COLORES Y DIVERSIDAD

Hoy miércoles 3 de junio se dará el pistoletazo de salida a las fiestas del Orgullo 2019, en Madrid. Se acerca una fecha muy esperada para millones de personas que quieren abrazar y celebrar la diversidad: el World Pride 2019.

Madrid ya está preparada para acoger la mayor fiesta por el respeto y también por los Derechos Humanos. Y no solo en Madrid, ciudades como Ámsterdam, Berlín, San Francisco, Sao Paulo o Sidney lo celebran. Para otras capitales todavía no es posible.

Pero con los años, el Orgullo Gay ha ido abrazando y visibilizando todo tipo de orientaciones sexuales (y asexuales) que van mucho más allá de los gais y las lesbianas.

¿Sabes a qué colectivo pertenece cada bandera? ¿Serías capaz de identificar los colores?

Esta guía rápida puede aclararte algo las ideas para que no te pierdas este año en la enorme diversidad que se respirará en el Orgullo.

ORGULLO LGBT
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Esta bandera fue creada por el estadounidense Gilbert Baker y utilizada por primera vez en San Francisco en 1978. Plasma los colores que representan a la comunidad LGBTI: Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales. Es común encontrar también las siglas LGBTQ; la Q agrupa a las personas Queer; las siglas LGTBP, que incluye a los pansexuales o las siglas LGBTA, que engloba a las personas asexuales.

Entre los colectivos que se han ubicado dentro de la amplia noción de LGBT se encuentran también las personas identificadas con el poliamor, el BDSM, los diversos tipos de fetichismo o las comunidades de osos y leather.

ORGULLO ASEXUAL

Asexualidad

Las personas asexual piden ser reconocidas como una opción sexual equiparable a la homosexualidad, la bisexualidad o la heterosexualidad. Este colectivo no experimenta atracción sexual, pero no implica que sean personas inexpertas o que jamás hayan practicado sexo, incluso hay casos que evidencian que la vida en pareja y la asexualidad son totalmente compatibles. Los colores que representan a este colectivo son el negro, el gris, el blanco y el morado.

ORGULLO GENDERQUEER

Genderqueer Pride Flag

También conocido como género no binario, el genderqueer es un término que designa a las personas cuya identidad de género no se encuadra en los espectros tradicionales y occidentales. Es decir, el individuo no se identifica con los géneros masculino y femenino, pudiéndose identificar con una amplia variedad de género que satisfaga su identidad.

Cuidado con confundirlo con el término queer, pues este designa a cualquier tipo de minoría sexual que entre bajo los parámetros de las identidades LGBTI. El color lavanda, el blanco y el verde conforman la bandera.

ORGULLO BISEXUAL

Bisexual

El fucsia, morado y azul oscuro representan al colectivo bisexual. Sigmund Freud, padre del psicoanálisis ya aseguró a principios del siglo XX que todos somos bisexuales en potencia. A pesar de los estigmas, lo cierto es que la bisexualidad no es una etapa de transición para decir que eres homosexual, es sólo una orientación sexual.

ORGULLO PANSEXUAL

pansexual

Los colores rosa, amarillo y azul claro representan a la comunidad pansexual. Se trata de una orientación sexual en la que se siente atracción de cualquier tipo sea cual sea el género. Puede ser considerada una orientación sexual por si misma o una rama de la bisexualidad. Aquí, la clasificación binaria hombre/mujer no importa: solo lo que hay dentro de otro ser humano. Cabe destacar que no todos los bisexuales son pansexuales, pero todos los pansexuales sí son bisexuales.

ORGULLO LÉSBICO

Bandera Lesbiana

Las mujeres que experimentan amor romántico o atracción sexual por otras mujeres están representadas por una bandera que fue elegida por votación popular en 2011; su autora es Mercedes Díaz Rodríguez y figura en ella un triángulo negro invertido y un color violeta de fondo que simboliza tradicionalmente el movimiento feminista. Figuran además dos símbolos de Venus femeninos. También se suele representar con franjas de tonos rosáceos, malvas y blancos.

ORGULLO TRANSEXUAL

Trans

El término transgénero hace referencia a las personas cuyas identidades son diferentes del género que se les asignó al nacer. Este término incluye conceptos derivados que corresponden a la clasificación de distintas identidades de género, entre las que se encuentran: la androginia, el genderqueer o el género fluido. Los colores que representan a este colectivo son el azul claro y el rosa palo.

ORGULLO POLISEXUAL

Poli

¿Cuántas veces hemos oído hablar del poliamor? Las personas polisexuales se sienten atraídas de forma emocional, sexual o estética hacia personas de dos o mas géneros y/o sexos pero no necesariamente todos ni de la misma manera o intensidad; solo hacia algunos géneros, no hacia todos. Actualmente, esta orientación no ha presentado una iconografía referente a símbolos como banderas u otros fácilmente reconocibles que sean popularmente aceptados y difundidos.

Así que ya sabes, prepara tu bandera, sea del color que sea y apoya siempre la diversidad.

LA CIENTÍFICA POESTISA

Poca gente sabe que el poeta inglés Lord Byron tuvo una hija con la matemática y astrónoma Anna Isabella Milbanke. Tal y como cuentan, fue una hija no deseada por el poeta que, llevado por sus impulsos de calavera literario, rogaba al diablo que la hija naciera muerta.

La hija de Byron con el tiempo se convirtió en pionera de la programación informática, llegando a bautizar un lenguaje de computadora con su nombre. Recordemos a continuación su historia, tan electrizante como desastrosa, esto último debido a su afición por las apuestas hípicas.

Nacida en Londres, a principios de diciembre de 1815, Ada Augusta Lovelace heredó el carácter aventurero del padre y la capacidad numérica de la madre. Decía ser científica poetisa y su rebeldía e inconformismo, a la hora de no aceptar las pautas victorianas de los tiempos, llevaría a Ada a enfrentarse con uno de sus profesores, el matemático Augustus De Morgan; toda una eminencia de la época y primer presidente de la Sociedad Matemática londinense, al que Ada provocaba con sus preguntas; interrogantes que conseguían dejarlo en evidencia ante los demás alumnos. La incomodidad del reconocido matemático se hizo manifiesta cuando fue a ver a Lady Byron para llevar sus quejas acerca del comportamiento de su hija en las clases “Piensa como un hombre”, le dijo, lamentando con actitud machista la capacidad intelectual de Ada.Así estaban las cosas entonces…

La pasión que Ada manifestaba por las matemáticas abstrayendo los datos relevantes hasta dar con la resolución de un problema, desafiaba todo umbral que se le pusiese por delante, tal es así que, cuando Ada era muy joven, conoció a Charles Babbage, un excéntrico científico de 44 años. Entre otras cosas, este hombre, llevado por su obsesión a la hora de experimentar sin límites, fue capaz de introducirse en un horno encendido para saber qué era lo que le pasaba a un cuerpo humano sometido a altas temperaturas.

Con tal asunto, sostenía que era capaz de soportar el calor del cráter del Vesubio. En el momento de conocer a Ada, estaba obsesionado por construir una máquina calculadora que funcionase de manera mecánica, es decir, sin la ayuda humana, llamada la máquina diferencial. Ante el invento, Ada quedó sorprendida y con su estímulo y aporte intelectual, Babbage concebiría su cacharrito. Entre otras cosas, Ada exploró el uso de tarjetas perforadas para programar la máquina .

Con todo, los dimes y diretes de la época señalaron a Ada como la culpable de haber arrastrado a Babbage al vicio de las apuestas hípicas. El científico Charles Babbage – según lenguas victorianas – abandonó sus inventos para darse al estudio de estadísticas, velocidades y cálculos, con el fin de ganar en el hipódromo. Por lo visto, el machismo reinante en la época solo permitía repartir las culpas, siempre inclinando más la balanza hacia la mujer, asunto por lo que la aportación científica de Ada Lovelace fue ignorada durante largo tiempo.

Tardaría mucho en verse reconocida su labor. Hoy en día, sabemos que los hallazgos de esta mujer hicieron posible la creación de un primer modelo que serviría de base para el actual ordenador. De ahí que el lenguaje de programación desarrollado durante los años 1970 por el Departamento de Defensa de Estados Unidos, y que se aplica para la gestión del tráfico aéreo, lleve el nombre de Ada.

Por decir no quede que todos los años, el segundo martes de octubre, se rinde tributo a esta mujer visionaria que profetizó las posibilidades de las máquinas programables, capaces de “actuar sobre otras cosas más allá de los números, si encontráramos objetos cuyas propiedades pudieran ser expresadas mediante la abstracta ciencia de las operaciones” tal y como dejó escrito.

Por eso el Ada Lovelace Day está dedicado a impulsar la participación de las mujeres en la ciencia. Para que no sean ignoradas ni marginadas a la manera victoriana que las excluía de toda participación debido al acomplejado parecer de algunos -como el citado Augustus De Morgan- que sostenían que una mujer nunca podrá pensar como un hombre.

Ada Lovelace: Mujeres de la Ciencia en EL PAÍS

GRAFFITIS POR LA IGUALDAD

Hyuro, «Reciprocidad».- Guillermo de la Madrid (MSAP)

La lucha por la igualdad es larga y resulta muy difícil conseguir que las personas se lleguen a concienciar del todo. El arte urbano es una alternativa muy eficaz para llegar de una manera rápida a la gente de a pie. Por eso, numerosos artistas callejeros se han unido y han mostrado en diferentes ciudades su arte reivindicativo.

MANUELA MALASAÑA: HEROÍNA DEL 2 DE MAYO

Manuela Malasaña fue el claro ejemplo de la dura resistencia que la ciudadanía madrileña  mantuvo ante la invasión francesa del 2 de mayo de 1808.

El 2 de mayo es fiesta regional y un hito importante para la Comunidad de Madrid. Se celebra la efeméride de un acontecimiento que tuvo lugar en 1808: el comienzo del levantamiento popular de los españoles contra la invasión de Napoléon Bonaparte. Este día cambió la historia de España, pero la importancia de su celebración reside, sobre todo, en que desde entonces, los españoles dejarán de ser súbditos de un Rey para ser reconocidos como ciudadanos con plenos derechos de una nación, ciudadanos con voz y voto que ante la ausencia de sus reyes decidieron levantarse en armas contra los franceses.

3 de mayo en Madrid o Los fusilamientos

Francisco de Goya (1814) – Óleo sobre lienzo. Museo Nacional Del Prado

Cualquiera que haya visitado el Museo del Prado habrá visto este cuadro donde Goya reflejó perfectamente las consecuencias del levantamiento a través de sus pinceles, pues el 3 de mayo esos ciudadanos que luchaban por sus derechos e independencia, serían fusilados por las tropas de Napoleón. Con este óleo, Goya intentó mostrar los rostros de los españoles a punto de ser fusilados, les dio todo el protagonismo que se merecían, mientras que dejó a los franceses ocultando sus caras, en el anonimato.

Cumpliendo con el deseo de Goya, me gustaría darle nombre a uno de esos héroes, o mejor dicho, heroínas, que luchó hasta la muerte por defender su nación: Manuela Malasaña.

Malasaña enseguida nos traslada a uno de los Barrios más animados de Madrid, a los orígenes de la movida madrileña, un barrio lleno de vida, día y noche a causa de la gran afluencia de bares auténticos, curiosos restaurantes, discotecas, pubs y lo más importante, gente de espíritu joven.

En un principio este barrio se llamaría Barrio Maravillas, a causa de la existencia de un convento de monjas carmelitas que llevaba el mismo nombre, pues las monjas descubren entre unas flores, llamadas maravillas, una talla del niño Jesús que colocaron cerca de la imagen de la Virgen. Este convento tuvo una participación importantísima en el cuidado y curación de los heridos de guerra. Lo que queda de este convento es la Iglesia de los Santos Justo y Pastor, también conocida como la Iglesia de las Maravillas, contruida en 1626.

Pasear por las calles de este barrio es pasearse por la trágica historia que vivió Madrid a principios del siglo XIX, pues sus nombres nos recuerdan el Dos de Mayo, los héroes Daoíz y Velarde y a Manuela Malasaña, calle que a su vez dio nombre a este barrio desde 1980.

 

Pero  … ¿quién fue Manuela Malasaña?

La historia de esta joven costurera se encuentra entre la leyenda y la realidad. Es una de las mujeres protagonistas del levantamiento del 2 de mayo, que dio su vida por España cuando los franceses se la arrebataron con apenas 15 años.

Madrileña de nacimiento, aunque de ascencencia francesa por su abuelo, era hija del panadero Jean Malesangne y su esposa María Oñoro. Los españoles cambiarían la pronunciación de su apellido por el de Malasaña. Ellos vivían en el Barrio Maravillas y el obrador del padre se encontraba a escasos metros de la actual Plaza del Dos de Mayo, donde en tiempos de la Guerra de Independencia se encontraba el Cuartel de Monteleón. Pero a pesar de sus orígenes galos, el corazón de la familia Malasaña ya era madrileño, por lo que acudieron a luchar heroicamente junto a Luis Daoíz y Pedro Velarde. Precisamente fue su origen francés lo que le empujó de alguna manera a demostrar su españolidad.

Existen diferentes versiones sobre la participación de Manolita en el levantamiento. La primera nos cuenta que se jugaría la vida mientras ayudaba a su padre, que se encontraba en el cuartel, desde el cercano balcón de su casa en la calle San Andrés, dándole pólvora y armamento. Un trabucazo la alcanzaría dándole muerte y su padre, ante su cadáver, continuaría con la defensa del cuartel. Esta es la versión elegida por los artistas para honrar la memoria de la heroína y proporcionar dramatismo a su historia.

Malasaña y su hija se baten contra los franceses en una de las calles que bajan del parque a la de San Bernardo.

Dos de mayo de 1808. (1887) Óleo sobre lienzo

Eugenio Álvarez Dumont, depósito Museo de Zaragoza

El artista Eugenio Álvarez Dumont representó una escena en la que vemos cómo Juan Malasaña está dando muerte al soldado francés que había matado a su hija que aún yace en el suelo. La escena tiene lugar en la esquina actual de la calle Daoíz con San Bernardo.

También el escultor Antonio Moltó y Llunch plasmó la misma imagen en terracota, que se puede visitar en el Museo de la Historia de Madrid.

Manuela Malasaña a los pies de su padre ( 1880), Antonio Moltó y Llunch, terracota.

Museo de la Historia de Madrid

Sin embargo, esta teoría fue desmentida cuando se comprobó por su certificado de defunción, que el padre de Manuela murió antes que ella, que durante el levantamiento era una niña huérfana de padre. Ello da lugar a la segunda versión de su muerte, la más popular y extendida que apunta a que Manuela permaneció encerrada junto a sus compañeras costureras en el taller, hasta que pararon los disparos aquel 2 de mayo. Fue al volver a su casa, cuando unos soldados franceses quisieron abusar de ella y que fueron sus tijeras las que le sirvieron para defenderse de aquella violación que finalmente pagó con su vida y que no sucedería el 2 de mayo, sino al día siguiente.

Sus restos fueron enterrados en el cementerio del Hospital de la Buena Dicha, lugar en el que también se dedicaban a curar a los heridos de guerra, donde en su lugar hoy encontramos la iglesia de la Buena Dicha, por lo que no sabémos exactamente dónde descansa Manuela Malasaña. Lo que sí se sabe es que su cuerpo quedó registrado como el número 74 entre las 409 víctimas de aquel día.

Sea cual sea la forma en que murió, si como defensora de Monteleón o como víctima inocente, su trágica e injusta muerte dejó una gran huella en los vecinos del barrio de Maravillas, que como forma de homenaje a esta heroica mujer, hoy lleva su nombre.

Es un personaje que representa por su juventud la inocencia de aquellas víctimas, la heroicidad de los ciudadanos, pues no era más que una costurera, y lo más importante, el reconocimiento al papel de las mujeres en aquella sublevación.