La sinestesia como propuesta educativa

La sinestesia es un tipo de percepción que nos permite sentir emociones e implicar a los sentidos. El alumnado desarrollará a  traves de la educación artística (plástica y musical) asociaciones que le permitan sentir para comprender. Esta propuesta  nos permitirá trabajar en el aula cuestiones conceptuales al tiempo que favorecemos el crecimiento en el bienestar, la salud y las emociones.

Mª Victoria Marcos Andrés
Profesora de Secundaria, Departamento de Música, IES Agustín Espinosa

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1.-  Oír colores y ver sonidos.

La percepción conjunta o interferencia de varios tipos de sensaciones de diferentes sentidos en un mismo acto perceptivo, es lo que se denomina sinestesia. Un sinestésico puede, por ejemplo, oír colores o ver sonido.

Actualmente muchos investigadores consideran que todos los bebés de menos de cuatro meses de edad presentan un cerebro sinestésico o fusión de los sentidos. Esto se debe a que a esa temprana edad el cerebro todavía no ha realizado la especialización de las distintas áreas ante estímulos sensoriales. Las conexiones sinápticas entre las áreas permanecen unidas. De esta forma los bebés responden de manera similar a estímulos de diferentes clases (sonido de una nota musical, una luz brillante).

En el proceso de desarrollo cada conexión sináptica se va especializando ante estímulos de diferente índole (poda neuronal). En el cerebro de una persona sinestésica este proceso es menor o bien no se produce; los sinestésicos quizá mantienen intactos los enlaces sensoriales, lo que da lugar a este tipo de activación simultánea ante los distintos estímulos sensoriales.

Existen muchos tipos de sinestesia uno de ellos relaciona tipo música y color, oído y vista: La persona visualiza diferentes colores, de acuerdo con algunas características de la música, como el timbre o la frecuencia de la misma. Podemos decir que las sensaciones sonoras y visuales se sincronizan.

2.-  «Para Elisa» de  Beethoven suena violeta.

El sonido es la sensación que produce en el oído la vibración de ondas mecánicas con frecuencias entre 20 y 20.000 Hertzios; mientras que el color se define como la sensación lumínica en los ojos de ondas que vibran entre 400 y 700 TeraHertzios.

El color rojo corresponde al DO en cualquier octava de la escala musical. Al cantar Mantras hindúes se usa el sonido LAM. Psicológicamente produce fuerza, actividad, vitalidad, conexión con la tierra. La sensación que nos produce es de fuerza y estímulo de energía. Su frecuencia se atribuye al primer chakra del cuerpo energético. Composiciones como el “Preludio nº1″ de  J.S. Bach o el «Ave María» de Gounod, la Sinfonía nº 5 de Beethoven o el primer tema del Bolero de Ravel.

El Naranja es la frecuencia del RE de la escala musical. Sonido de mantra VAM, para activar el segundo chakra del cuerpo energético humano. Tiene actividad que descongestiona, limpia y disuelve. Composiciones como «Serenata en Re menor de Schubert o sinfonía nº 9 Beethoven (primer movimiento) utilizan esta tonalidad.

Amarillo es un color optimista, alegre, da cohesión, aglutina, ayuda a la asimilación y el crecimiento, también ayuda a equilibrar el sistema nervioso y da lucidez mental. Corresponde a la nota musical MI y al sonido RAM de los mantras hindúes.  El Concierto nº 1“La primavera” de Vivaldi o el concierto para violín de J.S. Bach (primer movimiento), se centran en el tono de Mi mayor.

Verde se dice que es el color de la esperanza, esto proviene de su cualidad de orientación y equilibrio; así como el amor por la belleza y el arte. Corresponde a la nota FA y al chakra del corazón y al sonido YAM en mantras hindúes. Composiciones como el Concierto nº3 “El Otoño” de Vivaldi o el Nocturno nº 1, Op.15 de Chopin.

Azul, desde la aguamarina hasta el índigo profundo del cielo nocturno, es un color que da calma, refresca, contrae y aporta cualidades pacificadoras. Corresponde a la nota musical SOL de la escala musical y al sonido HAM de los mantras hindúes. Composiciones como “Serenata nº13 para cuerdas” de Mozart, la Sinfonía nº 94 “La sorpresa” (primer movimiento) de Haydn  o el “Adagio” de Albinoni.

Violeta, aporta una actitud positiva ante la vida, es un color compasivo, suave y espiritual. Corresponde a la nota LA de la escala musical. El chakra del tercer ojo y de la corona producen iridiscencias violetas. En obras como el cuarteto de Cuerda nº 7, Op. 2 de Hayden o “Para Elisa” de Beethoven.

Oro, más que colores son combinaciones luminosas de alta frecuencia con virtudes profundamente espirituales. Estos colores son emitidos por el chakra Sahasrara o chakra de la corona cuando está plenamente abierto. Su correspondencia con el sonido es el SI y al mismo tiempo representa todos los armónicos. Se canta con el sonido sagrado AUM que representa la creación. Composiciones como el Nocturno nº 3 Op.9 de Chopin o “La Cabalgata de las Valkirias” de R. Wagner

Bibliografía

Callejas, A. y Lupiañez, J. (2012): Sinestesia. El color de las palabras, el sabor de la música, el lugar del tiempo…Alianza Editorial.

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