
1995

Aída Gónzalez Rossi nace en el municipio de Granadilla de Abona (Tenerife) en el año 1995. Estudió en el IES Granadilla de Abona, y cuando finalizó el instituto, realizó el Grado de Periodismo en la Universidad de La Laguna (ULL). En 2018, comenzó el Máster Universitario en Estudio de Género y Políticas de Igualdad por la misma universidad. Es una periodista y escritora canaria, y una de las nuevas voces literarias del momento. Asimismo, es autora de cuatro libros de poemas y una novela; entre ellos se encuentra Pueblo yo, La casa del poeta, Deseo y la tierra y Leche condensada, su última publicación. En todas estas obras se refleja el carácter insular de esta escritora novel. Además, es coautora de Nueve dos ocho, junto a María Magdalena Corujo Guerra. Aída comenzó a escribir en su adolescencia, cuando internet era el boom entre adolescentes. Como ella misma ha reflejado en alguna ocasión, y empecé a escribir porque tenía que explicarles mi contorno y mi contexto a las personas con las que hablaba por Internet. Eso me hizo desarrollar una especie de “yo escrito”, “yo discursivo”, que después fui convirtiendo en mi voz poética. Creo que toda mi escritura viene de la adolescencia.
Es presentadora del espacio audiovisual sobre poesía joven canaria ‘Hecho de aire’ de la Biblioteca de Canarias. Ha colaborado en proyectos de difusión cultural como ‘Mujeres Canarias’ de Alegando! Magazine, que ofrece información cultural en forma de entrevistas, artículos, reportajes y reseñas sobre la cultura que se hace en Canarias, cuyo objetivo es ofrecer a la infancia referentes de mujeres que han conformado la cultura canaria y trabajar la igualdad de manera transversal. También ha participado en numerosos encuentros y actividades literarias. Ha publicado poemas en revistas, webs y fanzines, y aparece en las antologías ‘Liberoamericanas: 140 poetas contemporáneas’ (Libero Editorial, 2018), ‘Micasa el mar’ (NACE, 2020) ‘La casa del poeta’ (Trampa Ediciones, 2021) y en la selección ‘#PoetaZetas’ del Instituto Cervantes de Estocolmo, cuya intención es dar visibilidad a la nueva generación de poetas españoles y dar a conocer su trabajo al gran público. Quince autores menores de 30 años leerán cada domingo una de sus composiciones como muestra de su voz poética particular. Aída participó en esta actividad en el 2021, con su poema “nombre una cabeza”.
Rossi también ha dejado huella en el periódico Atlántico Hoy. Hasta hace unos meses, solía publicar una columna o artículo mensual dando su opinión crítica sobre distintos temas, y sobre todo, dándole su toque personal. Igualmente ha publicado en Digo.Palabra.txt, un espacio para difundir entrevistas, reseñas y textos de escritores de todo el mundo donde la literatura busca difundirse utilizando los recursos propios del internet. Y también podemos encontrarla en “Liberoamericanas – 140 poetas contemporáneas”, una analogía que recoge la poética de autoras de diferentes países. O en “La Tribu”, una página web dedicada a publicaciones algo más personales de escritores, donde Rossi ha dejado huella con sus confesiones más íntimas, donde puede ser ella misma.

Poesía
Pueblo yo, publicación de ciento veinte páginas. La autora desarrolla un monólogo interior en el cual se refleja un paisaje y un viaje por el cuerpo de la adolescencia y la juventud. Esta obra se divide en dos partes: “pueblo” y “yo”.
La casa del poeta contiene ciento once poetas de nuestro país, de todos los rincones de la geografía nacional, a partir de fuentes poéticas acompañadas de imágenes. Nuestros hogares nos influencian despertando en nosotros tanto sentimientos como emociones o recuerdos, es decir, evocan la intimidad de nuestro hogar.
Deseo y la tierra. El título, según la escritora, hace referencia al deseo de ser, de existir, de comer, de acercarnos a otro cuerpo o de no hacer nada. El término de la tierra hace referencia al espacio que une a la poeta con el entorno, su mundo, pero la tierra también es el suelo, los desechos del cuerpo. Es un libro integrado por poemas en prosa donde la puntuación desaparece en la mayoría de ellos. Refleja la juventud acorde con los 23 años de Aida Gonzalez Rossi donde habla del bullying que sufrió por ser distinta.
Novela
Nueve dos ocho es una novela escrita junto a María Magdalena Corujo Guerra en la que abordan temas como el amor y como Maria es la joven mexicana protagonista de la obra, busca ser feliz en una ciudad como Nueva York, llena de conflictos y altibajos, intentando en todo momento convertirse en escritora ya que siempre fue su sueño.
Leche condensada trata sobre el fin de la infancia con las redes e Internet como refugio, abordando los complejos que tiene y el abuso sexual que hacen a su persona.

Leche condensada
Leche condensada da visibilidad a todo aquello que nos sobrepasa en el cambio de la infancia a la adolescencia. Aida nos cuenta la historia de una joven avergonzada debido a su físico. Esto se debe a los estereotipos impuestos en la sociedad, que la hacen ver de forma diferente.
“Hoy,sin embargo,se subió sus leggins preferidos,el calambre de pis aún raspándola por dentro, y la luz venía de un lado y descubrió cráteres.Descubrió excavaciones.Durante gran parte de este verano,todo ha estado lleno de huecos.”
Además, intenta escapar del abuso intrafamiliar.
”Justo después de que la abuela salga la venta tras darles de desayunar,la punta del dedo de Moco encaja en el ombligo de Aida: es su funda.Le pide tío,no me lo hagas,se baja la camisa,esconde la cabeza entre las rodillas,siempre intenta hacer como que le da igual…”
Intenta escapar también de la aparición de una orientación sexual, o incluso la forma en la que Internet puede despejar la mente de una adolescente atormentada.
”Se enseñan a fumar la una a la otra. Aunque ninguna sabe, tienen un archivo de imágenes de películas y animes en las que alguien se sienta en el suelo,mira el atardecer desde la punta de la montaña,sorbe como si bebiera agua y suelta sintiendo que participa en la luz haciéndose más chica y pegándosele a todo y cambiando los olores de las cosas.Les preocupa,al principio,que la madre de Yaiza note que le cogieron una caja del escondite…”
Y cada vez se sienten más a gusto en ese estado de felicidad, desconexión y descontrol. Algo que llama bastante la atención es cómo la escritora incluye el videojuego de Pokémon en la lectura, titulando cada capítulo con nombres de ataques de dicho juego, explicados en pies de página.
Blanca Varela (poema narrativo)
“Si yo hubiera elegido sentirme así… si me hubieran preguntado oye cuerpecito tú quieres incendios forestales helicópteros catástrofes… tortugas que vuelan bombillas encendidas lámparas llenas de polvo pasar la lengua… tú quieres hoyos cascadas un gato en la garganta las uñas de un gato negro en la garganta… si lo hubiera elegido si lo hubiera moldeado y si hubiera pellizcado y si hubiera hecho las aristas con mis manos las aristas… si mis manos las mías una foto darle al clic derrumbar el edificio pisar todos los escombros… uno a uno todos los escombros… oye cuerpecito tú quieres rapidez… luces como bombonas besar los libros tener el tacto de los libros en los labios… labios hinchados labios pájaros colillas de tres o cuatro noches… plantas… si hubiera elegido si hubiera pintado si mi piel arañada por mis dedos trazada por mis dedos marcada por mis dedos… si yo hubiera elegido sentirme así… yo derretirme yo… pero oye cuerpecito esto sale de las huertas… y del piche… y de los azulejos… el suelo no me aguanta el suelo es un barranco en el fondo del barranco el agua en la caída todo esto uno a uno los escombros yo… sube es hiedra se agarra a los nudillos y a los hombros y a los muslos se aprieta en los muslos oye… si hubiera elegido pero dentro… y crujiendo… y derretirme… si yo hubiera elegido sentirme así sentarme así roer mis huesos llover tanto rato siempre… pero oye cuerpecito… oye…”
Crees en cosas (poema narrativo)
“Creías en los cocodrilos de las alcantarillas cuando te hacías trenzas y las cortabas en el baño del cole? y en la niña de las peras cuando masticabas chicles y te los pegabas a los zapatos y decías hoy no salgo hoy no puedo no? y en la bola que bajaba cuando la llave de tucuarto el sabor a sangre las tuberías del pueblo dentro de tus brazos dependemos de ti mantén la boca quieta y no grites creías en las ranas del tejado cuando no tenías piel sino unos leggins y hacías la tijera con los dedos quiero rascarme la ansiedad? quiero rascarme puedo ser piscinas de las que te dan alergia cloro en los ojos mirarnos debajo del agua hablo con los perros no saben qué decir yo sí sé lo que quiero cantar y creías en mí ah ese es mi truco digo todo lo que pienso mira pasta de dientes la roca fantasma quedarme encerrada en un ascensor y morirme soy piscinas llenas de gente se hacen pis es un secreto tú crees en los secretos cuando estás sola y tienes costuras y se te ve el corazón? alergia adiós quítame esto de los ojos tu nariz se cierra debajo del agua la belleza es una mosca que quería meterse en la piscina creías en ella cuando pensaba que podía nadar? y en mí? salta ahora cuando esté seca te partirás el cuello cuánto amor necesito para llenarme de sangre entendiste que sería limpio perdona yo nunca dije que quisiera pero entonces quise y creí.”
Y aún así deseo (poema narrativo)
“Dos litros de agua correr hasta la ducha nombrar el glaciar de mi voz. comer lo mismo tres días seguidos es decir comer tres días seguidos y querer del viento el vello. querer delviento el vello y salir de noche y salir de noche a mirar a las muchachas a los ojos (unos ojos no deltodo verdes como las hojas secas de las parras). arrancar las parras y llorar por las parras y querer de la naturaleza una ofensiva. los dedos de la tierra o los dedos de una fábula o mis dedos la humedad dos litros (se queda en los labios es una gota de miel). visitar la calle noelegir la ropa y morir de frío pero colocar la boca en las alcantarillas aspirar el vapor la sangre de quienes viven aquí de la naturaleza una mirada. mirarun hombro recortado en la ventana de la tarde o besar un diafragma en la ventana de la tarde mentirle a la ventana de la tarde no saldremos de aquí con vida. en el último momento escucharte. cerrar los ojos lo oscuro es tu cabeza los destellos los fuegos artificiales son la sima que te nombra. y nombrarte y nombrarte y nombrarte.

“ Aida González Rossi nos arrastra por su primera novela con una prosa poética salvaje, sucia, rebozada en la oralidad y en la narrativa del videojuego, absolutamente única.” Babelio“Aída González Rossi, la belleza de la cochinada” El Mundo“En esta novela incómoda y salvaje Aída González Rossi explora un sufrir inocente que todavía no puede expresarse apropiadamente” El Mundo“Un relato virtuoso cuya base es la mera oralidad, la forma en que se habla en la infancia, y así cuenta una historia que deja en evidencia la suciedad que queda al vivir en una realidad que asfixia.” Infobae“Leer Leche condensada es pasar un rato con la Game Boy, mascando un bubbaloo, o perdiendo el tiempo con el internet, como si guardara un secreto.” Infobae“Y es que, entre otras muchas cosas más, Leche condensada es, ciertamente, una partida de Pokémon. Cada capítulo hace alusión a un ataque o habilidad del videojuego, y así lo explica. Es curioso: pocos días antes de entrevistar a Aida, estuve en la presentación del poemario de Carmen Berasategui, Cosas asombrosas ocurrirán hoy en la que el crítico literario Juan Marqués definió este libro de Carmen, comparándolo con su poemario predecesor, como “la evolución de un Pokémon”. Nunca en mi vida había relacionado a los Pokémon con la literatura y, en cosa de tres días, me lo pusieron delante dos veces.” Victoria Gabaldón
Aída González no es tan solo una escritora que persigue la igualdad solamente por ser mujer. Tiene un Máster en Estudios de Género y Políticas de Igualdad en la Universidad de La Laguna. Ha escrito numerosos poemas y algunos de ellos publicados en concursos de escritura en su universidad en los que el tema principal es la mujer y la igualdad. En sus Redes Sociales, se denomina como periodista y feminista, temas de los que tiene mucho que decir.
En cuanto a su primera novela, Leche condensada, desde el comienzo de la obra demuestra que su protagonista, Aída, muestra diferentes complejos e inseguridades con su cuerpo, con sus piernas, en concreto los muslos, su pelo o su peso. Todo ello parece querer hacernos reflexionar respecto a la discriminación y esteriotipos que sobrevuelan la etapa de la adolescencia.
“Mujeres Canarias” o “Liberoamericanas – 140 poetas contemporáneas son, además, claros ejemplos de su enorme contribución a la igualdad efectiva entre hombres y mujeres.

Canarias está presente en la obra de Aida González Rossi de manera permanente. Si nos centramos en su novela, Leche condensada, comprobamos que esta se desarrolla entre Granadilla, El Médano o Santa Cruz.
Pero Canarias también está presente a través de su variedad dialectal, la mayoría de las veces en su versión más coloquial. Sirva como ejemplo:
“los dientes hincados en los labios”
“luchar contra el calor jediondo”“engrifar en la boca por dentro”“abriéndole el chocho”“las cholas ya marcadas por el sol”“no alteres nada, muchacha”“que me da una fatiga”
