6. Ignacio Pérez Galdós (1835-1905)

Ignacio Pérez Galdós.

Ignacio tenía ocho años cuando nació Benito y fue el hermano más cercano, pues coincidió con él en los años de Las Palmas, más tarde como estudiante en Madrid y, finalmente, en Santander cuando fue nombrado capitán general de aquella ciudad y Benito empezaba a pasar allí los veranos.

El 1 de septiembre de 1858 Ignacio ingresó como alumno en la Escuela de Estado Mayor, y de ella salió como teniente en 1862 y marchó a Ultramar. En Cuba alcanzó por méritos de guerra el grado de teniente coronel y contrajo matrimonio con doña María de la Caridad de Ciria. En 1874 volvió a la Península y su nombramiento como gobernador militar de Santander coincidió con los veraneos de Don Benito en esta ciudad norteña.

La importancia del cargo capitán general de Canarias que ostentó hasta su muerte, ocurrida el 29 de noviembre 1905, unida a la leyenda negra atribuida a Galdós, ha contribuido a que mucha gente siga pensando que la calle Pérez Galdós de Las Palmas de Gran Canaria lleva este nombre desde 1883 en honor a Ignacio. Por ello, ya en el siglo XXI, el Ayuntamiento ha tenido que modificar el rótulo de la calle añadiendo la palabra ‘escritor’ ante los apellidos Pérez Galdós.

En sus confesiones al Bachiller Corchuelo, cuando este le pregunta que cuando llegó a Madrid, Don Benito le contesta lo siguiente: «En el 65. [Le falló la memoria al desmemoriado, ya que él llegó a Madrid en el 1862] Entonces mi hermano mayor, Ignacio, que había acabado la carrera de militar, se fue a Cuba y mi familia me mandó aquí con León y Castillo. Repito que fui un mal estudiante de Derecho. Es una profesión que me inspira una antipatía grandísima. En vez de ir a clase me iba a callejear por ahí… Una de mis diversiones favoritas era ver el relevo de la guardia de Palacio… Y la parada militar […]De todos mis profesores, el que me encantaba era Camús, el catedrático de Literatura Latina: a sus lecciones no faltaba nunca».