6. Benito Pérez Galdós, ilustrador (1)

Una de las páginas de las galeradas “ilustradas” de Fortunata y Jacinta.

Una de las páginas de las galeradas “ilustradas” de «Fortunata y Jacinta».

En la introducción a este capítulo comentaba Galdós que antes de escribir sus obras dibujaba a los personajes para ilustrarse a sí mismo cuando luego estuviera escribiendo sobre ellos.

Como Galdós creó cientos de personajes, estamos seguros de que no pudo dibujarlos a todos, pero sí puede que se hiciera sus propios “autoretratos” al pintar a Alejandro Miquis, en El doctor Centeno (1883); Evaristo Feijoo en Fortunata y Jacinta (1887); Santiago Ibero y Vicente Halconero, en La de los tristes destinos (1907) o Tito Liviano, en Amadeo I. Estos personajes fueron creados por Benito Pérez Galdós para diferentes obras y les atribuyó muchas cualidades y circunstancias personales o similares a las de el mismo autor. Queremos decir con esto que estos  cinco personajes literarios creados por Galdós son, en parte, sus propios autorretratros en diferentes momentos de su vida.

Y seguro que también dibujó Fortunata, Jacinta, Marianela, Doña Perfecta, Tristana, Gloria, Electra, Mariucha, etcétera, por citar solo algunas de las mujeres que han pasado a la posteridad.

Rafael de Mesa, que fue su amigo y su último secretario personal, dejó escrito que el Maestro hizo una criba de sus dibujos destruyendo muchos de ellos y enviándolos a la papelera. Aún así, Galdós tuvo guardados tres álbumes completos de dibujos elaborados por su mano, hallándose dos de ellos en Madrid y uno en su casa de Las Palmas.