72 Kilos

Una propuesta para reflexionar

Un profesor del departamento de Matemáticas, Ricardo A.S. (de esos buenos, buenos), me regaló al final de este pasado curso escolar (20/21) dos libros del ilustrador cuyo nombre artístico es, precisamente, éste: 72Kilos. Lo puedes encontrar en Instagram y en Twitter así también, @72kilos.

Y me han encantado sus trabajos. Me gustaría llevarlos al aula y trabajar a partir de ellos sobre muy, muy variados temas.

Aquí te dejo la lectura de una entrevista que hizo con Cultura Inquieta:

https://culturainquieta.com/es/arte/ilustracion/item/16871-las-geniales-ilustraciones-del-bilbaino-72-kilos-nos-hacen-superarnos.html

Hoy te propongo que echemos un vistazo a estas cuatro viñetas que he sacado de uno de los dos ejemplares y pienses sobre ellas.

Nota para el profesorado: podemos repartir el alumnado en grupos y adjudicarle a cada grupo una imagen sobre la que indagar.

Dos preguntas sobre cada una:

  1. ¿Cuál es el tema de esta ilustración? Responde con dos palabras (un sintagma nominal, no te enrolles…).
  2. ¿Hacia dónde me lleva a mí? (¿Qué está queriendo decir el autor?, ¿cuál es mi postura sobre ello?, es más, ¿tengo una postura sobre ello?).

Si te resulta difícil sacar algo en claro de lo que te sugieren las ilustraciones, podemos emplear en clase la siguiente rutina de pensamiento que hemos explicado ya en alguna que otra entrada anterior:

Consiste en lo siguiente: vas a escribir tres pósits. Luego los colocaremos los tres en la pizarra, en la columna correspondiente. Habrá tres columnas: «Veo», «Pienso» y «Me pregunto».

En el primer pósit: mira la ilustración y describe lo que ves.

En el segundo pósit: reflexiona y explica lo que piensas de ella.

En el tercer pósit: ¿te sugiere la ilustración alguna pregunta? Formúlala por escrito.

Ahora, los iremos pegando, según acabemos, en la pizarra.

Después, haremos una lectura de las aportaciones. Será como una especie de lluvia de ideas.

Me doy por satisfecha si hoy te vas de clase teniendo un poco más claro qué piensas sobre alguno de estos temas… O también habiéndote generado más dudas sobre ellos.

¿Quieres aprobar o mejorar tus notas?

Yo fui una buena estudiante (ojo, no excelente, si el criterio son las notas que siempre obtuve, pero sí medianamente buena).

Creo que, de hecho, sigo siéndolo. Voy ansiosa por el mundo, buscando que alguien me dé clases de algo… ¡de cualquier cosa! Me encanta aprender y ― reconozco que soy rara, rara… ― me gustaba estudiar. Bueno, a veces me agobiaba un poco y tal, pero en general no era una vida de sufrimiento, frustración y desesperanza, sino de victorias y de orgullo. Quizás porque para mi padre y mi madre era importante y, así, yo no los decepcionaba; o tal vez porque realmente todo lo que dábamos en clase me resultaba por lo menos un poco interesante. Siempre encontraba algún hilo del que tirar y que despertaba mi curiosidad. Hasta la Física, materia en la que suspendí uno de los pocos exámenes de mi vida, me desafiaba con sus camiones de bomberos que echaban agua a no sé qué distancia… Malditas parábolas. ¡Pero vencí!

Y así, todo.

Por eso, me siento tan intrigada por toda la gran cantidad de estudiantes que suspenden. En especial, mi asignatura, cuyo porcentaje de alumnado que suspende suele coincidir, más o menos, con materias como Matemáticas, Inglés y Física.

¿Por qué sucede? ¿No estudian? ¿No lo encuentran interesante? ¿Y por qué? ¿Qué es lo que les interesa entonces? ¿Necesitan ayuda? ¿Prestan la suficiente atención en clase? ¿Se esfuerzan? ¿Escogen en qué esforzarse? ¿Y en qué se esfuerzan? ¿Estudian realmente en casa, como dicen cuando les pregunto? ¿O no estudian? ¿Saben estudiar? ¿Qué es lo que les cuesta: sentarse?

Sí, sentarse a estudiar es realmente un acto de control importante de la voluntad propia. Y ser capaz de ello explica mucho de un@ mism@.

Está claro que el sistema educativo español tiene enormes carencias y mucho por reformar (sobre todo si a estas reformas alguien le pone de verdad cabeza y sentido común). Estoy completamente de acuerdo con las opciones de homeschooling, en todas sus variantes. Sobre todo si tienes la suerte de que tu familia apueste por ti, por tu educación, y supediten a ésta todo lo demás. ¿Has visto Captain Fantastic? Te invito a hacerlo.

No obstante, como no tod@s (mejor: «como la enorme mayoría no…») tenemos una familia dispuesta a esto o con posibilidades (culturales, económicas, temporales…) para ello: yo apuesto y creo firmemente en la educación pública de calidad.

A veces, sueño con poder transformarme en el Virgilio de es@s alumn@s y lograr guiarles por todo esos mundos interminables del conocimiento que a mí me parece tan atractivos.

Me encantaría, además, escucharte: si tienes problemas de estudio, si quieres encontrar respuestas a por qué te sucede, si deseas pedir ayuda, si sólo te apetece contarme cuáles crees que son tus dificultades… Así que, si te apetece que te eche una mano, aquí estoy. Recuerda que en el centro también tienes al orientador (/a, el nuestro es este año un orientador) para ello.

Por lo pronto, vamos a ver un vídeo que me parece sumamente recomendable sobre técnicas de estudio.

En él, José Antonio Lucero, el profesor que lo realiza, edita y publica en su canal, La cuna de Halicarnaso, lo explica a las mil maravillas.

Puedes también rebuscar un poco en el canal: es excepcional. A mí me encanta. Espero sus vídeos como los de mis booktubers preferidas.

Las técnicas que explica en esta ocasión son las de reconocimiento de ideas clave, elaboración de un resumen y de un esquema.

¡Aplícate el cuento!

Y ahora practicaremos lo aprendido.

¿Sabes cómo? Pues vamos a sacar cualquier materia de la que tengamos próximamente un examen, una prueba o algún tipo de exposición (oral o escrita) que realizar. Y vamos a poner en práctica los consejos que se dan.

Yo deseo… ¿ser feliz?

¿Alguna vez has deseado ser feliz?

Creo que es un deseo muy común. Suele salir en clase muy a menudo cuando abordamos todo tipo de temas. Sobre todo en tutoría.

Vamos a mirar una ilustración. Su autor es Alexis Díaz.

Vamos ahora a realizar una actividad. Se trata de una «rutina de pensamiento» (en el mundo de la docencia están muy de moda. Tú no hagas mucho caso… Sólo intenta hacerlo lo mejor que puedas).

Consiste en lo siguiente: vas a escribir tres pósits. Luego los colocaremos los tres en la pizarra, en la columna correspondiente. Habrá tres columnas: «Veo», «Pienso» y «Me pregunto».

En el primer pósit: mira la ilustración y describe lo que ves.

En el segundo pósit: reflexiona y explica lo que piensas de ella.

En el tercer pósit: ¿te sugiere la ilustración alguna pregunta? Formúlala por escrito.

Ahora, los iremos pegando, según acabemos, en la pizarra.

Después, haremos una lectura de las aportaciones. Será como una especie de lluvia de ideas.

Concluiremos formulándonos las siguientes preguntas:

¿Qué es la felicidad? ¿Y la infelicidad? ¿Es la felicidad o la infelicidad lo mismo para todo el mundo?¿Siempre que no somos felices somos infelices? ¿Qué es la resiliencia?

¿Crees que tu instituto puede ser un lugar equilibrado?

Como ya he comentado en una entrada anterior, me estoy leyendo Creatividad S.A., de Ed Catmull. Es socio fundador de PIXAR, un estudio cinematográfico muy importante que se dedica al cine de animación por ordenador (Buscando a Nemo, Toy Story, Del revés, etc.).

Hoy te traigo un tema que me parece interesante para ahondar en el conocimiento que tienes del centro en el que estudias e introducir, además, una idea para el debate en el aula.

Lee primero el texto que he sacado del libro de Catmull:

Más adelante, dice: «En una cultura poco saludable cada grupo cree que si sus objetivos se imponen sobre los objetivos de los demás, la empresa saldrá ganando. En una cultura saludable, todo el mundo reconoce la importancia de equilibrar los deseos contradictorios; quieren que se les escuche pero no tienen por qué salirse con la suya. […] Aunque la idea de equilibrio siempre suena bien, no capta la naturaleza dinámica de lo que realmente significa lograrlo. Nuestra imagen mental del equilibrio está en cierto modo distorsionada porque tendemos a equilibrarlo con la quietud».

«La clave es considerar el conflicto como algo esencial […] el conflicto es saludable, una vía hacia el equilibrio que a largo plazo nos beneficiará a todos».

Evidentemente, Catmull habla de una empresa, la suya. Pero creo que esto se puede extrapolar a nuestro entorno. Podemos entender que en un centro educativo también diversos «grupos» necesitan mantener un equilibrio para llevar una existencia “feliz”.

Por ejemplo, en el IES José Zerpa.

  • El alumnado.
  • El profesorado.
  • Las familias.
  • El personal de administración y servicios.
  • El personal de la cafetería.
  • El equipo directivo.

Pero esto es simplificarlo mucho… Vamos a intentar cuestionarnos qué necesitamos tod@s para coexistir de forma equilibrada:

¿Necesita lo mismo un alumno o alumna de 1º de ESO que un@ de 2º de Bachillerato o un@ de ciclo formativo?

Dentro de los ciclos, ¿un/a alumno/a de Automoción y un/a de Asistencia a la Dirección?

¿Necesita la mismo todo el profesorado? ¿Cuál es la diferencia entre lo ideal para un profe de Inglés, para una de Lengua y para otro de Música?

¿Y el personal de limpieza? ¿Te lo has preguntado? Porque en este centro tienen mucho trabajo…

¿El personal de Secretaría? ¿Y el de conserjería y cafetería? ¿L@s tratas siempre con el respeto que se merecen y tienes en cuenta que ell@s cumplen un servicio, a la vez que esperan algo de ti?

¿Y la persona que se ocupa del mantenimiento, gracias a quien funcionan y se arreglan las cosas…?

¿Y tu padre? ¿Tu madre? ¿Tu familia? ¿Qué desean del centro? ¿Qué es lo que esperan de él? ¿Colaboran de alguna forma?

¿Qué necesitan las Jefas de Estudios? ¿Sabes cuántas hay en el centro? ¿Por qué son tantas?

¿Y el director del centro? ¿A qué dedica la mayor parte de sus esfuerzos?

¿La vicedirectora qué función cumple? ¿Y qué necesita para ejercer esa función de la mejor forma posible?

¿Y tú? ¿Con qué predisposición vienes todos los días a clase? ¿Cuáles son tus objetivos? ¿Sientes que estás tirando de un lado de la cuerda? ¿Y quién está al otro?

¿Qué provecho  deseas sacar del día que estás viviendo?

Vamos a trabajar por grupos y después expondremos nuestras conclusiones.

La gran pregunta que nos plantearemos, por último, de forma individual es: ¿cómo podemos lograr ese gran equilibrio dinámico del que habla el autor del texto?

El enorme valor de la equivocación y la constancia

«A Andrew le gusta decir que la gente necesita equivocarse lo antes posible»

Estoy leyendo Creatividad S.A., de Ed Catmull. Precisamente la cita anterior es de esta obra.

Ed Catmull es uno de los socios fundadores de PIXAR, el gran estudio cinematográfico responsable de títulos tan importantes en la historia de la animación como Buscando a Nemo, Los increíbles, WALL-E, Ratatouille, Toy Story, Monstruos S.A., Up!, Del revés, Bichos: una aventura en miniatura, Coco, Onward y muchas otras de enorme peso en el panorama histórico y actual.

Ahora, lee el siguiente texto:

Lo que me interesa en esta cita de Catmull es precisamente el mensaje de que nada (ningún proyecto, invento, plan, escrito, ilustración, diseño…) surge perfecto. Nada empieza siendo una genialidad. La genialidad lleva mucho trabajo detrás, mucho sudor, mucho esfuerzo, muchos intentos fallidos. Normalmente, la escritora o el escritor de bestseller tiene un grupo de lectores y lectoras 0 y un equipo editorial detrás que le van puliendo los desaciertos. Evidentemente, detrás de los vídeos de youtubers e instragrammers a quienes sigues hay un trabajo de edición de vídeos y de fotos enooooooorme. Detrás de una pirueta genial hay muchas caídas.

Mira el siguiente vídeo, que ilustra perfectamente lo que quiero decir:

Recuérdalo y, cuando falles, cuando recibas una mala nota en Inglés, en Mates, en Lengua…, cuando alguien o tú mism@ te diga(s) que «eso no es lo tuyo», piensa que solo es una equivocación, ni más ni menos. El punto de partida para tu siguiente acierto.

¿Cómo lograr lo que te propones?

Mira esta imagen:

Cuando tienes un reto por delante (aprender las reglas de un juego, ganar una carrera, bajar una marca, llegar a un nivel superior, entender un problema matemático que te parece difícil…), ¿cuál es la actitud que te hará lograr lo que te propones?

¡No tires la toalla al primer fallo, a la primera decepción! Será frustrante, claro. Pero, de hecho, el error está es la base del triunfo. Sólo intentándolo una y otra vez (y animándote a ti mism@ cuando creas que no lo conseguirás), llegarás a tu meta.

Además, está demostrado que cuantos más objetivos alcances, más estará tu cerebro dispuesto a lograr. Es decir, que un éxito atrae al siguiente. ¡Ponte manos a la obra!

Decide tú

Fuente: https://www.reddit.com/r/Pareidolia/comments/h9pexp/the_cotton_ball_tree_is_not_real_it_cant_hurt_you/

Dicen de mí que soy un árbol pretencioso, que tengo pájaros en la cabeza y que nunca llegaré tan alto, tan lejos, como quiero.

Me cuentan que nací nube, pero yo sé que corre savia por mis venas. Debo, según dicta mi naturaleza, flotar en el espacio, dejarme llevar de un lado a otro y nunca poner mis pies en la tierra.

Pero yo sé lo que soy: no lo que me repiten. Soy lo que siento, pienso y deseo. Y ahora me atreveré a ser valiente para vivirme, porque ser valiente también se aprende.

¿Y tú? ¿Cómo te han dicho que eres? ¿Y quién quieres ser?