Dolores Corbella, primera canaria elegida académica de la RAE

Como dirían en su tierra canaria, Dolores Corbella Díaz es ya “una puntal” de la lengua española. Catedrática de Filología Románica en la Universidad de La Laguna (Tenerife), plaza que logró con 37 años, ha sido elegida miembro de la Real Academia Española (RAE) en el pleno que ha celebrado esta tarde la institución en Madrid. “Ha sido en la primera votación”, en la que se exigen dos tercios de los sufragios, ha informado Corbella en conversación telefónica con EL PAÍS. Nacida en Santa Cruz de Tenerife, de 62 años, es “la primera canaria que ingresa como académica de número en la RAE”, como ella misma ha subrayado. Corbella se sentará en la silla d, vacante por el fallecimiento del helenista Francisco Rodríguez Adrados el 24 de julio de 2020. “Es una gran responsabilidad y un compromiso porque hace más de 85 años no entraba un canario en la RAE. El último fue el físico Blas Cabrera Felipe, que leyó su discurso [en enero de 1936] y luego se exilió. Hasta ahora solo ha habido cuatro”, ha añadido.

Gran experta en el estudio del léxico dialectal canario, Corbella dirige el departamento de Filología Francesa y Románica de la Universidad de La Laguna. Fue directora del Instituto de Estudios Canarios y miembro del consejo asesor de Ciencia, Tecnología e Innovación del Gobierno de Canarias, informa la RAE. Además, cofundó el instituto de investigación Centro de Estudios Medievales y Renacentistas (CEMyR).

La hoy elegida ya era académica correspondiente de la RAE en Canarias desde 2015 (como una corresponsal) y optaba por tercera vez a ingresar en la institución. En las dos anteriores ocasiones fue derrotada en las votaciones por el dramaturgo Juan Mayorga, en 2019, y la filóloga y novelista Paloma Díaz-Mas,en 2021. Hoy era la única candidata. Corbella ha confesado que no tenía muy claro volver a intentarlo. “Me insistieron quienes me han presentado en que era importante por mis conocimientos como lexicógrafa, por la técnica de hacer diccionarios. Nada se consigue sin esfuerzo”. La candidatura de Corbella había sido avalada, como establecen los estatutos de la RAE, por tres académicos: Emilio Lledó, José Antonio Pascual y Carme Riera.

Sobre el empleo del lenguaje, considera: “Nos debe preocupar el uso real y llevarlo a los diccionarios. La lengua es lo más democrático que hay y no la debemos imponer, sino estar cercanos a ella, a esa realidad”. Además de su condición de lexicógrafa, quiere aportar su estudio “durante años del léxico canario, que es un compendio del andaluz y un puente con lo americano”. Y sobre el lenguaje inclusivo apunta: “Lo que hacen falta son referentes femeninos, yo soy lexicógrafa, una palabra que el Diccionario solo recogió a partir de 1984″.

La elegida tiene ahora un plazo de dos años para leer su discurso de ingreso. Corbella declara que tratará sobre “la arqueología de las palabras, analizar de dónde vienen, cuándo se documentan”, enfocado en el léxico canario, “que es una variedad hoy reconocida y bien estudiada, pero tengo que centrarme, aún estoy en activo, con mis clases”, ha añadido.

Corbella pertenece al consejo editorial o científico de varias editoriales y revistas de su especialidad, aunque circunscribir sus méritos al estudio de la lengua canaria sería una alilaya (una frivolidad), como expresarían sus paisanos. Es autora de más de ciento treinta artículos y de unas treinta monografías científicas. La primera publicación importante de su línea investigación fue Tesoro lexicográfico del español de Canarias (1992; 1996). “Marcó un hito porque de ese modelo se hicieron otras obras similares en otras zonas”, ha apuntado.

Desde entonces, ha sido coautora de publicaciones como Diccionario diferencial, de 1996; Diccionario ejemplificado de canarismos (2009), Tesoro léxico canario-americano (2010), Diccionario histórico del español de Canarias (2001; 2013) o una obra por cuyo nombre ya apetece consultar: Léxico azucarero atlántico (2014), en el que demostraba que muchos términos de este ámbito que se creían americanos se usaban antes en Canarias.

Siempre defensora de las voces de su tierra y de su uso, no solo de las más populares, como guagua por autobús, sino también de arcaísmos, como gaveta por cajón, es también es autora del Diccionario de historia natural (2014), dedicado a la figura del ilustrado canario José de Viera y Clavijo, biólogo e historiador.

Su investigación se ha dirigido además a otras tierras por sus conocimientos del español americano y del portugués, así destaca la monografía Español y portugués en contacto. Préstamos léxicos e interferencias (2017), y el libro Historia del léxico español y humanidades digitales. Corbella ha editado asimismo obras colectivas, como El español de Canarias hoy: análisis y perspectivas (1996), Nuevas aportaciones a la historiografía lingüística (2004), Historiografía lingüística en el ámbito hispánico (2007), La investigación dialectológica en la actualidad (2009) o La ruta azucarera atlántica: Historia y documentación (2012).

Entre sus premios, destaca el de Investigación Filológica, que le otorgó en 2011 la RAE conjuntamente con Cristóbal Corrales —al que considera su “maestro”—, por la obra Tesoro léxico canario-americano. Ambos filólogos han formado la denominada escuela de lexicografía de La Laguna. Precisamente con Corrales ha publicado su último título, La canariedad encubierta de Benito Pérez Galdós (2020), en el año del centenario del fallecimiento del novelista.

La RAE tiene 46 sillas académicas y después de la elección de Corbella están vacantes las letras A, q y X. En la actualidad hay 40 académicos de número, de ellos siete mujeres, a la espera de que lean sus discursos de ingreso Paloma Díaz-Mas, José María Bermúdez de Castro y ahora Dolores Corbella. Las plazas son vitalicias y como curiosidad hay ocho letras del alfabeto que no tienen silla: v, w, x, y, z, Ñ, W, Y.