“Yo te veo, tú me ves… ¡y en un dibujo también!”
En las sesiones de psicomotricidad, los niños y niñas de 3 años hemos explorado distintos espacios del centro —el suelo, las pizarras del patio y otros rincones de juego— para llevar a cabo una actividad muy especial: dibujarnos a nosotros mismos y al compañero o compañera responsable del día.
Con esta actividad buscamos que puedan reconocerse e identificar a los demás de una forma diferente, expresándose a través del trazo, el movimiento y la creatividad.
Al dibujar en superficies amplias, cambiando de postura y usando todo su cuerpo para crear, desarrollan su esquema corporal, la percepción del otro y la expresión emocional, mientras fortalecen el vínculo con sus compañeros y compañeras.
Una experiencia divertida, espontánea y llena de aprendizajes que nos ayuda a crecer, reconocernos y compartir.