5. La casa del monte

Escritorio, dibujos y otros recuerdos de Don Benito en la casa del Monte en 1831. Fotografía Alemana en 1931.

Tras participar en la Guerra de la Independencia contra los franceses, Sebastián y Domingo Pérez, padre y el tío de Benito, recibieron una porción de terreno en el Monte Lentiscal, cerca de la Caldera de Bandama. Allí construyeron una casa con lagar y dedicaron parte de la finca «de los Lirios» al cultivo de la vid.

Años más tarde, el escritor canario Claudio de la Torre escribiría: «Benito Pérez Galdós a los diez años de edad se sentaba también aquí, a la vuelta de sus emocionantes excursiones. Volvía casi siempre de trepar por el volcán de la Caldera la que llamaba “su volcán”, no tanto por estar enclavado en la extensa propiedad de sus padres, sino porque desde allá arriba, desde el pico, descubría un mundo inagotable para su fantasía. Sus ojos debieron de acostumbrarse rápidamente en aquellas alturas a unir en un mismo paisaje las arenas lejanas de las playas de Gando con la vega distante de Santa Brígida, en la que ya brotan los castaños».

Esta casa pasaría a ser propiedad de Domingo, el hermano mayor de Benito, en 1850, cuando volvió de Cuba casado con Magdalena Hurtado de Mendoza, pasando posteriormente a ser propiedad de Ignacio Pérez Galdós, el que fuera capitán general de Canarias.