Radiofísico hospitalario: FIR

La radiofísica hospitalaria es una especialidad sanitaria que tiene su origen en el uso de las radiaciones en medicina.

Acceso y formación. Para obtener el título de especialista en Radiofísica se ha de realizar un ciclo de formación paralelo al de las demás especialidades sanitarias. Es análogo al MIR que realizan los médicos.

Existe una convocatoria anual de plazas para formación, a las que se accede mediante una oposición de ámbito nacional. El examen es lo único que puntúa, a diferencia de las especialidades médicas en que se valora el expediente académico.

El examen se celebra simultáneamente en distintas localidades en toda España, tanto para los Radiofísicos como para todas las especialidades de Medicina, Farmacia, Química, Biología y Psicología y dura 5 horas. Una vez superado el examen el residente tendrá un periodo de formación de tres años.

Campo de acción:

Radioterapia: El radiofísico es el responsable del cálculo de tiempos de tratamiento, diseño de las técnicas de tratamiento y determinación de la distribución de la energía impartida en el interior de los pacientes oncológicos

Diagnóstico por imagen (Radiodiagnóstico y Medicina Nuclear): La labor del radiofísico está relacionada con el control de calidad de todo el equipamiento y análisis de la calidad técnica de imágenes, de los datos numéricos y de las exploraciones.

Protección radiológica: Abarca el control de la radiación que reciben tanto los trabajadores como el público general de un hospital En la práctica incluye realizar controles de irradiación y contaminación, la gestión de los residuos radiactivos, calcular los blindajes necesarios en las instalaciones radiactivas, revisar el control dosimétrico del hospital, etc.

Más información: Sociedad Española de Física Médica

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