Sanidad lanza una campaña para la concienciación y prevención de los Trastornos de Conducta Alimentaria

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La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias pone en marcha la campaña Recetas de esperanza. Prevención de los Trastornos de Conducta Alimentaria que se difundirá en los medios audiovisuales de la Radio-Televisión Canaria (RTVC) y redes sociales para concienciar a la sociedad en general y a los grupos sociales más vulnerables a estos trastornos, poniendo el énfasis en la importancia de su prevención y tratamiento, tal como marca la línea estratégica que contempla esta patología en el Plan de Salud Mental de Canarias.

La campaña consta de cuatro vídeos en el que participan seis profesionales de la Dirección General de Salud Pública, de la Dirección General de Programas Asistenciales, así como de los hospitales públicos del SCS y de la Dirección General de Ordenación, Innovación y Calidad de la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias que, además de, en los medios audiovisuales de la RTVC, se difundirán en las redes sociales más usadas por la población diana de esta iniciativa, como Tik-Tok, Twitter y Facebook, tanto de RTVC como por las de la Consejería de Sanidad y el Canal Canarias Saludable.

“Es importante que este mensaje de prevención cale en el público objetivo en el mismo ámbito de comunicación en el que se produce la promoción de conductas indeseables hacia su salud física y mental, como son los ‘consejos’ para evitar estrategias respecto a la no ingestión o regurgitación de alimentos, para perder peso u otras”, explicó el consejero.

Además, los vídeos que componen la campaña podrán ser objeto de una intervención con jóvenes en los centros educativos. Para ello, se adaptará el material a soportes didácticos para que sean usados en el aula por parte del profesorado, como un recurso más de apoyo para el abordaje de la prevención de los trastornos de conducta alimentaria.

Trastornos de conducta alimentaria

Los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) son patologías de salud mental caracterizados por un comportamiento patológico frente a la ingesta alimentaria y una obsesión continua por el control de peso.

Su origen es multifactorial, interactuando factores de base genética, biológica, psicológica y sociocultural. En las últimas décadas, estas patologías han adquirido una gran relevancia sociosanitaria debido a sus altas tasas de morbi-mortalidad, sobre todo, dentro de las enfermedades psiquiátricas.

Según datos del Registro de Casos Psiquiátricos de Canarias (RECAP) del Servicio Canario de la Salud, en el año 2021 se han atendido a nivel ambulatorio 942 personas con algún diagnóstico de TCA, que generaron 5.812 consultas. Por diagnósticos específicos, fueron atendidas 170 personas con diagnóstico de Anorexia Nerviosa representando el 21 por ciento del total y 131 por Bulimia Nerviosa con un 16 por ciento del total. El resto correspondió a otros trastornos de la conducta alimentaria.

En cuanto a la edad, del total de 942 personas con algún diagnóstico de TCA, 253 eran menores de 18 años, lo que representa el 26,9 por ciento del total. En este grupo de edad, 222 fueron de sexo femenino, es decir el 87,8 por ciento y 31 de sexo masculino, lo que representa el 12,2 por ciento.

Los tipos más comunes de trastornos alimentarios son:

– Trastorno por atracón: Las personas que sufren este trastorno ingieren grandes cantidades de comida en momentos puntuales y continúan ingiriendo alimentos a pesar de estas saciadas. Posteriormente, sufren sentimientos negativos de culpa, angustia y vergüenza. Este modo de comer que es totalmente anómalo puede ser uno de los motivos o causas del aumento de peso y de obesidad.

– Bulimia nerviosa: Las personas que padecen bulimia nerviosa se caracterizan por consumir grandes cantidades de comida (atracón) que posteriormente son acompañadas de conductas compensatorias inapropiadas como la provocación del vómito, el uso de laxantes o diuréticos o la realización de ejercicio físico extremo. El peso no es un síntoma de padecer esta enfermedad, pues las personas que lo sufren pueden tener un peso normal, poco peso o sobrepeso.

– Anorexia nerviosa: Quienes padecen anorexia se caracterizan por presentar un rechazo continuo a mantener un peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal, mostrando un miedo intenso a ganar peso de forma continua. Esto se acompaña de una distorsión de la imagen corporal ya que se ven a sí mismas con sobrepeso, incluso cuando estando extremamente delgadas. Este trastorno presenta dos tipos: anorexia nerviosa restrictiva, donde no se recurre a conductas compensatorias y, anorexia nerviosa purgativa, donde la persona sí recurre a estas conductas compensatorias.

Causas y síntomas

No hay una única causa que genere los trastornos alimentarios. Cualquier persona puede desarrollar uno, aunque es más común en las mujeres. El debut de estos trastornos suele acontecer, comúnmente, en la preadolescencia y adolescencia y, cuando se cronifican, se asocian a problemas físicos (desnutrición, deshidratación, etc.) y mentales (ansiedad, depresión, etc.).

Los síntomas del trastorno por atracón son:

– Comer cantidades inusualmente grandes de alimentos en un período corto de tiempo.

– Comer cuando se está lleno o no se tiene hambre.

– Comer extremadamente rápido.

– Comer hasta quedar incómodamente lleno.

– Comer solo o en secreto para evitar la vergüenza.

– Sentirse angustiado, avergonzado o culpable por su alimentación.

– Hacer dieta con frecuencia, posiblemente sin pérdida de peso.

Los síntomas de la bulimia son los mismos que el trastorno por atracón, pero incluyen siempre conductas compensatorias:

– Vomitar o usar laxantes o enemas.

– Hacer ejercicio intensivo y excesivo.

– Ayuno.

Los síntomas de la anorexia son:

– Restringir la ingesta dietética de manera continua.

– Delgadez extrema.

– Miedo intenso a aumentar de peso.

– Imagen corporal distorsionada: Verse con sobrepeso incluso cuando tiene un peso extremadamente bajo.

Diagnóstico

Los expertos insisten en la importancia de buscar ayuda ante la sospecha de que alguien o uno mismo pudiera estar padeciendo estos tipos de problemas.

Para hacer el diagnóstico, el médico puede hacer un cuestionario sobre los síntomas que se tienen, para ello, hay que ser claro y honesto sobre los comportamientos alimentarios y de actividad física que se tiene para que puedan ayudarle.

También se hace un examen físico y un análisis de sangre u orina para descartar otras posibles causas de los síntomas.

Se comprueba que no hay otros problemas de salud causados por el trastorno alimentario, como incluir pruebas de función renal y un electrocardiograma.

Tratamientos

Los tratamientos deben ser personalizados y adaptados a las necesidades de cada persona. El equipo multidisciplinar de profesionales que trata este tipo de trastornos incluye psiquiatras, pediatras, endocrinos, nutricionistas, psicólogos y enfermeras, entre otros.

Los tratamientos pueden ser bien en forma de psicoterapia individual, grupal y / o familiar; atención médica y asesoramiento nutricional.