«El CEIP ESTEBAN NAVARRO APUESTA POR LA IGUALDAD»

 

Yéssica Reyes Rodríguez, Celina Mª Reyes Naranjo, María Vidina Amador Santana y Lidia Santiago Vega.

CEIP Esteban Navarro Sánchez

 

 

1.- Introducción

 

    El CEIP Esteban Navarro Sánchez, durante este curso escolar, se ha propuesto dar un paso más en la mejora de la convivencia, emprendiendo procesos de corresponsabilidad, confianza e implicación de todos los sectores de la comunidad educativa. Para ello, y gracias a la motivación y colaboración de los maestros-as, nos hemos propuesto hacer un plan de dinamización en los patios con diferentes actividades.

2.- ¿Qué pretendemos?

    Nuestro principal objetivo es orientar a los alumnos-as en la organización de su tiempo libre y fomentar la igualdad de oportunidades. Como ya sabemos, a través de las diferentes actividades lúdicas, los discentes interiorizan la importancia del cumplimiento de las normas aplicadas a los juegos y las extrapolan a la vida en general. De esta manera, el niño/a cobra protagonismo haciéndose partícipe de su desarrollo personal y social, contribuyendo de forma básica, con su esfuerzo, al progreso y mejora de la sociedad democrática (heterogénea y cambiante) en la que viven.

3.- ¿Cómo dinamizamos los patios?

Planificamos diversas actividades que pudieran llamar la atención de gran parte del alumnado, desde los más pequeños del cole hasta los veteranos.

Por un lado, construimos con ayuda de algunos alumnos el bibliocarro, que consiste en una minibiblioteca móvil que cuenta con libros «ligeros» (de ocio, con imágenes, de textos sencillos, etc.) teniendo en cuenta que el tiempo libre es limitado. Dicha selección se realizó rigurosamente, teniendo en cuenta unos contenidos coeducativos, evitando las diferencias por sexo, religión y procedencia, favoreciendo la igualdad de oportunidades.

Por otro lado, planificamos juegos tradicionales sencillos sin material o con material simple y fácil de transportar (pañuelos, pelotas…).

La presentación de los juegos tradicionales, se hizo inicialmente durante las sesiones de educación física. Una vez conocido éstos, sus normas, número de participantes y los juegos en sí, elaboramos unas fichas, para que quedara constancia escrita y sirvieran de recordatorio al alumnado. En un principio decidimos que los encargados de velar por el cumplimiento de las normas y de recordarlas, cuando fuera necesario, fueran aquellos alumnos que tuvieran las características propias de un líder. Poco a poco, hemos visto la importancia de ceder este «papel» a los niños-as reincidentes en los conflictos, para que valoren la necesidad de cumplir las normas.

4.- ¿Qué nos ha aportado?

Además de cumplir los objetivos iniciales de trabajar la coeducación, dinamizar los patios y enseñar a los alumnos/as a canalizar y optimizar su tiempo libre, hemos conseguido disminuir la agresividad y que sean ellos mismos los que resuelvan los conflictos que surjan, siendo la intervención de los maestros cada vez menor. Con aquellos alumnos más «conflictivos», hemos logrado una modificación de la conducta tras experimentar el cargo de liderazgo.

Valoramos muy positivamente la puesta en marcha de este tipo de actividades y aunque hayan surgido problemas, propios de cualquier sistema de relaciones humanas, hemos buscado estrategias y se ha logrado reducirlos, en gran parte por el desarrollo de los juegos en sí, y por la motivación de los alumnos-as y la colaboración de los docentes.