El 16 de febrero se desarrolló la segunda sesión del curso “La incorporación del silbo gomero al aula” en el marco de la actividad educativa “Menudos silbadores”, organizada por el Programa Enseñas del Servicio de Innovación Educativa en colaboración con el CEP La Gomera.
Todas las sesiones del curso corren a cargo de Francisco Javier Correa Magadalena, coordinador del Proyecto de Silbo Gomero. Esta segunda sesión tenía por título: “El arte de hablar silbando”.

La formación impartida por Francisco J. Correa Magadalena, coordinador del Proyecto de Silbo de La Gomera (CEP La Gomera), contó con una breve intervención inicial de Rogelio Botanz. Músico y docente jubilado, tuvo un papel activo en el proceso que se abrió hace ya más de dos décadas para implantar y extender el aprendizaje del silbo gomero en el sistema educativo canario. Aparte de hacer un repaso a sus inicios sobre la práctica docente y el trabajo impulsado durante su etapa como coordinador del extinto Programa de Contenidos Canarios, explicó su experiencia como docente y el proceso de enseñanza del silbo gomero. Para ello, destacó la colaboración de la directiva de su centro, el CEIP Acentejo, y cómo el trabajo en torno al silbo gomero se convirtió en un proyecto educativo de ese centro. Además, se refirió a la participación de su alumnado en los concursos anuales que se celebraran en La Gomera y se refirió a la importancia de entusiasmar al profesorado para aprender el silbo gomero e incluirlo en el proceso de enseñanza-aprendizaje.

A continuación, Francisco J. Correa Magdalena realizó una práctica con el profesorado matriculado en el curso a partir de una palabra y frases silbadas y escuchadas en parejas.
Posteriormente, abordó el proceso de incorporación del silbo gomero al aula desde los orígenes, recordando, por ejemplo, la labor de maestros silbadores como fueron Teodoro Mesa, Juan Melián, Isidro Ortiz y Lino Rodríguez. Repasó toda la normativa vigente, en especial la referida al curriclum y su concreción para Lengua Castellana y Literatura, tratando también las labores que desempeñan las personas que ejercen como monitores y monitoras de silbo gomero.

Según explicó el ponente, el interés por el silbo gomero fue creciendo a la par que la demanda para recibir su enseñanza. También habló sobre el desarrollo y evolución del proceso de enseñanza y, por ejemplo, cómo se ha afrontado la situación generada por la aparición del Covid-19.
Finalmente, continuaron las prácticas del silbo gomero entre las personas matriculadas en el curso y se trató la organización de las sesiones virtuales que se celebrarán a partir de esta próxima semana entre los distintos grupos de centros educativos de Canarias.



