eco escuela 2.0 | Acceder

Josefina de la Torre


Como tantas veces ocurre con personalidades diversas de la cultura canaria, en ocasiones nos percatamos de su relevancia sólo a golpe de aniversarios. Y se da la triste paradoja, además, de que dichas personalidades son más conocidas fuera de las Islas Canarias que dentro. Éste es el caso de una intelectual de la talla de […]

Autor: «Oswaldo Guerra Sánchez» Publicado el Abr 14, 2007 en Personaje (Revista 10) | 0 comentarios

Como tantas veces ocurre con personalidades diversas de la cultura canaria, en ocasiones nos percatamos de su relevancia sólo a golpe de aniversarios. Y se da la triste paradoja, además, de que dichas personalidades son más conocidas fuera de las Islas Canarias que dentro. Éste es el caso de una intelectual de la talla de Josefina de la Torre, de quien se cumplen en 2007 cien años de su nacimiento, pero que sigue siendo para el público de a pie una gran desconocida, a pesar del importantísimo papel que ha jugado, durante la mayor parte del siglo XX (murió con 95 años), en ámbitos tan variados como la literatura, la música, el teatro y el cine.

UNA INTELECTUAL POLIFACÉTICA

Josefina de la Torre Millares nació en Las Palmas de Gran Canaria en el seno de una familia de enorme tradición cultural. Por cercanía cronológica cabe citar a su tío, el barítono Néstor de la Torre, de quien pudo tomar su afición musical, y a su hermano Claudio de la Torre, novelista y dramaturgo de amplia trayectoria, Premio Nacional de Literatura en 1924. De la mano de Claudio se inicia en la literatura la joven Josefina, que ya empieza a despuntar con dotes de actriz en el Teatro Mínimo que se organizaba en casa de su familia y que dirigía precisamente su hermano. Posteriormente marcha a Madrid y entra en contacto con los medios literarios de la capital de España, donde traba amistad con Pedro Salinas, Federico García Lorca, Rafael Alberti y otros intelectuales de la madrileña Residencia de Estudiantes.

Instalada definitivamente en Madrid desde 1935, su formación musical y teatral le lleva a desempeñar puestos relevantes en los escenarios españoles. En 1940 llegó a ser primera actriz del Teatro Nacional María Guerrero, aunque también formó parte de las compañías de teatro de Ismael Merlo, Amparo Soler Leal y Nuria Espert, entre otras. También llegó a ser actriz radiofónica y de doblaje (trabajó en los estudios de doblaje de la Paramount en Jonville, Francia, y fue la voz de Marlene Dietrich en español). Como actriz de cine interpretó papeles relevantes bajo las órdenes de su hermano Claudio, y de Miguel Pereyra, Edgar Neville, Julio de Fletchner, etc. Su última intervención cinematográfica fue en la célebre serie televisiva Anillos de oro (1983). Durante todo ese tiempo sigue escribiendo poesía, teatro y novelas (firmadas con el seudónimo de Laura de Cominges) de carácter romántico. Murió en Madrid en 2002.

EL SENTIDO DE SU OBRA

Aunque su obra poética es breve, tiene todos los ingredientes para representar por sí sola algunas de las tendencias poéticas más importantes de la primera mitad del siglo XX, sobre todo las que tienen que ver con los últimos eslabones del Modernismo (en sus inicios fue seguidora de Tomás Morales) y con la estética de la “poesía pura” imperante en la literatura hispánica de la década de 1920. Precisamente por su papel destacado en la poesía de su tiempo, ha sido incluida en numerosas antologías, tanto españolas como americanas, como la célebre antología de Gerardo Diego Poesía española (1934).

Su primer libro fue Versos y estampas, publicado en 1927 con un prólogo de Pedro Salinas. Le sigue Poemas en la isla (1930), libro de mayor madurez expresiva en el que la escritora reafirma su visión radicalmente insular, que ya había iniciado en el libro anterior. Años más tarde publica Marzo incompleto, y hasta 1989 no aparece su última producción lírica, Medida del tiempo. Muchos poemas suyos permanecen dispersos en las numerosas revistas de relevancia en las que aparecieron. Una antología bilingüe de su obra (español−inglés) apareció en 2002 en Estados Unidos.

Su obra aborda temas como la infancia, el amor y la soledad, la muerte, el paisaje insular, especialmente el mar y aquella franja en la que éste se une suavemente con la tierra, que es la playa.  Estos temas son siempre tratados desde una aparente sencillez expresiva, pero con profundas resonancias simbólicas. El tratamiento que le da a la forma poética, entre el versolibrismo, la medida estricta y la prosa poética, le confiere a sus textos una expresión de rigurosa actualidad. Si a esto le sumamos la delicada utilización de la metáfora, el símil y la adjetivación, así como algunas figuras cercanas al creacionismo, nos encontramos ante una escritora enormemente atractiva para difundir desde las aulas, como modelo de creación literaria y como ejemplo de frescura y sinceridad líricas.

BIBLIOGRAFÍA ESENCIAL
Ediciones actuales:

  • Poemas de la isla [Edición de Lázaro Santana], Las Palmas de Gran Canaria, Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, 1989.
    [Este libro (el número 30 de la Biblioteca Básica Canaria) reúne los tres primeros poemarios de la autora, a los que se suma Medida del tiempo, hasta entonces inédito. Se trata de un volumen indispensable para poder acceder con facilidad a toda la obra poética de Josefina de la Torre publicada en vida.]
  • Poemas [Prólogo de Teresa González Hage], Santa Cruz de Tenerife, Idea, 2003.
    [Se trata de una breve antología de la autora en la que se recogen dos de sus libros: Poemas de la Isla y Marzo incompleto. Cuenta con un prólogo de la profesora de la Universidad de La Laguna Teresa González Hage, especialista en Historia de la Educación con especial atención en la formación de las mujeres en la sociedad canaria.]
  • Poemas [Estudio de Blanca Hernández Quintana], Santa Cruz de Tenerife, Interseptem, 2004.
    [Selección poética con finalidad didáctica que forma parte de la colección A toda vela de Interseptem. Se cierra con un estudio de Blanca Hernández en el que, además de los aspectos biográficos, se ofrecen pequeños comentarios de textos para orientar la labor del profesor de secundaria. A pesar de que el volumen se recomienda para 14 años, lo cierto es que gran parte de la selección es perfectamente apta para jóvenes de menor edad.]

NOTA
Oswaldo Guerra Sánchez es profesor de lengua y literatura en la Facultad de Formación del Profesorado de la ULPGC. Combina su labor investigadora en literatura canaria con la divulgación de ésta en el ámbito educativo. Fruto de ello son, entre otras, las publicaciones colectivas Textos canarios para la escuela, editada por el Gobierno de Canarias en 2002, y la serie Lengua y Literatura de la editorial Anaya (2000−2002), para secundaria. En ambas obras aparecen textos seleccionados de Josefina de la Torre. Su último ensayo es Senderos de lectura (La Discreta, Madrid, 2003), que gira en torno a una experiencia personal sobre la lectura.

Deja tu comentario