Calamina, no colamina

La calamina es un metal, fruto de juntar zinc, plomo y estaño, en distintas proporciones. Dependiendo de los porcentajes de cada uno de éstos, puede salir una mejor o peor calidad de calamina, pero siempre será calamina, es decir un material metálico, poco noble, barato y quebradizo dependiendo de las aplicaciones. Fue empleado en tiempos de escasez de materiales. Es quebradizo, poroso, blando y su color se va mudando y oscureciendo. Con el tiempo, se degrada y hasta a veces se descompone.

La colamina, sin embargo, es un tipo de plástico.