3. Luchas por la hegemonía del Archipiélago

Foto retrospectiva de la Universidad de La Laguna.

Foto retrospectiva del edificio central de la Universidad de La Laguna visto desde la Cruz de Piedra.

«En aquel ambiente dieciochesco, los padres sentían viva inquietud cuando tenían que enviar a estudiar a sus hijos a la península, entonces tan distante [por el larguísimo viaje de más de dos semanas de duración] y el proyecto de instaurar una Universidad se convirtió bien pronto en un mar revuelto de discordias y luchas. Las Palmas y La Laguna alegaron sus respectivos méritos para que se les concediera la tan deseada Universidad. Por eso, cuando en 1792 se la conceden a La Laguna, la porfía estalla en abierta rivalidad […] y La Laguna y Las Palmas se disputan ahora la hegemonía administrativa en el Archipiélago… nuevamente resuelta a favor de aquella al ser reconocida su Junta Suprema como único órgano de gobierno de la provincia única, a lo que se opuso el Cabildo de Gran Canaria no reconociéndola …» [Texto de Galdós en Canarias]

«Con la regencia de Espartero, en 1840, en Gran Canaria se avivó la esperanza de recuperar para esta isla la capitalidad del Archipiélago, formando una Junta de Gobierno independiente de la de Tenerife y a publicar el Boletín Oficial de la Gran Canaria, el primer periódico oficial de Las Palmas. Efímera fue la alegría porque periódico y Junta desaparecieron en 1841. Nueva Junta de Gobierno reconocería la isla en mayo de 1843 que no tendría más consecuencia que la destitución del gobernador del Castillo del Rey (S. Francisco), Don Sebastián Pérez Macías, el padre de Benito Pérez Galdós.

»La primera y breve división provincial llegará en 1852, y se celebrará con desfiles de carrozas y profusión de “papahuevos”, “nanos” y caballitos de cartón, y la aparición del primer periódico de la isla: El Porvenir de Canarias. Las celebraciones públicas casi empalman con las dedicadas a otro hecho jubiloso en noviembre: el decreto Ley de Puertos Francos para los canarios, que se festejó con bailes en el Gabinete y alborozo y alboroto en las calles de la ciudad.

»En los años 1854 y 1856 hubo nuevos amagos de la consecución de la deseada biprovincialidad, que no llegará a lograr Gran canaria hasta mucho tiempo después, ya en 1927». [Textos de La Tierra de Galdós]

Estos acontecimientos vividos por Galdós desde su nacimiento se reflejan en entrevistas como la que le hizo el Bachiller Corchuelo, que apareció en la revista Por esos mundos, en 1910, bajo el título «Nuestros grandes prestigios: Benito Pérez Galdós» cuando, al preguntarle el periodista que dónde nació, contestó:

[Yo nací] en Las Palmas. ¡Ah!, y diga usted que soy partidario de la división de las Canarias. Cuando yo era chico ya hubo allí jaleo por lo de la división. Es un pleito antiguo que los gobiernos habrán de resolver pronto y en el sentido que pide el pueblo. Si no, es muy posible que tengan que sentir…

Y años más tarde, en 1914, cansado de escuchar siempre la misma pregunta, respondió en la revista La Esfera:

¿Qué de donde soy?… Pero hombre, si eso lo sabe todo el mundo ¡De Las Palmas!, y añada usted que soy divisionista.