En busca de la creatividad.

«Debemos imaginarnos las materias curriculares, no como una pirámide jerarquizada, sino como una maquinaria perfectamente engranada, donde cada materia no es más o menos importante que las demás, sino simplemente necesaria, cual maquinaria de un reloj suizo.»

Óscar Torres Fernández

IES Tamogante

 

 

Si pensamos en Educación a todos y cada uno de nosotros nos viene a la mente esa imagen de nuestra clase, ya sea como alumnos o ahora profesores, al principio sentados atendiendo e intentando absorber la sabiduría de nuestro sabio profesor y ahora intentando «iluminar» las mentes de las nuevas generaciones.

Sin embargo, esa imagen tan recurrente no ha cambiado en siglos, desde cuando el saber estaba sólo en poder de la iglesia, hasta la gran revolución industrial, donde la educación se universaliza, pero estructurada con un único fin, «crear» o formar a futuros trabajadores afines a las demandas de la sociedad.

Hasta ahí, aunque suene un poco frío puede ser entendible desde muchos prismas sociales o educativos. Pero cabe destacar una pregunta clave, ¿qué es realmente la educación? Desde el desarrollo y comprensión de las denominadas inteligencias múltiples por parte del Dr. Howard Gardner, la educación ha ido cambiando sus líneas de actuación, pero como sabemos este cambio es lento aunque positivamente constante.

Desde tiempos pretéritos, se ha tenido la idea-costumbre de jerarquizar materias, las duras, instrumentales, troncales, no instrumentales, las marías…esta idea, y la nueva ley de educación LOMCE refutan esta idea, yendo en contra totalmente de las nuevas líneas educativas tan desarrolladas en los países desarrollados de Europa.

Para entenderlo de forma más pragmática, debemos imaginarnos las materias curriculares, no como una pirámide jerarquizada como nombré anteriormente, sino como una maquinaria perfectamente engranada, donde cada materia no es más o menos importante que las demás, sino simplemente necesaria, cual maquinaria de un reloj suizo.

Y es aquí donde destaco la importancia de este necesario «engranaje curricular» para desarrollar algo tan importante como la CREATIVIDAD. Es importante no confundir esta cualidad con la rama meramente artística, sino funcional y necesaria dentro de esta sociedad tan deseosa de personas emprendedoras y con un pensamiento divergente (El pensamiento divergente o pensamiento lateral, consiste en la búsqueda de alternativas o posibilidades creativas y diferentes para la resolución de un problema). Por ello, es necesario relacionar la creatividad con la vida y por ende con la educación  por los siguientes motivos:

Ser creativo y flexible para afrontar y solucionar nuestros problemas de una forma resolutiva y eficaz.

Desde la infancia hasta la adolescencia el boom hormonal hace que el alumnado esté inmerso en una montaña rusa de emociones. Es por ello, la importancia de la creatividad para afrontar su nueva realidad de forma creativa y productiva, ya que esta capacidad ayuda significativamente a ordenar sus pensamientos y actuar de una forma más práctica.

Ya en el mundo adulto, estas herramientas creativas desarrolladas y potenciadas en clase y en su vida, ayudará a que la realidad sea afrontada desde el dominio ante situaciones, y no a la desesperación ante la misma.

Ser creativo para solucionar problemas matemáticos o cualquier otra materia.

Desde siempre se ha tenido la idea popular que las matemáticas pertenecen a la lógica alejándolas de cualquier atisbo de creatividad. Sin embargo, se ha demostrado que esto es absolutamente falso. Si no, sólo hay que remontarse en la historia de los grandes matemáticos y físicos para comprender que la creatividad es necesaria para el desarrollo de las ciencias.

Por ello, es importante el desarrollo de la capacidad creativa desde las aulas para un desarrollo cognitivo y neuronal óptimo para la mejor comprensión del mundo que nos rodea y de las leyes matemáticas que lo rigen.

Ser creativo en un futuro para buscar soluciones en el trabajo, relaciones y la familia.

La vida en el contexto infantil, adolescente y adulto son completamente dispares en cuanto a objetivos, roles y criterios de esfuerzo y motivación. No obstante, todas conjugan en una línea general, la gestión de las emociones y pensamientos. En este aspecto, la creatividad través del desarrollo del pensamiento lateral o divergente permite tener las herramientas para no sólo comprender las relaciones humanas en todos sus ámbitos (trabajo, relaciones y familia), sino disfrutarla de forma amplía y significativa cual lente angular.

Ser creativo para observar el mundo que te rodea desde una perspectiva nueva, diferente y enriquecedora.

Si repasamos los grandes descubrimientos nos damos cuenta que hacen falta unos ingredientes claves que son la valentía, motivación, seguridad, y sobre todo Creatividad para conjugarlas a todas. En la antigüedad el mundo se creía que era plano, y el hecho de cambiar ese concepto hizo falta de una buena dosis de esos ingredientes anteriormente citados y sobre todo creatividad para pensar de forma diferente y por lo tanto crear preguntas nuevas en la realidad.

Dicho esto, nos podemos imaginar que puede aportar aunque sólo sea un poco desde las aulas, donde el alumnado pueda disfrutar de su mundo tanto interior como exterior y sobre todo el cuestionárselo, con lo positivo que ello supone, la evolución y mejoría de nuestra sociedad.

Ser creativo para buscar y tratar la información que nos llega desde mil sitios sin que puedan engañarnos o manipularnos.  

Es común escuchar en diferentes foros las siguientes afirmaciones, «ahora sí que están informados»; «en mi época con internet hubiese sacado la carrera en menos tiempo»… Pero aunque esto tenga mucha carga de razón, lo cierto es que estamos según muchos estudios en la época del exceso de la información o como otros lo denominan intoxicación de la información. Para solucionar esta saturación informativa es necesaria tener criterios y herramientas que permitan discriminar lo útil de lo superfluo, y aunque aquí el concepto de lectura y escucha comprensiva son primordiales, la creatividad es indispensable para poder codificarla en nuestros esquemas. ¿Por qué? La creatividad da el enfoque emotivo a tanta información, permitiendo que seamos capaces de evitar engaños y manipulaciones. Si atendemos al refranero que nos dice «de lo que leas créete sólo la mitad», la creatividad comprensiva será la que nos permita desechar esa mitad superflua.

Ser creativos para saber que queremos aprender, sabiendo qué nos apasiona de verdady no lo que les apasiona a los demás.

Vivimos en una sociedad donde la norma de la oferta y la demanda son dogma. Si peguntamos a sectores como docentes, padres, madres, políticos…dirán que el objetivo del sistema educativo es dar respuesta a las demandas laborales actuales. En cierto sentido, esta idea tiene parte de razón. Pero si comprendemos qué es realmente la educación, complementa lo anterior persiguiendo que la persona se forme de forma integral y profunda.

Desde casa, el colegio, amigos y medios de comunicación intentar incidir en las mejores salidas laborales, pero ninguna da el margen de libertad creativa de decisión. Por ello desde la educación debemos crear una inercia holística sobre este concepto, donde el alumnado descubra sus propias pasiones y las potencie y magnifique. Esta idea aunada con la realidad en la que estamos inmersos permitirá lograr el objetivo fin de la educación, personas íntegras y realizadas. En pocas palabras, personas felices.

Ahora viene la otra pregunta, ¿Cuáles son los mejores engranajes curriculares para desarrollar esta capacidad? hay que destacar que esta cualidad no es única pero sí importante y necesaria, ya que por sí sola, sin en el complemento de las demás de poca ayuda nos servirían.

Cada materia potencia diferentes capacidades necesarias para el completo desarrollo de alumnado, pero cierto es que las materias artísticas son las que más desarrollan y ayudan a potenciar la CREATIVIDAD.

El desarrollo curricular artístico durante los años de educación obligatoria ayudará a establecer nuevas conexiones neuronales y cognitivas relacionadas con el hemisferio izquierdo, como ya sabemos relacionado con la creatividad, abstracción…y si concretamos más aún si cabe, la educación musical desde sus enfoques perceptivos y expresivos, no solo desarrollan este hemisferio, sino que ayuda a establecer conexiones fuertes y duraderas entre ambos hemisferios, factor necesario para el desarrollo de la creatividad para la resolución de problemas y conflictos, comprensión de la realidad y el mundo que nos rodea, para aprender a aprender, y un largo etc.

En definitiva, me gustaría que con la creatividad desarrollada en clase gracias a la interpretacióny percepción musical, el alumnado evolución a futuros en hombres y mujeres nuevos que antes no existían, no personas que buscan respuestas a las preguntas que ya existen, sino que den un paso más allá, personas que hagan preguntas que antes no existían. Esas son las personas que marcan la diferencia.

Y como decía el gran pensador Confucio: «dime algo y lo olvidaré, explícame algo y lo recordaré pero hazme partícipe de algo y realmente lo aprenderé», y la creatividad será la que dé forma a esta práctica activa.

 

Bibliografía:

Dr. GARDNER, HOWARD: Inteligencias múltiples

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