Carmen Rivero López

1935-2021

Texto: CEIP Hoya Andrea

Carmen Rivero López es mujer, madre, abuela y escritora Canaria. Así es como se definía ella.

Su infancia la pasó entre su Teror natal y en San Bartolomé de Tirajana, en el pueblo de Tunte, donde disfrutaba de los calurosos veranos con su abuela materna.

Nació en el mes de enero de 1935. Estudió Educación Primaria, donde demostró desde muy temprana edad que le apasionaba el mundo de las letras, aprendiendo a leer a los cuatro años. Siguió con sus Estudios Superiores finalizando con Matrícula de Honor.
Esa Matrícula de Honor le permitiría acceder a Estudios Universitarios, pero la fuerza del destino y el miedo paterno, hicieron que su vida tomara un curso diferente.

Volvemos atrás en el tiempo y pensamos que Carmen nació en tiempos difíciles. Ella nace en plena guerra civil, viviendo la consecuente posguerra. Carmen ve partir a muchos familiares en busca de un presente y futuro mejor; muchos huían de la pobreza, en busca de trabajo, otros huían de la dictadura y de las consecuencias de la misma.

Como ya comentamos anteriormente, Carmen mostraba desde edad temprana un gusto especial por las letras. Ella les recuerda a sus hijos e hijas que se sentaba en la trastienda de una tienda de víveres, aceite y vinagre, del Risco de San Nicolás, a leer los periódicos y revistas con los que envolvían los productos una vez vendidos.

Carmen, al aficionarse a la lectura desde muy pequeña, consiguió una sabiduría y conocimiento, que pudo transmitir a través de su escritura. Aunque no pudo acceder a la Universidad en su juventud, ella demuestra que, como el mismo océano no deja de crecer,
ella tampoco dejó de estudiar, y en su etapa de madurez, retomó sus estudios.

Carmen quería dedicarse a la medicina, pero, aunque no pudo hacerlo, nos atreveríamos a decir que tampoco estuvo muy alejada de su intención, ya que sus poemas nos ayudan a curar, a sanar, a empoderar y nos dan una visión de posible reparación.

Carmen tenía razón en entristecerse al ver partir a familiares y amigos, ya que muchos de ellos no volvieron, perdiéndose el contacto. Otros volvieron con el tiempo, pero seguramente aprendió que la falta de familiares cercanos contribuiría a una parte de esa
reivindicación en sus poemas.

Volvemos a la Carmen niña y recordamos una anécdota, se fabricó su propio teclado para aprender a tocar el piano. Ya podemos entender como su familia directa está llena de genialidad y amor por el arte y la creatividad.

En plena adolescencia conoce al amor de su vida, Leonardo. Leonardo cantaba una canción que ella recordaba con cariño en su ausencia: «Cuando se quiere de veras, como te quiero yo a ti, es imposible mi vida. tan separados vivir, tan separados vivir…»

Junto a Leonardo formaron una gran familia. La adolescente con muchas ideas, se comprometió con su marido, con el sacramento del matrimonio y toda la creencia que ello conlleva. Aquí, podríamos afirmar, tal y como cuentan sus familiares, que Carmen crece en
el ámbito religioso para convertirse en su madurez en, alguien espiritual.

Fruto de ese amor y compromiso, nacen ocho ‘caracteres’, como ella los definía. Nacen cuatro hijos y cuatro hijas, cuyas vivencias cuenta en sus poemas: ‘Para escucharles a todos, ¡cuánta psicología!’. Carmen cuenta en las publicaciones que ella los veía a todos y
a todas diferentes, pero que los entendía.

Carmen no deja de seguir con su lectura y formación autodidacta, aunque tal y como refleja en sus poemas y en su prosa, ella había tomado una decisión tajante de ser madre, esposa y ama de casa.

Cuando Carmen ve a sus hijos e hijas abandonar el hogar, al querer vivir sus vidas y conocer mundo, lo ve como una ruta natural y aunque no dejó de ser guía y nido, aceptó este proceso como proceso vital, siempre pensando que ‘si volvían con alas rotas, la familia sería el bálsamo de cura para sus heridas.’

Mientras Carmen dejaba volar al mundo a su propia descendencia, su familia crecía, sumando doce descendientes de sus hijos e hijas. No podemos obviar que su felicidad también creció.

«Nuestro hogar, mi nido; Mi nido es mi cocina, mi cocina es mi «templo», mi mesa es mi «altar», allí se cuecen confidencias, desavenencias y reconciliaciones, se comparten alegrías y también llantos, se busca consuelo y consejo y yo aprovechando todos estos ingredientes, los sazono con oraciones y hasta mi nieto de dos años añade su granito de amén.»

Carmen a la edad de sesenta años, decide retomar su afición, y escribe en cada rincón de su casa. Plasma una vida como una historia. En sus poemas podemos encontrar una temática muy diversa, sencilla, cercana, costumbrista, en la que leemos y nos hace
sentir que estamos en el ‘altar’ de su cocina y de su ‘nido’.

Carmen Rivero López, mujer, madre, abuela y escritora Canaria fallece el 12 de julio de 2021.

Nos deja un legado maravilloso. Sus poemas llenos de historia, conocimiento, sabiduría, amor y sensibilidad nos demuestran que es parte de una constelación maravillosa de mujeres escritoras, que por circunstancias, escribieron cuando les llegó su momento.
No podemos perdernos esta lectura y esta sabiduría, como ella bien decía: «con unos brazos amorosos que les acogerán, que no pedirán cuentas, no harán recriminaciones, un silencio compartido, les envolverá, encontrarán siempre un plato en la mesa y un lecho donde descansar…»

Los hijos e hijas de Carmen publicaron los dos libros de poemas que ella escribió en su madurez.

OTOÑO. RECUERDOS DE MI VIDA. PUBLICADO EN 2009.

INVIERNO. PUBLICADO EN 2019.

El grupo Tabaiba y Faneroque han musicado muchos de sus poemas. En la actualidad, el grupo Tabaiba tiene un espectáculo músico-teatral: ‘Valbanera’ , en el que se muestran poemas de Carmen Rivero López, madre de dos de los integrantes del grupo.

Recordar que el poema musicado: ‘El Día de los Finaos’ , se destaca dentro de la ‘Red EnSeñas’ de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias como poema que da visibilidad a tradiciones canarias, así como, en 2021 fue guardado en el archivo de documentos digitales de la U.L.P.G.C.

Día de los finaos de Invierno

Día de fianos,

los finaos que recuerdo,

lucecitas encendidas

cada una por un muerto.

En la oscuridad brillaban

como pequeños luceros

mis ojitos las miraban

con un regusto de miedo.

!No te asustes niña mía!

¡Qué son todos nuestros muertos!

Esta noche están en casa

pues bajaron desde el cielo.

Rebelión contra el cállate. Invierno

Para él las mujeres 

eran de poca valía, 

había que enderezarlas 

si del plato se salían. 

¡Para qué sirve estudiar! 

con las cuatro reglas basta, sumar, restar, multiplicar, dividir; a cocinar, a coser, a parir… 

Mejor estén calladitas, 

calladitas están más guapas. La batuta la llevo yo, 

¡Porque lo digo yo! 

¡Y basta!

De las manos de mi padre pasé a las de mi marido, 

aunque más espabilado 

y con mucha diferencia, 

«el machito»que en él había hizo pronto su presencia. 

¿Y tú que sabes de eso? 

Lo mejor es que te calles, Tú, a lo tuyo, a la casa, los hijos… y yo a currar a la calle. 

¿Quieres que ayude en casa? ¿No ves lo cansado que vengo? Eso es cosa de mujeres, 

¿A qué me vienes con eso? Deja que duerma la siesta. 

¿Acaso yo te molesto? 

A pesar de los pesares 

¡Cuánto lo echo de menos! Pues a todo una se acostumbra, hasta a vivir en silencio.

Ahora que él ya me falta 

si me descuido y me duermo, 

en las manos de mis hijos 

sigue el manipuleo. 

Mira mamá, tú tranquila, 

El negocio lo llevo yo, 

yo manejo los dineros, 

tú paséate y diviértete 

y mira la televisión. 

¡Pues no!, ¡No me da la gana! 

¡Ya es hora de que mi vida la manejo yo! Y si me equivoco, ¡Me aguanto! Ya buscaré la solución. 

¿Por qué querrán anularnos? 

¿Es que miedo nos tendrán? 

¡Vete a saber lo que temen! 

Si las riendas tomamos, 

el mundo mejorará.

Hoy a mis años yo pienso 

que mucha culpa 

nosotras tenemos 

al dejarnos doblegar. 

Así nos lo transmitieron 

y ya es hora de acabar. 

Eduquemos a nuestros hijos 

en un plano de igualdad, 

con respeto para todos 

nada de superioridad. 

Mis pensamientos. Otoño.

«Como gaviotas que vuelan Cada día sin querer 

libres sobre el mar, nuevos eslabones 

así son mis pensamientos, añadía 

nadie los puede apresar. yo misma creaba 

Entre barrotes mi cárcel, 

siempre me sentí. no le buscaba salida. 

Libre de ellos Estos son los barrotes 

me quise ver, de los que quiero escapar, 

me atenazaban las cadenas, la monotonía me oprime, 

difíciles de romper. me aburre la vulgaridad, 

la rutina me enloquece. 

¡Necesito libertad! 

«Escribe poemas sencillos que pueden ser llevados al aula»

«Una mujer sencilla que se empoderó con el paso de los años, así lo demuestra en alguno de sus poemas en el que reivindica la libertad»

«Trabaja la ecología, el cambio climático y pide el esfuerzo común para cuidar de nuestra preciosa isla»

«Tomó una decisión tajante de cuidar de su familia, de ser centro de encuentro y nido, pero nunca olvidó su afán por aprender y su rol de mujer lectora»

«Su creencia religiosa pudo fluctuar, su espiritualidad se mantuvo»

«El poema dedicado al Día de los Finaos es una reivindicación a la tradición»

«Valbanera sigue siendo un recordatorio. de un pasado que sigue siendo presente en nuestras islas»

«Carmen empezó a escribir a los 60 años de edad, pero escribe de su pasado, presente y futuro»

«Carmen escribe sobre su familia, su vida, su isla, sus espacios de encuentro, tradiciones y además, nos invita a continuar con esas tradiciones, a no perderlas en el tiempo»

«Carmen habla de la pérdida, por luto, por demandas de la vida, por necesidad»

«Carmen era una mujer sabia que se ayudó a sí misma, de pequeña con la lectura, de adolescente con sus ojos y la lectura y en su madurez con sus ojos, con la lectura y con sus poemas «

**Recogimos todos estos testimonios en las entrevistas realizadas a la familia de Carmen Rivero López, que tan amablemente nos recibió, dentro y fuera del centro educativo. Sentimos un profundo agradecimiento por compartirnos esa sabiduría y dejarnos dar visibilidad a su obra.

Con los poemas de Carmen Rivero López nos preparamos para crear nuestras gafas violetas y empezar a trabajar el respeto y la igualdad como valores de primer orden.

Carmen lidera una bandera de empoderamiento femenino, señala con contundencia roles y estereotipos sexistas, así como, la desigualdad de género.

Sus poemas nos ayudan a sensibilizar, contrastar cambios sociales y acompañar al alumnado para que descubra, debata y señale aspectos encaminados a superar las desigualdades que una hija, mujer, madre, abuela y escritora,… descubre con el paso de su vida.

Destacamos los siguientes poemas y algunas de sus estrofas:

‘Mis pensamientos’: Entre barrotes ‘Rebelión contra el cállate’: ¡Pues no! ¡No me da la gana!
siempre me sentí. ¡Ya es hora de que mi vida la … maneje yo!
¡Necesito libertad! …

‘¿Vejez?’: Cuando despectivamente ‘La mujer en el campo canario’: Aquellas mujeres,
¡vieja! mujeres de campo, me lo dijiste ayer, …
aún a tu pesar mi hijo, Aprovechaba la fresca sentí llegar la vejez. y la ropa lavaba

… …

‘La cocina de mamá’: En los tiempos de siembra

… el hombro arrimaba
Y yo, sirviendo a la mesa, …
un plato tras otro plato, Ya por la tarde
adivinando los gustos algo descansada,
y a todos contentando remendaba y zurcía,
… o calentaba los hierros
‘Mi muñeca de trapo’: con los que planchaba.

La otra tarde …
contemplaba a mi nieta,
con sus amigas
jugar a las muñecas.

En el día a día de nuestros centros educativos se siguen produciendo situaciones conflictivas y discriminatorias que debemos aprender a identificar. Las discriminaciones y desigualdades se basan, en muchas ocasiones, por tener una visión de las cosas, del mundo, desde una mirada única y omnipotente. Cuando leemos los textos de Carmen, ella nos recuerda, que el silencio no es la clave y que ¡ya basta!.

Con los poemas ‘Mis pensamientos’ y «La cocina de mamá’

descubrimos acciones cotidianas y pensamientos estereotipados de las que ella se siente prisionera y de las desea escapar. Ese pensamiento de cumplir con la norma establecida de ser cuidadora y ama de casa, nos puede ayudar a establecer un diálogo con nuestro alumnado en el que identificaremos la necesidad y el valor de compartir responsabilidades domésticas, así como, la incorporación de las mujeres al mercado laboral.

El poema ‘vejez’ nos revela unos temas muy bonitos para trabajar en las aulas, la aceptación de los cuerpos, del autocuidado, de cuidar el uso del lenguaje, evitando expresiones despectivas, la aceptación del paso del tiempo y creación de relaciones afectivas desde los buenos tratos.

Con ‘Mi muñeca de trapo’ nos vamos directamente a trabajar el proceso de socialización diferencial que limita la libertad de niños y niñas a la hora de jugar y elegir juguetes. Podemos prestar atención al impacto masivo de la publicidad que nos bombardea con un mensaje estereotipado, dicotómico y que establece diferencias económicas.

En los poemas de Carmen Rivero López se reivindica el mundo rural, se da visibilidad a la Mujer Rural, valorando su trabajo, sus logros y aportaciones. Con la temática que nos ofrece este poema, podríamos trabajar en el aula a las mujeres empaquetadoras de tomates, establecer diferencias sobre el mundo rural de antes y de ahora, empoderar también a la mujer del mar, debatir sobre la mano de obra precaria y explotaciones,…

Cuando hablamos de efemérides en el eje de Igualdad, nos vienen a la mente dos fechas señaladas: 25N y 8M. Somos conscientes que todos los días son 8M y que la prevención de la violencia contra las mujeres se debe trabajar a diario. Carmen reivindica los patrones de discriminación y subordinación que ciertos entornos sociales y culturales aplicaban y aplican. Su poema ‘Rebelión contra el cállate’ es simplemente maravilloso, podemos trabajar cada verso con un mensaje que provocan un impacto. Un dato a tener en
cuenta es que debemos abordar el tema de ‘la culpa’. En este poema, la mujer se culpa de lo sucedido y esa culpa es un peso social, no personal.

Trabajar la coeducación en los centros educativos, dar visibilidad a esos entornos tóxicos y patriarcales, promover relaciones igualitarias, incentivar en nuestro alumnado la toma de conciencia ante situaciones injustas, apostar por la diversidad, celebrar los cambios y seguir reivindicando otros cambios debe ser nuestra mirada, para la construcción de una sociedad más equitativa y sana.

La educación en el conocimiento, el respeto y la valoración del patrimonio histórico, natural, social y cultural de Canarias nos ayuda a crear entornos escolares más inclusivos y sostenibles. Toda la comunidad educativa se nutre de ese trabajo, profesorado, personal no docente, alumnado y familias, creándose una onda generosa de cuidado mucho más amplia.

En esta temática, Patrimonio, Carmen también lidera una bandera de cuidado al entorno, de respeto a nuestra tierra canaria y de respeto e intención de difundir nuestras tradiciones.

Sus poemas nos ayudan a conocer rincones de nuestras islas: ‘Plaza de Santo Domingo’

‘Arinaga’

‘Calle de los Reyes’

‘En mi ciudad’

‘Recuerdos…Recuerdos’
,…

También nos desvelan historias pasadas de migración: ‘Valbanera’ ‘En recuerdo de mi padre’
,…

La educación patrimonial junto con la investigación de contenidos extraídos de los poemas de Carmen Rivero López crean un recurso didáctico de incalculable valor, ya que el alumnado aprende a contrastar, valorar y difundir el cuidado y respeto de nuestra cultura.

Carmen nos retrata la figura de la mujer y hombre rural en los poemas: ‘La mujer del campo canario’ y ‘Mis abuelos de antaño’. Nos habla desde la nostalgia pero confía en la protección del antiguo sector primario: la agricultura y ganadería.

Leyendo poemas como ‘Día de finaos’

‘Cóctel de Bailes, y ‘La fiesta’ … podemos conocer y valorar tradiciones que se mantienen en los pueblos de nuestras islas. Carmen nos acerca al recuerdo, al llanto, a la risas y también nos habla de los trajes y bailes típicos.

Nuestra autora se preocupa por el cambio climático, por la ecología, por el daño que propios y extraños causamos a nuestro medio natural. En el poema ‘En el incendio de la Cumbre’, llora por nuestro Pinar de Tamadaba pero, también nos muestra la fuerza de la tierra, la fuerza de nuestros pinos y termina el poema con un pensamiento positivo de superación.

Leyendo el poema ‘El gofio’ nos endulza el paladar y nos traslada a una casa cálida donde se siente el calor de las brasas.

En el poema ‘Veranos en el mar y la montaña’

, reconocemos los paisajes, llenándonos de orgullo de tener unas islas fértiles y versátiles. Del sonido del mar y la piel con salitre, nos lleva al sonido de los pájaros y el sonido del agua que corría por las acequias.

El Atlántico aparece en muchos de sus poemas, trayendo y llevando historias personales, familiares,… Los vientos alisios también, como elemento característico. En el poema ‘Alisio’

Carmen describe su paso como el cambio de la agitación a la calma.

El poema ‘Muñeca de trapo’ nos habla de las tradiciones en relación a los juguetes y de la creatividad en su creación, así como, las dificultades económicas que algunas familias tenían y hacían que sus juguetes pasasen de generación en generación. Esta temática nos podría abrir la mirada hacia el consumismo actual y su huella e impacto en el planeta.

La Navidad y Día de Reyes nos acercan la mirada a las familias, los encuentros familiares y la ilusión. No podemos olvidar que muchos de los poemas se los dedica a su familia, a su hogar, a su entorno, y estos poemas nos ayudan a identificar sentimientos, emociones, recuerdos, donde reconocemos aspectos culturales típicos de las familias canarias.