8. Madrid, la segunda ciudad. Las casas de huéspedes

La Puerta del Sol

La Puerta del Sol, centro de la vida de Galdós en sus primeros años madrileños, en 1857.

Recién llegado a Madrid, con 19 años, el estudiante Benito Pérez se hospedó en una casa de huéspedes (todavía no se decía pensión) de la calle del Olivar, pero al estar algo alejada del centro de Madrid, pronto se traslada, junto con Fernando León y Castillo, su amigo y compañero del Colegio San Agustín, a otra casa en la calle de Las Fuentes, número 3, que estaba muy cercana a la Puerta del Sol donde se encontraba la tertulia canaria del Café Universal.

En 1863, hizo un nuevo traslado a la Calle del Olivo nº 9, que era una zona más animada. Allí Galdós se hospedó durante seis años a tan solo dos minutos de la calle de la Montera donde estaba el Ateneo, «el altar de mis sueños», como lo llamaba Galdós. Esta casa de huéspedes fue inmortalizada por Galdós en la de «Doña Virginia», que aparece descrita en su novela El Doctor Centeno, trasladándonos el ambiente estudiantil de la época con bastantes insinuaciones autobiográficas. La pensión estaba justo enfrente de la casa del escritor madrileño  Mesonero Romanos, con quien trabó amistad y que tanto influyó animando al joven escritor que era Galdós en aquellos momentos iniciales.