18. El momento de la partida

Puerto de Santa Cruz de Tenerife.

Una ilustrativa instantánea del movimiento marítimo del puerto de Santa Cruz de Tenerife a finales del siglo XIX.

Día 9 de septiembre de 1862. Una sirena anuncia la salida del barco con destino a Cádiz. Suponemos que Don Benito no está en la borda en el momento de la partida, pues no tiene nadie de quien despedirse en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Más bien nos lo imaginamos en el camarote a solas con su pensamiento porque deja en esta su Tierra casi veinte años de niñez, infancia, adolescencia y juventud, y sale de ella ligero de equipaje (apenas algo de ropa u sus libros más queridos), sin familia, ni amigos, ni amores o amoríos.

Pero marcha esperanzado por lo que intuye que le espera en la capital del reino: una gran ciudad llena de lo que él quiere y necesita: teatros donde ver las últimos estrenos dramáticos y escuchar ópera y conciertos musicales; librerías y bibliotecas donde adquirir y poder leer todo lo que su inquietud lectora le demanda; cafés en los que entrar en contacto con las tertulias políticas y literarias; periódicos, editoriales, instituciones como el Ateneo…,  y calles llenas de vida, transitadas de gentes de todas las clases sociales sociales, en las que es posible tomar el pulso político al país con las manifestaciones, algaradas, comitivas, desfiles…

En fin, todo aquello que en poco tiempo encantaría al futuro periodista, crítico musical y político y escritor en ciernes y que lo atrapó para siempre lejos de su tierra canaria, La Tierra de Galdós. [La descripción del viaje de Galdós desde Canarias hasta Madrid la puedes leer cliqueando en el capítulo IV de esta biografía: ¿Dónde vivió?].