¿CÓMO ESTIMULAR EN CASA EL APRENDIZAJE DE LA LECTO-ESCRITURA?

Para que exista el mismo enfoque educativo, es necesario que haya una coordinación con la escuela, así no confundiremos a los niños/as, y evitaremos agobiarlos con fichas sin sentido para su desarrollo cognitivo y su edad.

En el cole fomentamos un enfoque constructivista que postula que el protagonista de su aprendizaje es el niño, su aprendizaje se construye constantemente, en interacción con el medio ambiente y sus propios conocimientos. Un enfoque educativo respetuoso con las etapas de adquisición del aprendizaje de la lecto- escritura.

Los niños y las niñas de tres, cuatro y cinco años no deben estar todo el día sentados a una mesa, escribiendo y leyendo. La  Educación Infantil posee unas características propias: el juego, la comunicación oral y corporal, la relación afectiva, los hábitos de cuidado personal, etc.

Cada niña y cada niño tienen un desarrollo madurativo propio que tenemos que respetar, y mediante el proceso de aprendizaje de la lectoescritura con el que trabajamos, se favorece el atender a cada uno de los distintos ritmos de desarrollo.

Proponemos trabajar el lenguaje escrito desde los tres años de edad. No sólo es posible, como venimos demostrando en cursos anteriores, sino que los alumnos y las alumnas de Educación Infantil se lo pasan estupendamente y aprenden un montón de cosas interesantes. Para ello,  generamos situaciones donde la escritura y lectura tengan propósitos comunicativos (que los niños sepan cual es el fin de su tarea y que el mismo sea real) y didácticos (hacer que los niños avancen en el conocimiento). Estas situaciones deberán ser contextualizadas y significativas. Por ejemplo, con tres y cuatro años empezar con su propio nombre, el nombre de sus compañeros, títulos y personajes de cuentos, palabras significativas para él o ella…

Debemos estimularles, ofrecerles la posibilidad de acceder al lenguaje escrito, pero no atormentarles, ni clasificarles, ni exigirles a todos unos conocimientos iguales

Los niños y las niñas comprenden que el utilizar la escritura y la lectura sirve para comunicar, para gozar y disfrutar con ella, la rechazan cuando se les impone y se les desmotiva con calificativos negativos.

Según el Ministerio de Educación y Cultura en el Real Decreto 1.630/2006, de 29 de Julio, por el que se establece el currículo de Educación Infantil. En las tres áreas de aprendizajes y sus bloques de contenidos, que señala el MEC en su Real Decreto, la lectoescritura ocupa sólo una pequeña parte a trabajar y desarrollar en Educación Infantil. Y dice:  «Se propiciará el acercamiento de los niños y de las niñas a la lengua escrita como instrumento para expresar, comprender e interpretar la realidad a través de situaciones funcionales de lectura y escritura». No lo olvidemos.

Para comprender como se adquiere el proceso de alfabetización es importante conocer cómo los niños y niñas aprenden, para poder ofrecer actividades y juegos que respeten dichas etapas.

ETAPAS DE  LA LECTO-ESCRITURA:

Las etapas de maduración por las que las niñas y los niños pueden pasar en su proceso de aprendizaje son las siguientes:

Escritura no diferenciada : Con 2 o 3 años. Se caracteriza por una expresión de garabato, continuo o suelto, zig-zags, bucles…Todavía no diferencia el dibujo de la escritura.

Escritura diferenciada: Con 3 y 4 años. Comienzan a diferenciar el dibujo de la escritura. Utilizan una cantidad de letras, números, pseudoletras, sin correspondencia entre lo escrito y lo oral. Si proponen a los niños y niñas de tres años escribir algo sin copiar, puede que escriban así, con pseudoletras… Tantean diversas posibilidades para encontrar esa correspondencia .                Varían la grafía. Varían la cantidad de grafías (palabras largas-cortas).Usan el mismo número de grafías (no tienen repertorio). Modifican el orden de las grafías

Escritura silábica:Con 3 y 4 años. La primera relación oral-escrito que establecen es la de la sílaba. Es la primera unidad oral que son capaces de segmentar. Escriben una grafía para cada golpe de voz o sílaba. Por ejemplo un niño o niña de cuatro años puede escribir OAE PARA ESCRIBIR TOMATE. Reconoce en cada sílaba la vocal.  Debemos respetar esta etapa, no hace falta borrar, ni volver hacerle copiar. De forma respetuosa debemos escribir en mayúscula cómo lo escribimos nosotros, sin olvidarnos de valorar positivamente su esfuerzo y producción.

Tipos de correspondencia silábica: 

– Sin valor sonoro convencional. Para cada sílaba escriben una letra cualquiera. Ej.: A L M para PE  LO  TA

– Con valor sonor convencional. Para cada sílaba escriben una letra que sí está en la sílaba. Puede ser:

. En las vocales. Ej.: E O A para PE  LO  TA

. En las consonantes. Ej.: P T para PA TO.

. En las vocales y en las consonantes. Ej.: P O T para PE  LO  TA.

Escritura silábico-alfabética Con 5 o 6 años se dan cuenta de que la sílaba tiene más de una letra. Al confrontar sus ideas con la escritura convencional descubren que hay más partes, que la escritura va más allá de la sílaba. Ejemplos: A LO para GA TO. Saben que hay dos letras en TO, pero no saben bien cuáles. DOI A para BOI NA. Buscan un valor sonoro próximo (B – D).

Escritura alfabética:Con 6 o 7 años, saben que a cada sonido le corresponde una letra o grafía propia. Escriben textos completos en una lectoescritura convencional como la que usamos en el mundo adulto, ( con faltas de ortografía)

 ORIENTACIONES PARA LAS FAMILIAS

  • Manejar mucha cantidad y variedad de textos:  Cuentos, revistas, propagandas, libros, periódicos, recetas, poesías, carteles de la calle…
  •  Juegos de animación a la lectura
  • Facilitar las iniciativas en las que les pidan material o ayuda para escribir y leer, dibujar, pintar…
  • Leer con nuestros hijos o hijas las producciones que hayan realizado (notas informativas, poesías, trabajos o proyectos,…) valorando siempre positivamente su esfuerzo.
  •  Hablarles muy claro y correctamente.
  • Aceptar las producciones de los niños y niñas como su forma de comunicarse desde el momento lectoescritor en el que se encuentran y no como errores que han cometido.

NO

  • A deberes sin sentido ni funcionalidad. No a cuadernillos  mecánicos, de puntitos, que no hacen pensar ni reflexionar.
  • Las valoraciones negativas, o bajo el punto de vista adulto, de sus producciones escritas.
  • Presionar o a comparar las producciones de los niños y niñas, siempre hay que respetar el proceso natural e individual en el que se encuentran. Cada niño o niña tiene su propio ritmo de desarrollo y aprendizaje. No todos aprendemos a la misma vez ni de la misma manera.
  • Agobiarnos con el aprendizaje de la lectoescritura, y agobiar a nuestros hijos o hijas.

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