eco escuela 2.0 | Acceder

CONDENADOS A TENER ÉXITO


Esta experiencia,  que se lleva a cabo en el I.ES los Taharales como Proyecto de Innovación e Investigación Educativa, está enmarcado dentro del campo de la Pedagogía Social y surge como respuesta a la desestimación de escalas de valores sin propuesta de alternativa válida existentes en  nuestra sociedad. Como consecuencia, se ha producido una brutal […]

Autor: «Carmen María Pérez Morales» descargar pdf Descargar pdf. Publicado el Abr 15, 2002 en Proyectos PIIE (Revista 5) | 0 comentarios

Esta experiencia,  que se lleva a cabo en el I.ES los Taharales como Proyecto de Innovación e Investigación Educativa, está enmarcado dentro del campo de la Pedagogía Social y surge como respuesta a la desestimación de escalas de valores sin propuesta de alternativa válida existentes en  nuestra sociedad. Como consecuencia, se ha producido una brutal desestructuración familiar y social que, a su vez, origina la desorientación que este momento padecen los y las jóvenes. No haber tenido esto en cuenta ha supuesto uno de los mayores errores en la historia de la educación.

Estos jóvenes, ávidos (por su condición natural) de actividad, canalizan sin guía adecuada sus energías e imaginación, produciéndose las incoherentes situaciones problemáticas que estamos ya acostumbrados a “soportar “.

La situación con la que nos encontraremos es  que  las fórmulas anteriores de educación no nos sirven. Es natural, pues estamos ante una nueva situación. Por tanto, es necesario reflexionar e intentar otras iniciativas a partir del análisis de nuestra realidad. A  mi  modo de ver, hemos contraído una deuda social y por tanta deberá ser retornada socialmente y de manera coordinada, ya que las iniciativas por separado están condenadas al fracaso por carecer de elementos que nos permitan tratar de forma adecuada estas situaciones.

El primer paso dentro de este proyecto consiste en generarse el interés y la confianza de las familias y alumnos y alumnas a tratar: catequizar. En otras palabras “ligárselos”. A continuación,  tratar de hacerlos creer en sí mismos y ampliar sus horizontes haciéndole  comprender que a ellos también les pertenece ese espacio. Se trata de reinsertar al alumno en la formación reglada (sano, interesado, activo y a tiempo).

En el método elegido se utiliza como eje, un educador social que propicia una muy buena coordinación-familia- centro – alumno/ a entes incidentes en la vida del alumnado. Los alumnos y alumnas, tras el estudio hecho por el servicio de Orientación  y el Equipo Directivo, pasan al equipo de trabajo del programa. Después de ello, eligen y pactan las fórmulas de trabajo que desean, o bien son ayudados a decidir por el Educador Social, quedando estos alumnos y alumnas obligados a cumplir con el programa. Cada mañana se ha de pactar con los alumnos un plan de trabajo para el día.

Sus derechos están garantizados por la figura del Pedagogo Social que, en todo momento, vela por todas las necesidades del alumno y alumna, permaneciendo con él para animarlo, infundirle confianza y ayudarlo a conseguir el éxito en su formación personal. Esta figura sustituye a sus padres en el centro y está en estrecho contacto también con ellos.

Para pertenecer al grupo deben, los padres o tutores y el alumno o alumna, plasmar previamente un acuerdo con el centro, donde se comprometen con el programa.

El “cuaderno de progreso”  ocupa  un lugar muy importante dentro de la formación del alumno y alumna. Es responsabilidad del profesorado en  el aula (el tiempo que estén allí)  y de los profesores y profesoras del programa. En caso de que el alumno no lo tenga debidamente  cumplimentado pierde el derecho a continuar en esta situación  especial   .

Estímulos para motivar positiva y negativamente al alumnado:

No hay reglas. El Pedagogo Social, en coordinación constante  con el resto del equipo, elabora las estrategias para cada alumno o alumna, dependiendo de sus necesidades y  deficiencias.

El profesorado es todo voluntario y el tiempo de dedicación depende de la disponibilidad horaria del mismo. Lo deseable sería que, al menos  al principio, este alumnado pudiera estar todo el horario escolar en un grupo especial, pero somos conscientes de que eso no puede ser por ahora. Por ello, se intenta extraer todas las horas posibles de las complementarias. De este modo, se procura disponer de, al  menos, veinticinco horas de dedicación inicial a las problemáticas, Para ello, se saca el tiempo del reajuste de horas de guardias y tutorías complementarias, contando con la disposición del profesorado implicado a hacer el esfuerzo, aunque en determinados momentos, suponga un poco más de trabajo.

Lo importante en el proyecto no es que el alumno o alumna salve el curso actual. No importa si pierde  un curso: la intención es tratarlo especialmente y a tiempo de retomar: que no pierda su vida. Es un intento también, de profilaxis para minimizar el flujo hacia Garantía Social.

Se pretende un grupo aparte porque estos chicos no hacen nada en la clase y allí no se les puede tratar. Estamos hablando de exclusión: chicos cuyo último recurso es llamar la atención “portándose mal”, no serían entendidos por el resto y ellos mismos no quieren ni admiten ser descubiertos en público, o bien, están ya en situación de absentismo, con lo que ya nos dicen que no quieren el grupo habitual. Se incorporarán el aula ordinaria en el momento en que su equipo de trabajo considera que está listo y allí   es apoyado hasta que se considere estabilizado.

Áreas que se imparten: Matemáticas, Lengua, Naturales, Sociales, Taller, Prensa, Gestión, Arte  y Valores (así se ha denominado genéricamente a diferentes  parcelas de clara carencia en ellos, como refuerzo de la autoestima, tratamiento de personalidad, urbanidad, ética, ideales, metas etc.).

La experiencia se considera altamente gratificante y positiva por lo que conlleva de ayuda a jóvenes en la búsqueda de sus valores y medios de vida. También han sido gratificante los resultados obtenidos: de los cuarenta y tres jóvenes tratados, sólo en tres casos no se  ha obtenido respuesta, aunque se han evitado situaciones extremas. Ni las más ilusas previsiones osaban aproximaciones a los resultados:

–        Se minimiza el absentismo escolar y los problemas de disciplina.

–        Se  ha asistido a sesiones para desintoxicación de drogas y tabaco

–        Se ha generalizado un ambiente de ayuda mutua y camaradería entre los alumnos.

–        Se han conseguido resultados académicos imprevisibles (Se ha llegado incluso a sobresalientes)

–        Se observa ilusión en los chicos,  ganas de mejorar y deseos de no volver a la abulia en que se encontraban. Hoy no se reconocen en lo que fueron.

Ahora son muchos los alumnos y alumnas que piden pertenecer al programa, convencidos de que su única posibilidad. Los propios  chicos y chicas que ya pertenecen, a propuesta  de ellos mismos, nos sirven de “gancho “para animar a los demás a participar. Llega  un momento en que no podemos admitir a más por no poder atenderlo debido a las carencias obvias.

Se quiere hacer constar que todo lo conseguido ha sido gracias al sacrificio del profesorado implicado y que no se puede seguir asumiendo en las mismas condiciones.

Intuíamos que sabíamos lo que hacer para lograr cambiar las estadísticas de los últimos años, pero no lo habíamos experimentado. Ahora estamos completamente seguros.

Todo esto viene a demostrar que, cuando al profesorado que sabe hacer (al tradicional, al de labor constante y callada, al que está a pie de obra conociendo las dificultades y solucionando)  lo dejan trabajar tranquilo, la respuesta y el éxito están casi totalmente garantizados y que los grandes  proyectos de cuadrícula, pompa y dialéctica no resuelve y sí colapsan, interrumpen, dificultan, deshacen y, en definitiva, impiden el desarrollo normal de la tarea  educativa, ya de por si tan ardua, cosa que no debemos seguir permitiendo.

También hay que hacer constar que nos encontramos con múltiples dificultades como escasez presupuestaria y  horaria e incomprensión de un sector del profesorado y padres, lo cual dificulta algunos aspectos y malinterpreta la intención, confundiéndola con un premio a los peores.

No obstante, ha sido provechoso  enfrentarse a esas situaciones, pues  corresponde a la realidad  que nos rodea y hay que saber superar también esos obstáculos.

No quiero concluir sin agradecer a los compañeros que, no perteneciendo al proyecto, se sumaron inmediatamente en sana complicidad, eliminando obstáculos y animándonos en momentos cruciales; al Equipo Directivo por sumarse y por sus decididos apoyos y colaboración; a Dº Juan Hernández, Director de la UDH del Hospital Insular y, especialmente, a mis queridos compañeros de locura por compartida conmigo, por su labor callada, por  colocar sus brazos donde no alcanzaban los míos, por no considerar mis errores y por el sentimiento de apoyo que me transmitieron sin palabras.

En definitiva ha sido muy gratificante pertenecer al grupo, además de una esperanza ante la sinrazón social que padecemos. Yo  espero tener más oportunidades de trabajo en común.

Deja tu comentario