Importancia de la música en la educación actual

La música tiene una presencia muy importante en la vida diaria de los niños, por lo que ha de tener también la misma importancia en la educación. La escuela es consciente de esta relevancia de la música en el alumnado y debe garantizar una educación musical de calidad que contribuya a su desarrollo integral. La educación musical, pasará a ser una optativa en cuanto se implante la LOMCE.

Todo esto hace reflexionar hacia dónde va la música en la escuela del S. XXI, y pensar qué se puede hacer ante esta situación.

Evelin Tatiana Peña Franco

CEIP YAIZA

1. LA MÚSICA EN LA VIDA DIARIA

La música en la actualidad ha sufrido un gran avance, es considerada como una forma de comportamiento humano, que ejerce una influencia única y poderosa, y tiene una presencia importante en la vida diaria de las personas, de tal manera que ha ido creciendo su consumo hasta ocupar un lugar relevante en nuestras vidas; es una manifestación esencial del ser humano, estrechamente relacionada con aspectos de tipo fisiológico, afectivo, intelectual y social. Se manifiesta desde los primeros momentos de la vida y en todo tipo de culturas, (Blacking, 1994). A través de ella se ofrece la oportunidad de desarrollar una visión amplia y abierta de la diversidad de culturas musicales que contribuyen a generar situaciones de convivencia colaborando en la formación de los futuros miembros de la sociedad como personas comprometidas, críticas y solidarias.

De igual modo, la música tiene una importantísima presencia en la vida diaria de los niños, por lo que ha de tener también la misma importancia en la educación. La educación musical promueve el desarrollo de competencias básicas como son las cognitivas, sensoriomotrices, afectivas, comunicativas, participativas, de socialización y de aprendizaje, y es que la música juega un papel clave en el descubrimiento de otras maneras de expresarse y en el conocimiento de sus diferentes usos y funciones.

 

2. MÚSICA Y ESCUELA

Hoy en día la educación tiene una verdadera importancia en el desarrollo de los niños, para ello es necesario una enseñanza que sea de calidad y a su vez consecuente con el momento en el que vivimos, por lo tanto cabe matizar que: “El progreso de la educación depende….de las cualidades humanas, pedagógicas y profesionales de cada educador” (Unesco, 1998). En esta dirección se expresan también autores como Montané, Getzens, Fons y Rodríguez, citados por López y Sola (1995).

La Educación Musical interviene directamente en las competencias educativas fundamentales y va más allá del mero adiestramiento musical ya que colabora en la formación integral del alumnado potenciando las facultades psicológicas, sociológicas, psicomotoras e intelectuales. La enseñanza de música ayuda en el desarrollo de la competencia para aprender a aprender, ya que potencia capacidades y destrezas fundamentales para el aprendizaje como es la atención, la concentración y la memoria, a la vez que también desarrolla el análisis y el sentido del orden. (Epelde Larrañaga, 2005).

A un maestro de música se le exige ser “maestro”; maestro por su preparación general, por su preparación pedagógica, por su preparación cultural, por sus conocimientos de psicología infantil y maestro de música. Sólo cuando se suman todos estos objetivos se logra satisfacer la finalidad de la enseñanza de la música en la escuela. Así se consigue que se interrelacionen las clases de música con las de otras asignaturas y que intervengan en una clase los conocimientos recibidos en otra. La música se convierte en una materia que influye activamente en el desarrollo integral del niño (Epelde Larrañaga, 2005).

3. EDUCACIÓN MUSICAL Y LA LOMCE

En países como Suiza, se ha aprobado una modificación de la constitución para reforzar la formación musical en la educación básica, dando así lugar a promover la educación musical de niños y jóvenes; mientras que en España, la educación musical, pasará a ser una optativa en todas las etapas educativas, en cuanto se implante en los centros educativos la LOMCE, y es que nos encontramos ante un sistema que debería ofrecer una educación pública llena de buenos momentos, fantasía, sueños, experiencias inolvidables, alegrías, lágrimas, sonrisas, cientos de sensaciones diferentes, ganas de experimentar, tocar, cantar y bailar, y no todo lo contrario relegando la música a un mero papel secundario en el que dependa de ser elegida, o no, entre otras asignaturas optativas. Todo esto hace reflexionar hacia dónde va la música en la escuela del S. XXI, y qué se puede hacer ante esta situación. En conclusión, la escuela debe ofrecer al alumno la oportunidad de adquirir estos conocimientos y experiencias, puesto que la música es un elemento educativo, el cual afecta al desarrollo de determinadas capacidades físicas y psíquicas del alumno, y le aporta herramientas para que se realice como ser humano, en un contexto social y cultural concreto.

 

BIBLIOGRAFÍA
BLACKING, J. (1994): Fins a quin l´home és music?, Vic: Eumo.

EPELDE LARRAÑAGA, A. (2005): Implicaciones de la música en el currículum de educación primaria y en la formación inicial del maestro especialista en educación musical. Un estudio cualitativo-cuantitativo en la comunidad andaluza y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Tesis Doctoral, Universidad de Granada.

LÓPEZ URQUÍZAR, N. y SOLA MARTÍNEZ, T. (1995). La orientación educativa en la práctica escolar. Granada: Adhara.

SMALL, C (1989). Música, Sociedad y Educación. Un examen de la función de la música en las culturas occidentales, orientales y africanas, que estudia su influencia sobre la sociedad y sus usos en la educación. Madrid: Alianza.

UNESCO (1998). Informe mundial sobre la educación. París.

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