JAMEOS DIGITAL

REVISTA DIGITAL DEL CEP DE LANZAROTE

Esperanza Martínez Riquelme
IES Puerto del Carmen

Resumen

A lo largo de estas páginas escucharán una historia que habla de luz, recuerdos, música y volcanes. Adoptar un Músico 3.0 es un proyecto de creación musical colaborativa promovido por el Área Socioeducativa del Coro y Orquesta Nacionales de España. En su segunda edición el alumnado de 2º de la ESO del IES Puerto del Carmen participó componiendo la obra “Desde la Tierra de los Volcanes”. Este artículo tratará de dar unas pinceladas del proceso que supuso esta aventura musical que comenzó a principios del curso 2021-22 .

1. El comienzo de la aventura

Recuerdo perfectamente el momento en el que leí el anuncio sobre este proyecto en las redes sociales de la Orquesta y Coro Nacionales de España. Comenzaba el curso 2021-22 y aún sentíamos y vivíamos las consecuencias de la pandemia. “Adoptar un músico 3.0” ofrecía su segunda edición on-line planteando que el alumnado participara de un proceso creativo a partir de una obra propuesta. Se trataba de un proyecto colaborativo de creación musical entre alumnado, profesorado e intérpretes que culminaría con la grabación de dichas piezas interpretadas por un grupo de cámara de la OCNE en el Auditorio Nacional. 

Participar en un proyecto de tal envergadura me pareció una buena oportunidad para que mi alumnado pudiera sumergirse en el proceso creativo de una obra musical. “Adoptar un músico” buscaba acercar el repertorio interpretado por la Orquesta y Coro Nacionales de España al público escolar ofreciendo, en este caso, un abanico de obras de compositores y compositoras contemporáneos. Las particularidades geográficas de nuestras islas limitan los recursos y las oportunidades en las que nuestro alumnado puede vivenciar actividades culturales; algo fundamental para educar a una futura sociedad que consuma, ame y mantenga viva la cultura. 

Comenzar este proyecto fue como entrar en una habitación a oscuras, sintiendo un cierto temor a encontrar obstáculos y a no estar preparada. Al mismo tiempo había un pálpito, unas mariposas en el estómago, que a lo largo de mi carrera profesional han ido marcando el camino a seguir. He de añadir que el respaldo y abrigo que siempre me ha brindado la comunidad educativa del IES Puerto del Carmen, se unió a un sentimiento de confianza ante la certeza de que caminaría junto a un gran equipo de profesionales de la OCNE, faro y guía en un viaje sonoro apasionante. 

2. Los verdaderos protagonistas 

Pero como en toda aventura que se precie existen unos protagonistas que van urdiendo la trama. Ellos y ellas eran mi alumnado, muy numeroso, como el de todo docente de música de instituto que se precie. Quizá la esencia del proyecto, que implicaba un proceso creativo y obras contemporáneas, invitaba a que hoy os hablara de un alumnado más maduro de 4º ESO. Sin embargo no sucedió así, porque muchas veces no sólo somos los docentes los que decidimos proyectos. Lo hacen ellos y ellas, con su humor, con su energía e ilusión y con esos ingredientes que te llevan a que desees crear esa receta, a pesar de perjurar el curso pasado que “nunca más vuelvo a meterme en otro fregao”. Os presento a los protagonistas de esta historia: mi alumnado de 2º de las ESO del curso 2021-22 del IES Puerto del Carmen, un grupo de sesenta y cinco alumnos y alumnas inquietos, divertidos y muy adolescentes. 

Un día de octubre al llegar a clase les pregunté si querían participar en un proyecto con la Orquesta y Coro Nacionales de España, lo que en realidad era como hablarles en un idioma desconocido. “Imaginaos —les dije— es como diseñar y pensar un partido que va a jugar la Selección Española de Fútbol. ¡Lo mismo pero a nivel musical! ¿Os apetece?”. Y así es como con un “sí” mi alumnado se convirtió en el protagonista indiscutible de este artículo. 

Se trataba de un proyecto colaborativo de creación musical entre alumnado, profesorado e intérpretes que culminaría con la grabación de dichas piezas interpretadas por un grupo de cámara de la OCNE en el Auditorio Nacional.

3. Y la mañana se llenó de luz

 Dentro del repertorio que se nos ofreció, “Y la mañana se llenó de luz” de la compositora Alicia Díaz de la Fuente, fue la pieza con la que decidimos participar cuatro centros de toda España (Badajoz, Jaén, Cuenca y Lanzarote). Se trataba de una obra compuesta en 2021 que, utilizando el maravilloso lenguaje de la música, hablaba de recuerdos, de lugares y de sensaciones de una infancia feliz. Gracias al material complementario, aportado por el Área Socioeducativa de la OCNE, era la propia Alicia quien nos sumergía en su mundo creativo. Mujer, compositora y contemporánea no es una temática que, por desgracia, suela estar muy presente en nuestras aulas. Esta fue una bonita y apasionante manera de presentarles a una mujer premio Nacional de Música en Composición 2022, doctora en Filosofía y Catedrática de Composición y Análisis de la Música Contemporánea en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. 

Y así es como mi aula comenzó a llenarse de luz al entrar Alicia, una mujer de referencia en el mundo de la música actual. Y mi alumnado aún con mascarilla escuchaba absorto su historia. Ella compartía con nosotros unos sonidos que eran su alma, su infancia y memoria; y lo mejor es que nos invitaba a crear, a componer y a llenar nuestros recuerdos de música y luz. 

En ese comienzo no estábamos sólos. Desde el principio conocimos a Rogelio Igualada y Juanjo Grande del Área Socioeducativa de la OCNE.  “La creatividad es inventar, experimentar, creer, correr riesgos, romper reglas, equivocarse… y divertirse.”  y con esta frase de Mary Lou Cook cerraba Juanjo siempre sus emails. Hubo presentaciones y videoconferencias con mi alumnado en las que creo que mis queridos protagonistas adolescentes estaban sorprendidos de todo lo que sucedía. 

Otra persona fundamental en esta aventura fue Vicente Sanchís; oboísta de la Orquesta Nacional de España que se convirtió en el faro que iba iluminando nuestro camino. Un gran músico y profesional con una amplia experiencia que a través de vídeos, llamadas y videoconferencias vivió con nosotros todo el proceso creativo y del que estaremos muy agradecidos por su calidez humana y humildad. Vicente, por supuesto, fue nuestro músico adoptado y una de las piezas clave del proyecto. 

4. Y cómo nació “Desde la Tierra de los Volcanes”

Si hay algo que he aprendido con los años y la experiencia es que para motivar al alumnado adolescente es importante conectar con sus emociones. La propia obra nos ofrecía un espacio en nuestro aula para buscar esas primeras ideas que fueran semillas de las que germinara nuestra composición musical. Durante el comienzo hablamos de infancia, de recuerdos bonitos y de cómo sonarían. Fue increíblemente mágico darles ese instante y haber sido partícipe del ambiente de confianza en el que se compartieron anécdotas con una abuela, memorias de un tío tocando la guitarra o llantos recordando a alguien que ya no está. Entonces ya comenzó a sonar la música en mi aula pero desde su esencia, desde el por qué y su más profundo significado.  

Nuestro centro tiene el enorme privilegio de contar con una diversidad intercultural envidiable en la que conviven diferentes formas de ser y de vivir. Dentro de esos orígenes diversos, algunos lejanos, había recuerdos de infancia de playas, de arena y sal, de océano, risas y nostalgias de familia. Ese punto común era Lanzarote, nuestra isla. De ahí nació la idea de que nuestra obra fuera un homenaje a “nuestra isla de los volcanes” y que además lo hiciera como una metáfora del resurgir de la vida. Un bonito mensaje para recordar en un futuro y, que con todo lo vivido en los meses anteriores, era casi necesario. Por aquel entonces aún estábamos en el primer trimestre del curso 2021 con un curso escolar incierto lleno de restricciones originadas por la pandemia.  

“Desde la Tierra de los Volcanes” nació como un homenaje a Lanzarote y de forma inevitable estuvo conectado con un trágico suceso que por aquel entonces acaparaba portadas internacionales. A poco más de cuatrocientos kilómetros de distancia se había despertado un volcán que rugía con furia y había cambiado la vida de muchos habitantes de La Palma. 

Sin entrar en demasiado detalle a nivel musical, la idea principal de la pieza presentaba dos personajes motívicos. Un primer tema (A) se centrado en la idea de la agitación de un poderoso volcán y su fuerza destructiva pero a la vez generadora de vida. Como antítesis aparecería un dulce tema contrastante (B) con un sentido más melódico y bucólico. El oboe de nuestro querido músico adoptado sonaría con una melodía metafórica del resurgir de la vida, al igual que Lanzarote se tiñe del verde más intenso tras una ligera lluvia. 

5 . Amando la trama más que el desenlace

Eran muchas las oportunidades de aprendizaje que ofrecía el proyecto: hablar de la creación de una obra, entender su significado, escuchar su estructura, sentir sus instrumentos, inventar melodías y hacerlas realidad. Sin embargo, en la esencia del proyecto planeaba la idea de que el alumnado creara música. “Crear” con mayúsculas y entrecomillado es enfrentar a nuestro alumnado al verbo que representa la más alta habilidad de pensamiento. Evidentemente el alumnado de 2º ESO no cuenta con el conocimiento ni la capacidad de crear por sí mismo una obra musical. Sin embargo la música no nació para ser escrita, no surgió de una teoría; la música fue primero y luego decidieron codificarla (estableciendo esa compleja estructura organizativa de catorce años de ir y venir al Conservatorio de Música).  

Imagen del proyecto “Adoptar un Músico 3.0.” del IES Puerto del Carmen

Y esa fue la trama; hacer que el alumnado viviera la música, experimentara con un laboratorio de sonoridades, disfrutara de secuencias de acordes y que observara absorto como la magia tecnológica era capaz de transformar sonidos en partituras. Para mí como docente fueron dos trimestres de un complejo proceso que buscaba hacer natural lo artificioso y sencillo lo inasequible. En el final de este camino tuve el enorme privilegio de contar con la inestimable ayuda de César Bartolomé, profesor de composición del Conservatorio Profesional de Música de Santa Cruz de Tenerife. Su experiencia en el campo de la creación musical nos permitió profundizar en la propia esencia de nuestra composición y su instrumentación. 

Eran muchas las oportunidades de aprendizaje que ofrecía el proyecto: hablar de la creación de una obra, entender su significado, escuchar su estructura, sentir sus instrumentos, inventar melodías y hacerlas realidad

5. Recuerdos y aprendizajes

Como todo proyecto, si volviera a vivirlo, cambiaría detalles del viaje que seguramente me hubieran permitido que sus auténticos protagonistas lo disfrutaran más. He de reconocer que el estar a la altura en esa entrega final recargó de un estilo barroco el final del proceso. 

En este camino recorrido, con una reflexión desde la distancia, me quedo con esa luz que entró en mi aula y que como concepto llamémosle “motivación”. Tantas veces hemos leído en libros, escuchado a grandes docentes o leído importantes teorías sobre la importancia de que ese maravilloso ingrediente aparezca. “Adoptar un músico desde la Tierra de los Volcanes” lo consiguió gracias a que les dimos un motivo, les dijimos que podían hacerlo y sintieron esa gran satisfacción y orgullo al final del trayecto.  

Ese pálpito que sentí al leer aquella nota de prensa sobre “Adoptar un músico” tenía razón. Era el principio de un viaje sonoro apasionante, iluminado por faros que desde la lejanía ofrecían luz en el horizonte. Escribir este artículo me ha permitido saborear de nuevo las mieles de escuchar “Desde la isla de los volcanes”, una pieza musical creada por el alumnado de 2º ESO del IES Puerto del Carmen, en el Auditorio Nacional de España. Así que si has llegado al final de este artículo me gustaría invitarte a escuchar sobre lo que tantas palabras has leído. En primer lugar la explicación de la obra a través de sus propios protagonistas para posteriormente disfrutar de su interpretación llevada a cabo por un grupo de cámara de la Orquesta Nacional de España. Solo te invito a que al hacerlo cierres los ojos y sientas el mismo asombro que sentimos el día en que en un aula de música de un instituto de Lanzarote un grupo de intrépidos adolescentes vio cumplido su sueño. 

Mi más sincero agradecimiento a Vicente, Rogelio y Juanjo, a la OCNE, a César Bartolomé y a la comunidad educativa del IES Puerto del Carmen que fue y seguirá siendo el campo de cultivo en el que germinen muchos proyectos que llenen de luz nuestras mañanas. 

Participar en un proyecto de tal envergadura me pareció una buena oportunidad para que mi alumnado pudiera sumergirse en el proceso creativo de una obra musical. 

Bibliografía

Ibarrola, Begoña (2014). Aprendizaje emocionante. Biblioteca Innovación Educativa. editorial SM. 

Enlace a la web del proyecto:

https://ocne.mcu.es/ASE/adoptar-un-musico