Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner

La teoría de Gardner añade complejidad a la definición de superdotación ya que la inteligencia no es vista como una concepción unitaria que agrupa diferentes capacidades específicas, sino como un conjunto de inteligencias múltiples, distintas e independientes.

Gardner define la inteligencia como la capacidad de resolver problemas o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas. Así pues, hay varios tipos de inteligencia según los diferentes campos de expresión existentes: intelectuales, artísticos, físicos o sociales:

· Inteligencia lingüística-verbal: capacidad de emplear de manera eficaz las palabras, manipulando la estructura o sintaxis del lenguaje, la fonética, la semántica y sus dimensiones prácticas. Está más desarrollada en los individuos a los que les encanta redactar historias, leer, jugar con rimas, trabalenguas y en los que aprenden con facilidad otros idiomas.

· Inteligencia física-kinestésica: es la habilidad de utilizar el propio cuerpo para expresar ideas y sentimientos, y sus particularidades de coordinación, equilibrio, destreza, fuerza, flexibilidad y velocidad, así como psicomotrices y táctiles. Se aprecia en los individuos que destacan en actividades deportivas, danza, expresión corporal y trabajos de construcciones utilizando diversidad de materiales. También se aprecia en aquellos que son hábiles en la ejecución de instrumentos musicales.

· Inteligencia lógico-matemática: es la capacidad de manejar números, relaciones y patrones lógicos de manera eficaz, así como otras funciones y abstracciones de este tipo. Los individuos que la han desarrollado analizan con facilidad planteamientos matemáticos y problemas. Se acercan a los cálculos numéricos, estadísticas y presupuestos, con entusiasmo.

· Inteligencia espacial: es la habilidad de apreciar con certeza la imagen visual y espacial, de representarse gráficamente las ideas, el color, la línea, la forma, la figura,  en aquellos individuos que estudian mejor a partir de gráficos, Entienden muy bien planos, croquis y mapas.

· Inteligencia musical: es la capacidad de percibir, distinguir, transformar y expresar el ritmo, timbre y tono de los sonidos musicales. Los individuos que la manifiestan se sienten atraídos por los sonidos de la naturaleza y por todo tipo de melodías. Disfrutan siguiendo el compás con el pie, golpeando o sacudiendo algún objeto rítmicamente.

· Inteligencia interpersonal: es la posibilidad de distinguir y percibir los estados emocionales y signos interpersonales de los demás, y responder de manera efectiva a dichas acciones de forma práctica. La tienen los individuos que disfrutan trabajando en grupo, que son convincentes en sus negociaciones con iguales y mayores, que empatizan con el compañero.

· Inteligencia intrapersonal: es la habilidad de la instrospección, y de actuar consecuentemente sobre la base de este conocimiento, de tener una autoimagen acertada, y capacidad de autodisciplina, comprensión y amor propio. La manifiestan los individuos que son reflexivos, de razonamiento acertado y suelen resultar consejeros de sus iguales.

Si bien hasta ahora se ha considerado la existencia de estas siete inteligencias, Gardner en su libro “La inteligencia reformulada. Las inteligencias múltiples en el siglo XXI” indica la posible existencia de tres inteligencias más las cuales están en proceso de definición exacta pero que por su incidencia en el mundo actual  se exponen a continuación:

· Inteligencia naturalista: es la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales o plantas. Tanto del ambiente urbano como suburbano o rural. Incluye las habilidades de observación, experimentación, cuidado, reflexión y valoración del estado de nuestro entorno.

· Inteligencia espiritual: inquietud por las cuestiones cósmicas o religiosas, el logro de un estado del ser y el efecto de sus acciones en los demás. Abarcaría la capacidad de trascendencia del ser humano, el sentido de lo sagrado o los comportamientos éticos.

· Inteligencia existencial: entendida como el aspecto cognitivo de lo espiritual, la inquietud por las cuestiones “esenciales”, la capacidad de situarse uno mismo en relación con las facetas más extremas del cosmos y con determinadas características existenciales de la condición humana.

La inteligencia existencial se manifiesta en aquellas personas que se preocupan por las cuestiones fundamentales de la vida.

De lo anteriormente expuesto se puede destacar lo siguiente:

– Aunque las capacidades cognitivas constituyen una parte esencial, no obstante, la superdotación no es sólo un fenómeno cognitivo (una capacidad intelectual superior a la media es condición necesaria pero no suficiente), sino que se constituye por una interacción de distintas variables (la alta creatividad, la motivación, la perseverancia en la tarea…) y otras relativas a la personalidad, así como factores socioculturales, educativos y familiares que, junto con la suerte, son tan determinantes como la capacidad intelectual para el desarrollo y manifestación de la supredotación intelectual. La interrelación de estas variables permitirá que las capacidades latentes se manifiesten, se interfieran o complementen para que ese potencial llegue a desarrollarse.

– Los alumnos con altas capacidades intelectuales no pueden incluirse en un grupo homogéneo. Dentro de la heterogeneidad que demuestran se debe tener en cuenta que su evolución intelectual se produce de forma más rápida que otros aspectos de su personalidad, pudiendo generar desajustes o disincronías (Terrassier, 1985, 1993), tanto de tipo interno (psicomotricidad, lenguaje, afectividad), como de tipo externo o de adaptación a su entorno (escuela, familia,amigos).

Según lo que se acaba de exponer, la superdotación es un concepto multidimensional y evolutivo que se proyecta de diferentes formas y en distintos niveles según los individuos, las circunstancias y el momento de que se trate. No es algo estático, evoluciona a lo largo del desarrollo de la persona como resultado de la interacción entre su capacidad innata y el apoyo ambiental (educativo, familiar y social) adecuado o no que reciba; la superdotación intelectual en la infancia es una “probabilidad” de la productividad adulta.

Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, es necesario considerar que en este alumnado se pueden encontrar, entre otros, los siguientes perfiles:

– Aquellos estudiantes que presentan en general un alto potencial intelectual, buen rendimiento y pronóstico escolar y considerable equilibrio emocional, aunque pueden mostrar algunas disincronías no excesivamente significativas.

– Aquellos alumnos que presenten alto potencial intelectual pero bajo rendimiento académico, fracaso en actividades escolares regladas y que pueden o no manifestarlas en las actividades no regladas, así como la observación de disincronías muy significativas (internas/externas) en uno o varios aspectos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *