1957

Como gran amante de nuestro folclore y cultura popular, en especial de la Lucha Canaria, ha acumulado una rica trayectoria de participaciones y colaboraciones con los distintos estamentos de nuestro deporte a lo largo de décadas. Es monitora desde 1987, y ha sido mandadora, directiva, federativa, componente de comisiones, presidenta de club, y en estos últimos años (2019-2021) ha presidido, con gran éxito en la gestión, la Comisión MELL (Mujeres en la Lucha), órgano de asesoramiento en igualdad de la FLC.
Ha participado como escritora invitada y ponente, en numerosos encuentros y congresos nacionales e internacionales, ha recibido varios premios literarios y fue nombrada Ciudadana Ilustre de Vista Alegre, en Argentina, Premio 8 de marzo de Santa Cruz de Tenerife en 2017, Premio 8 de marzo de la Federación de Lucha Canaria en 2022, entre otros reconocimientos.
Maestra de escritura creativa y correctora, ha prologado diversas publicaciones poéticas y de cuentos, y ha compilado:
- Microfantabulosas, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2021
- Perdone que no me calle, CCPC, 2017
También ha coordinado, junto con el poeta Antonio Arroyo Silva, la edición de los poemarios:
– Plegar orillas, Centro de la Cultura Popular Canaria, 2020
– Dos huellas en el agua. Centro de la Cultura Popular Canaria, 2022.

- La flor del cactus (con la colaboración y las ilustraciones de la artista plástica Ana Martín), Centro de la Cultura Popular Canaria, 2022
- Talía y su tía María vencen el acoso en la escuela, Bellaterra, 2018
- El sueño de Daniel, Bellaterra, 2018
- Ein Zittern entwaffnet mich, Un estremecimiento me desarma, Claudia Gehrke, Berlín, 2016
- La mochila rosa, Bellaterra en 2015
- El rancho de Cris, Bellaterra, 2015
- Ellas tampoco saben por qué, 2013
- Con los pies empapados, Idea, 2011
- Chilajitos , Cíclope Editores, 2008
Premios literarios:
- Accésit del Premio de cuentos de Arona, 2021
- Primer premio del I certamen de cuentos Sábor, 2015
- Accésit del V Premio de poesía Antonia Pérez Alegre, Barcelona, 2010
- Primer premio del concurso de coplas Los Corazones de Tejina, 2005
- Primer premio del III Certamen de Relatos Breves «Mujeres», 2002
- Primer premio del I Certamen de Cartas de Amor del Círculo de Amistad XII de enero, 2000
- Segundo Premio del I Certamen de cuentos eróticos de Los Realejos
Una semblanza/entrevista suya se recoge en Escritoras en su estudio, (CCPC, 2018)
Textos narrativos suyos aparecen, entre otras, en las siguientes antologías:
- Escritores y escritoras de Canarias, CCPC, 2022
- Cicatrices, Editorial MIC, 2021
- Microfantabulosas, CCPC, 2021
- Literararisches La Palma Lesebuch, Konkursbuch, 2021
- 31 cuentos para octubre, Fundación María Fulmen, 2021
- San Borondón. Un viaje literario, Ediciones Idea, 2020
- Sábor literario, CCPC, 2018
- Perdone que no me calle, CCPC, 2017
- Desnudeces, Laborde Ed., Rosario (Argentina), 2016
- Antología, NACE, 2015
- Escritos a Padrón, Cabildo de Gran Canaria, 2012
- Leer el libro del mundo, Fundación Lecturas del Sur del mundo, 2012
- Corriendo cual cuerdos, Baile del Sol, 2007
- Cartas de amor, CCPC, 2006
- Certamen de relatos breves Mujeres, Ayto, Santa Cruz, 2005
- III Certamen de relatos breves Mujeres, Ayto. Santa Cruz, 2002
Textos suyos que aparecen en antologías poéticas:
- El dulce ron que las embriaga, Beginbook Ediciones, 2022
- Calíope desnuda, Laborde Ed., Rosario (Argentina), 2021
- Voces del orillero mar, NACE, 2018
- Dulcinea Lebt, Herr Quijote, Herstellung Verlag, 2017
- Teneriffa: Wortlandschaften, Puntillo Verlag, 2016
- Vaporul de hârtie, Editura Pim, Iasi, 2016
- Recital poético Luis Natera, NACE, 2015
- Cinco Siete Cinco, Canarias, 2014
- Was wir zu sagen haben, Berlín, 2012
- La llama silenciosa, poetas canarios en El Hierro, Gráficas Atlántica, 2012
- Certamen de poesía Antonia Pérez Alegre, Fundación Espejo, 2010
- Concurso público de poemas y coplas, La Laguna, 2009
Muchos de sus textos, además, aparecen editados en suplementos de publicaciones periódicas, en papel y digitales, y en folletos varios de distinta naturaleza y origen.

𝗟𝗮 𝗯𝗿𝗼𝗻𝗰𝗮
Estos no son sus ojos. Los cambió para no oírme. No me escucha, no escucha nada. Es otra boca la que me habla, otros ojos. Suda. Se quita las gafas, las zarandea, limpiándolas. Su saliva me salpica. Le tiemblan los dibujitos de la camisa. Es horrorosa. Me crezco. Son otros ojos los que gritan. Quiero ir y dice que no. Los gritos. Todos nos escuchan. Los vecinos nos oyen. Las voces descienden por el hueco de la escalera como espectros que golpean las puertas de las otras viviendas. Quién le comprará esa ropa miserable. Y me dice que no. Siempre me pareció un turista despistado y ahora ladra como un perrillo de la pradera con pretensiones de oso. Está fuera de sí. Los ojos se le van a saltar, más viejos, más cansados siguen diciendo que no, que no puede ser. Yo quiero ir, él quiere escapar, que pase el tiempo y el lunes todo vuelva a su sitio. Pero ya nada será igual porque mis ojos también son otros.
𝗟𝗮 𝗿𝗮𝘁𝗼𝗻𝗲𝗿𝗮
El olor a podrido ascendía por el hueco de la escalera y marchitaba las matas de la azotea, ajadas sin las palabras de amor de Dolores .Se lo dije, resiste unos días; los primeros son los peores, y ya has hecho lo más difícil; aguanta un poco, no lo dejes entrar de nuevo y verás cómo el tiempo sana la herida. Quien hace un cesto, hace un ciento, Lola. Pero lo llamó y ahora no tiene sentido volver sobre lo mismo. El chasquido de la cerradura a su espalda trajo de nuevo el silencio. Entró y se apagaron los ojos de Dolores, y empezó a caérsele el pelo; se oscureció el hogar cuando depositó el bolso en el suelo y miró alrededor inspeccionando su territorio con satisfacción. Y la casa se le encogió a Lola. Un espacio chico, chico y maloliente como nido de ratas.
𝗧arde de cine
La parada de la guagua era una verbena. Risas y fiestas. Piropos a las muchachas que pasaban y saludos grotescos, groserías a los conductores que osaban amonestarnos. Brillantes cabezas de domingo talladas en surcos de espuma. Fijado el pelo. Sueltas las lenguas. Y el aroma dulzón de las vírgenes entre las piernas.Dulces domingos de tabaco y celuloide, novias y cotufas.Largos domingos de tracas de pajas apuradas.Subió el tercero. Delante de mi. Y vi cómo de repente se le contrajo la espalda. Se irguió y selló los labios.Metió el bono en la ranura y se sentó.Se le fueron los ojos al agua y apretó la dignidad entre los dientes, ausente de la algarabía del asiento trasero.Bajó la guardia en el descanso cuando le estalló el último mixto a Pedro en la cara.¿Qué coño le pasa a éste?¿No te acuerdas del hijoputa de su viejo? Conducía la guagua.
Niña con gato
«Soy yo. esa niña pequeña con gato soy yo. La miro desde la puerta. No está Nani, ni Tata, pero soy yo en el patio de Madre Herminia. un día precioso. La luz, las flores, mi sonrisa mofletuda. Sola, con ese tigre manso en brazos a la sombra del macizo, hago un alto a la vuelta de la cacería, un descanso triunfal para posar orgullosa con mi pieza. Sola. Sin miedo. Miro al futuro. Me miro y no reconozco esa madurez que me escudriña, que se asombra del tesón de la inocencia que fue. Tan lejos esa mujer que me observa desde la puerta. Tibio mi gato sobre el peto, suave. lo agarré en la huerta y se dejó. Mi gato amarillo, Sultán. Sola. Y me vuelve la voz de Madre Juana, y su guayaba dulce me inunda la boca. Caña limón y mejorana, zotal y reina luisa aroman la tarde. Sola. Flequillo y coletas, calzón de granjera. La mujer que quise ser.»

Dijo el profesor y crítico literario Jorge Rodríguez Padrón: Cada uno de sus relatos, estampas, semblanzas… es una pieza perfecta. María Gutiérrez construye una prosa que es verdadera poesía, y con una contundencia inusual; sabe dosificar la intensidad de la sintaxis, de modo que sea ella, la oración, la que lleve todo el peso del «asunto». Una habilidad poco común y nada fácil. Y menos, cuando se trata de volverse sobre uno mismo. La narradora no se deja seducir por el tono «dulzón» que nos acosa. Va al fondo de la cuestión en cada historia, para terminar con un giro preciso e imprevisto… Sin decir más de lo que debe, para decir todo lo que hay que decir. Leyendo sus relatos escuchamos su voz, irónica y al tiempo fresca, porque María Gutiérrez anda buscando salidas nuevas a la escritura.
Fabio Carreiro Lago, poeta y escritor, afirma en el prólogo que dedicó a uno de los libros de la autora: Desde un punto de vista técnico, María Gutiérrez destaca sin duda por una disciplina, una precisión y preocupación por el léxico, con un esfuerzo importante por mantener el pulso de la variedad del español hablado en Canarias y trasladarlo al papel, así como por una obsesión con la corrección de los textos que la convierten en una de las narradoras más extraordinarias de su generación. Y […] en sus composiciones de cuidada trama, donde cada palabra está situada con la exactitud de una pequeña obra arquitectónica, María Gutiérrez nos permite transitar desde la dulzura a la ironía, de la crueldad a la amistad, de lo hostil a lo bello […]

María Gutiérrez es una destacada activista por los DDHH, especialmente de las mujeres, las niñas y los niños y gran parte de su obra despliega una mirada sobre el mundo de las mujeres, las situaciones y limitaciones con las que se encuentran por su condición de género. Con gran habilidad narrativa nos ofrece relatos y personajes desde una visión crítica sin caer en maniqueísmo ni tópicos, dejando a las lectoras la tarea de indagar sobre el sentido y que puedan completarlo desde su propio imaginario personal y colectivo.
Es también autora de cuatro álbumes ilustrados en los que se atreve con temáticas nada convencionales y poco abordadas, generando un material didáctico muy útil a la hora de trabajar con niñas y niños y con el alumnado cuestiones delicadas como son los abusos sexuales, la transexualidad, el acoso escolar…, afirmando que es una manera de que los niños y niñas que sufren a causa de estas problemáticas no se sientan solos y puedan dialogar con personas adultas de su confianza.
Dice la estudiosa y feminista Dayana Barrera de la obra de María Gutiérrez: […] Sus textos exhiben orgullosamente la etiqueta de femeninos o feministas y son producidos con una clara intención de influir en su lectorado, de despertarlo a la conciencia feminista.
Prueba de ello es su libro de cuentos Ellas tampoco saben por qué.


