10. Alumno interno de Bachillerato del San Agustín

Retrato de Galdós joven hacia 1856. Pastel sobre papel de Nicolás Massieu y Falcón. Biblioteca Nacional. Madrid.

En el curso 1857–1858, a los catorce años empezó sus estudios de Bachillerato en el San Agustín (en este dato sí que existe unanimidad) y tuvo que hacerlo como alumno interno, pues así estaban obligado por el reglamente del centro, que no admitía alumnos externos en esta etapa educativa.

Y aunque Benito llegó precedido de una gran formación como lector («mis primeras lecturas de niño fueron El Quijote y las novelas de Fernández y González y de Dumas»), en el San Agustín continuó su formación intelectual con el estudio de lenguas: latín, francés, inglés; Literatura antigua, española y extranjera; Historia; Dibujo y pintura; Música y Ciencias. Fueron cinco años de trabajo incesante en los que asimilaba con rapidez cuanto leía y estudiaba, pues estaba dotado de una gran memoria.

El internamiento en el San Agustín supuso la primera separación de su familia para el joven Benito, que solo podía volver a casa los domingos por la mañana, siempre que no estuviera penado por algún parte de disciplina en el centro.