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ESCUELAS DE VIENTO, UNA EXPERIENCIA COMPARTIDA PARA MEJORAR


Desde hace muchas décadas se considera premisa indiscutible el principio de que la familia hace escuela, resaltando la idea de “Comunidad Educativa” como célula básica de los Centros Esco­lares y como contexto natural de socialización de los menores; todo ello en estrecha consonancia con la función que la ley atri­buye a la acción docente. El […]

Autor: «Grupo de trabajo “Escuelas de Viento”» descargar pdf Descargar pdf. Publicado el Abr 15, 2005 en Centro y familia (Revista 8) | 0 comentarios

Desde hace muchas décadas se considera premisa indiscutible el principio de que la familia hace escuela, resaltando la idea de “Comunidad Educativa” como célula básica de los Centros Esco­lares y como contexto natural de socialización de los menores; todo ello en estrecha consonancia con la función que la ley atri­buye a la acción docente. El esquema teórico está perfectamente establecido, se le ha dotado de una coherencia que lo hace in­cuestionable y “adorna” la mayor parte de los textos pedagógicos que debe consultar el profesorado.

Sin embargo, por contrapartida, la realidad es más compleja y son muchos los factores que influyen en la existencia de una pro­funda desconexión de intereses y de acciones entre las familias y los centros educativos. El puente no está tendido y el foso que nos separa incide muy negativamente en el proceso de crecimien­to y maduración personal e intelectual del alumnado.

La estructura social, los esquemas de valores, la desigualdad económica, los medios de comunicación, en definitiva el modo de vida de la sociedad capitalista, urbana y globalizada son las causas estructurales que subyacen en el desarrollo de estos problemas, sumergiendo a la escuela en una madeja de circunstancias de muy difícil gestión.

Salvar la distancia, acercar posiciones y entender que la edu­cación es una tarea concurrente ha sido asimismo una vieja pre­ocupación de gran parte del colectivo docente y no son pocos los centros que han emprendido acciones y proyectos destinados a tal fin, con mayor o menor éxito.

Si ésta es una situación general, adquiere máxima gravedad en los contextos desfavorecidos, marginados económica y so­cialmente, donde la estructura familiar manifiesta problemas de diversa índole y se originan numerosos perfiles de riesgo, con evidentes dificultades de integración social y repercusiones sig­nificativas en el ámbito escolar. A veces, incluso, la posición que manifiestan estas familias es de oposición al “profesorado”, al que imputa una serie de responsabilidades y de características negati­vas, puesto que representamos el modelo de sociedad que les ha acabado marginando.

Estas consideraciones, expuestas de manera sucinta, son las que nos han llevado a constituir el presente “grupo de trabajo”, que aglutina a profesionales (profesorado y Trabajadoras Socia­les) de gran parte de los centros educativos del Valle de Jinámar

(C.E.I.P: Montiano Placeres y Néstor Álamo; I.E.S: Jinámar 2, Ji­námar 3, Agustín Millares Sall y Fernando Sagaseta) , Lomo de La Herradura (I.E.S. Lomo la Herradura) y Las Huesas (I.E.S. Las Huesas), algunas de las zonas con mayores problemas sociales de la isla de Gran Canaria. Este grupo nació durante el pasado curso 2003-04 y continúa en el presente año, con la ampliación de nuevos centros pertenecientes a la zona de Las Remudas-Pardilla (I.E.S: Guillermina Brito y Antonio Cabrera), en su mayoría for­man parte del Programa de Centros de Atención Preferente.

Nos enfrentamos a un espacio social caracterizado por una población mayoritariamente joven, con un insufi ciente desarrollo del pensamiento consecuencial y alternativo y con un implícito temor a conjugar los verbos en futuro, viviendo en una especie de permanente e inamovible presente. Dado el contexto social, debemos prestar especial atención en nuestras respectivas líneas educativas a: los fenómenos de pluralidad social y cultural, las es­trategias de crecimiento y superación personal; los procesos de cohesión grupal; la comprensión y asimilación de la diversidad en las relaciones interpersonales y su reflejo en los modelos fami­liares; conocimiento de la multiplicidad de factores que explican su actual entorno, a fin de estimular la inserción del alumnado en éste, como agente activo y transformador.

En definitiva, los centros deben convertirse en focos aglutina­dores de los intereses particulares, en agentes de análisis crítico y transformación de la realidad y finalmente, en estímulo para la construcción de la identidad colectiva.

OBJETIVOS

Cuando proyectamos el trabajo establecimos cinco objetivos específicos, cada uno con distinto grado de dificultad y alcance. El trabajo desarrollado nos ha permitido incidir básicamente en tres de ellos:

a) Analizar la realidad familiar de las zonas.

b) Establecer estrategias de captación de las familias

c) Favorecer las relaciones Centro-Familia

Sin embargo, hay dos objetivos que no hemos podido ni si­quiera iniciar y que han debido dejarse para comenzarlos durante el presente curso escolar: fomentar la formación de madres y pa­dres y potenciar el asociacionismo entre las familias de distintos Centros

ACCIONES

ENCUESTA A LAS MADRES Y LOS PADRES. Bajo el lema de “Tu opinión nos interesa” el grupo de trabajo inició un estudio estadístico de algunas cuestiones fundamentales para pro­piciar las relaciones entre los centros educativos y las familias.

El procedimiento elegido fue el de someter a una “encuesta”, diseñada por las trabajadoras sociales, a un volumen de madres y padres, estadísticamente significativos. Los términos de ésta y la confección del muestreo estuvieron coordinados por el Profesor José Moya de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Cada centro educativo pasó la encuesta a sus familias y elabo­ró un cuadro resumen con los resultados, a partir de los cuales hemos iniciado un estudio estadístico que se halla aún en proceso de elaboración.

EL GRUPO DE TRABAJO COMO ÁMBITO DE FOR­MACIÓN. Las vías para propiciar esta formación fueron dos: la autoformación, a partir del intercambio de nuestras respectivas experiencias y la formación externa con el concurso de especia­listas en el trabajo comunitario.

La Autoformación

Se organizó una Jornada de encuentro de los centros educa­tivos integrantes del grupo en el que cada uno debía efectuar una exposición de las medidas, estrategias y actividades que se habían puesto en marcha para trabajar con las familias de su alumnado. Como resultado de la puesta en común, se pretendía conocer el estado de cada centro con respecto a la acción comunitaria, adoptar caminos comunes y comprobar las medidas más efecti­vas; así como aprender de los errores cometidos.

De todo ello se ha elaborado una lista de acciones que a con­tinuación se relacionan:

  • Diseño de proyectos europeos para “acercar las familias”
  • Escuela de Padres de Radio ECCA
  • Organización de cursos que respondan a los intereses de las familias (cocina, educar a los hijos/as, prevención de embarazos y enfermedades de transmisión sexual, orien­tación académico-profesional, asesoramiento jurídico en problemas familiares, primeros auxilios para accidentes domésticos, servicios sociales de la comunidad, etc.)
  • Participación de las familias en los días especiales de los Centros.
  • Asambleas de padres/madres por niveles educativos.
  • Celebración de Jornadas de Acogida para madres y pa­dres.
  • Salidas con toda la comunidad educativa.
  • Distintas alternativas de convocatorias de las familias.
  • Uso de la agenda escolar como instrumento de contacto entre el profesorado y las familias.
  • Encuentros específicos con las familias del alumnado dis­ruptivo.
  • Asesoramiento a las familias por parte de las trabajadoras sociales y orientadores/as.
  • Apoyo al funcionamiento del AMPA.

 

Se comprobó que las medidas eran muy similares y se de­mostró, igualmente, que el grado de éxito había sido parecido en todos los casos. En líneas generales, se tenía la sensación de haber realizado importantes esfuerzos y sin embargo, se respira­ba una cierta desilusión por los logros alcanzados, bien porque la participación y la respuesta de las familias no era la deseada, no se conseguía continuidad, y parecía que se estaba siempre en el mismo punto.

Quizás la institución educativa no ha dado con la clave para tra­bajar con familias del perfil que nos ocupan, llenas de problemas, desmotivadas por la planificación del futuro ante un duro y difícil presente, con escasa o nula confianza en los centros escolares, etc. Nos hemos empeñado en mantener relaciones “académicas” con estas familias, traerlas a la escuela, implicarlas directamente en nuestros objetivos y en nuestras necesidades; es decir, hemos abordado el problema desde nuestra particular perspectiva y es­cuchando únicamente lo que nosotros queremos conseguir.

Esa forma de trabajar nos ha ubicado en un plano distinto al de sus intereses y cada uno, anclados en nuestras posiciones, no he­mos sabido encontrar el punto de encuentro, las necesidades co­munes. Parece evidente que conviene experimentar nuevas vías de acercamiento y ese es el campo de investigación que debemos explorar. La formación externa estuvo orientada, precisamente, en este sentido.

La Formación Externa: la experiencia de “El Patio”

La intervención se centró entorno a un eje de discusión: el acercamiento entre la institución educativa y las familias. El Cen­tro educativo debe ser un vínculo que favorezca la integración de la comunidad y fomente la participación del barrio. Además, la calle, en tanto espacio natural de vida social, es igualmente un “re­curso comunitario”, ello supone que un centro educativo también debería tener una conexión simbiótica con la calle para conseguir sus objetivos, en este sentido la ayuda municipal y el papel de las trabajadoras sociales es muy importante.

EL ENCUENTRO CON LAS FAMILIAS. Cuando organi­zamos este encuentro partíamos de varias premisas: debía ser un encuentro entre profesorado y familias, como parte de la comu­nidad educativa, pero no para tratar la escolarización, sino para compartir otras experiencias y crear vivencias comunes que nos acercaran. Había que generar conciencia, propiciar la confi anza y el bienestar, transmitir con claridad los objetivos, saber por qué y para qué; ¡divertir!.

Esta vez el lema fue “Engánchate a la Historia”. Hicimos un recorrido histórico por Telde. Asistieron un total de 112 padres y madres, que reunidos en grupos de distintos centros partici­paron en un juego de reconocimiento de lugares emblemáticos a partir de fotografías antiguas. Finalmente, acudimos a la Casa de la Condesa para concluir con una merienda y una entrega de ob­sequios a los participantes. Los resultados de la evaluación efec­tuada por los padres y madres hablan por sí mismos:

 

1: No me ha gustado; 2: Me ha gustado un poco; 3: me ha gustado mucho; 4: me ha gustado muchísimo.

 TABLA

No queremos concluir esta presentación sin manifestar que se trató siempre de una experiencia ilusionante, destacamos como muy positivo la confluencia de los centros educativos, el trabajo conjunto del profesorado y las trabajadoras sociales y el apoyo del CEP, a través de una de sus asesoras. Esta conjunción está mucho más cerca del contexto natural de las familias, de la “vecindad”, del barrio y, además actuar conjuntamente supone solventar esa fragmentación y contactar con las familias desde un ambiente no estrictamente escolar.

En cualquiera de los casos el grupo comienza su andadura y ha empezado a dar ya frutos interesantes; ahora bien, deseamos su estabilización y continuidad. Somos conscientes de que todo ello depende de que el profesorado inestable se consolide en sus plazas, de que las trabajadoras sociales permanezcan en sus cen­tros, en definitiva, de que la administración educativa asuma que en las zonas desfavorecidas la educación integral no puede estar sometida a bandazos anuales.

Autores del artículo: Teresa Álamo Parada, Etelva Artiles Pérez, Mercedes Artiles Valido, Ana Cárdenes Santana, Palmira De Almada, Noelia Déniz Hernández, M. García González, Iván Falcón Fuentes, Cristo Hernández Gómez, Eva Medina Sosa, Yurena Melián Armas, Ruth Molina Hernández, Yurena Ortíz García, Mª del Pino Pérez García, Clara Ramírez Trujillo, Mª Teresa Reyes Díaz, Rosa Reyes Díaz, Nieves Rodríguez Mateo, Yohanna Sosa Báez y Aresta Vega Santana.

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