados más de 5.000 profesores  participantes en el programa Escuela 2.0, se concluyó: «Al menos, en estos primeros años de implementación del programa Escuela 2.0, no se han generado cambios sustantivos en la metodología de enseñanza del aula. La mayoría del profesorado indica que los tipos de actividades que se desarrollan con TIC de forma más frecuente son de búsqueda de información, de realización de trabajos con procesadores de textos, de cumplimentación de ejercicios en línea por parte de los estudiantes, así como de explicaciones del profesor a través de la PDI. Por el contrario, la mayoría de los docentes reconoce que no elabora materiales digitales en línea, ni solicita a los estudiantes tareas de publicación en la red, ni desarrolla proyectos telemáticos entre clases… Esto ratifica, una vez más, que la mera presencia de tecnología en el aula no provoca innovaciones educativas sustantivas en poco tiempo, ya que estas requieren un proceso temporal de más largo plazo para el cambio de las visiones y las prácticas profesionales de los docentes» . © Manuel Area Moreira

Es necesario crear para observar cómo crean.

Si tenemos en cuenta que la media de edad del profesorado en Canarias está en 50 años ( yo mismo estoy debajo), comprenderemos el porqué del título de esta página. Puedo opinar y dar mi visión sobre cómo se podría

Sin lápiz

Where is the pen?

y de dónde se ha de partir pero sólo soy un simple Maestro de Escuela consciente que en la estanqueidad solo trae «mosquitos». El buen trabajo parte de la motivación. La necesidad de implementar las horas dedicadas a la docencia indirecta ha de ser multiplicada al menos por tres. Esto es un gran problema en un  profesorado funcionario  e interino envejecido y  en nula sintonía sobre cuánto se ha de trabajar en el mundo privado.Ése es el propósito de este blog: Motivar para demostrar que la transición no es dramática y que hemos de luchar por ser atendidos por la Administración en la medida adecuada para no caer en desánimo  Yo, humildemente, no quiero ser señalado  como un ser lleno de picaduras. Por una escuela pública de calidad hay que trabajar  mucho. No sólo llevar la pancarta. Deseo vuelva la ilusión y con ella el desarrollo pleno para bien de nuestra Tierra .