Ciberadicción

El caso de Beatriz

Beatriz tiene 19 años y es tecnoadicta. Los primeros síntomas de su adicción aparecieron a los 16: pasaba el día sin compañía, sola con el ordenador y el móvil. Empezó a suspender asignaturas y a descuidar a los amigos y la familia. Sus padres se preocuparon al darse cuenta de que nunca salía y solo hablaba de gente a la que conocía a través de la Red. “A mí no me parecía tan raro, es una forma como otra cualquiera de hacer amigos”, cuenta ella.
El 21% de los jóvenes está en riesgo de ser adicto a las nuevas tecnologías (El Pais.com)

La ciberadicción es un problema de adicción a Internet que se observa en menores y en adultos. Su indicador más significativo es la «conexión compulsiva» que se concreta en la necesidad de tener que conectarse con frecuencia muchas veces al día. Pero además son indicadores de este problema: la dispersión de la atención, la búsqueda constante de contenidos relacionados con ciertos gustos o adicciones, la creación de distintas identidades, la sustitución de lo real por lo vivido en entornos virtuales, la pérdida de la noción del tiempo, mal humor o nerviosismo cuando no se puede conectar, o dedicar menos horas de sueño y comida.

Controlando el uso del tiempo

Acuerda un horario concreto y moderado de conexión a Internet y concreta las tareas a realizar para mantener la atención en ellas.

Buscando alternativas al uso de internet

Realiza diferentes actividades que no impliquen el uso de internet en tu tiempo libre. Diversifica tus tareas cotidianas, tratando de dedicarle a cada una el tiempo necesario.

Moderando el uso de videojuegos en la red

Utiliza Internet para otras tareas más interesantes.

Conectar con las relaciones personales presenciales

Cuida las relaciones sociales fuera de Internet. Cultiva a diario las relaciones personales y familiares.

Buscando alternativas al uso de Internet

Realiza diferentes actividades que no impliquen el uso de internet en tu tiempo libre. Diversifica tus tareas cotidianas, tratando de dedicarle a cada una el tiempo necesario.

Respetar las horas de estudio, sueño y comida

Respetar las horas de sueño y descanso así como las comidas acompañado/a en familia. Dedicar el tiempo necesario al estudio y tareas escolares.